Pandion haliaetus

Familia : Pandionidae

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Texto © Dr. Gianfranco Colombo

 


Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

 

Ubicua y muy visible donde está presente, Pandion haliaetus posee amplia distribución mundial con 5 subespecies © Gianfranco Colombo

Ubicua y muy visible donde está presente, Pandion haliaetus posee amplia distribución mundial con 5 subespecies © Gianfranco Colombo

Aunque se trata de un ave presente en todos los continentes y bien distribuida en cada zona adecuada, el Aguila pescadora es siempre una presa codiciada por los observadores de aves y los ornitólogos de todo el mundo, ya que su número nunca es elevado y cada avistamiento constituye una experiencia extraordinaria.

Este ave, ubicua y fácilmente visible donde habita, resulta para muchos una quimera, rara vez avistada en toda su vida. No se oculta en bosques densos e impenetrables ni se refugia en grietas escarpadas e inaccesibles, sino que, por el contrario, prefiere posarse en árboles secos y desnudos, en torres eléctricas, y, donde es más común, incluso en instalaciones portuarias y edificaciones costeras. También el nido sigue estos patrones: siempre visible desde lejos, aunque inalcanzable salvo desde lo alto.

En algunas localidades esta especie se ha convertido en símbolo del anhelado retorno tras años de ausencia; solo gracias a una protección constante y continua ha logrado establecerse definitivamente y considerarse hoy estable. El ejemplo más conocido de este éxito es el del Loch Garten, en Escocia, donde en 1950 una pareja comenzó a anidar tras más de cincuenta años de ausencia.

La desaparición se había debido a la caza ilegal de los pocos ejemplares presentes y al robo persistente de huevos por parte de coleccionistas sin escrúpulos, con tanta insistencia que obligaron literalmente a las parejas a abandonar aquel remoto e inusual rincón de su área de distribución.

Aquel fue un acontecimiento de enorme importancia para los aficionados ingleses a la observación de aves, que acudieron en masa al lugar; la zona fue literalmente invadida de manera pacífica por amantes de la naturaleza que, con el debido cuidado y precaución, garantizaron indirectamente una amplia protección a esta nueva pareja nidificante.

En los años siguientes, la nidificación fue recurrente, y aún más constante fue la vigilancia para que el nido no sufriera peligro alguno ni riesgo de fracaso. Las poquísimas parejas presentes se habían estabilizado, pero su número seguía siendo demasiado reducido para poder cantar victoria.

Se cuenta que fue durante una noche oscura de principios de mayo de 1958 cuando un ladrón de huevos, en una pequeña barca, llegó sigilosamente al árbol seco situado en el centro de una laguna próxima al Loch Garten, donde se encontraba el nido de esta rarísima ave, y, trepando con sigilo, robó su contenido.

Así se instituyó un sistema de control permanente de estas nidificaciones, que aumentaron con los años, mediante la instalación de sistemas electrónicos que garantizaron su protección a lo largo del tiempo. La naturaleza, sin embargo, es fuerte y resiliente, y al año siguiente las nidificaciones se reanudaron, consolidándose hasta el presente.

Se alimenta solo de peces, marinos o de agua dulce. A veces permanece inmóvil en el cielo observando el agua. Al avistar a su presa, se lanza fulminante.

Se alimenta solo de peces, marinos o de agua dulce. A veces permanece inmóvil en el cielo observando el agua. Al avistar a su presa, se lanza fulminante © G. Colombo

Decir “Osprey”, su nombre inglés, es ya sinónimo de protección, belleza y rareza; en Inglaterra, el recuerdo de aquella historia aventurosa sigue siendo evocado por todos.

El Aguila pescadora o halieto (Pandion haliaetus (Linnaeus, 1758)) es una rapaz perteneciente al orden Accipitriformes y a la familia Pandionidae, un grupo singular creado expresamente para albergar esta especie tan particular.

Bajo ciertos aspectos es un águila marina, y de hecho el nombre de la especie refleja esa característica: haliaetus, del griego hali = mar y aetos = águila, aunque en realidad nada tiene que ver con las verdaderas águilas marinas, aves poderosas y corpulentas, carentes de la elegancia propia de este singular Halcón.

Tanto es así que, para las águilas marinas de todo el mundo, el término haliaetus, declinado en haliaeetus, se ha aplicado al género y no a la especie. En África encontramos el Aguila pescadora africana (Haliaeetus vocifer); en el extremo oriente asiático, el áAuila de Steller (Haliaeetus pelagicus); en Europa, el Aguila de mar de cola blanca (Haliaeetus albicilla); en América, el Aguila de cabeza blanca (Haliaeetus leucocephalus); y en Oceanía, el Aguila de vientre blanco (Haliaeetus leucogaster).

Aún no se comprende cómo Pandion haliaetus logra atrapar con precisión a su presa a varias decenas de centímetros de profundidad, sin verse afectada por la refracción del agua. Por lo general, sus presas son lucios, salmones y truchas en las frías regiones septentrionales, y lubinas o mújoles cuando se zambulle entre las olas del mar.

Aún no se comprende cómo logra atrapar con precisión a su presa a varias decenas de centímetros de profundidad, sin verse afectada por la refracción del agua. Por lo general, sus presas son lucios, salmones y truchas en las frías regiones septentrionales, y lubinas o mújoles cuando se zambulle entre las olas del mar © G. Colombo

También en su comportamiento muestra notables diferencias. Posee patas muy largas, provistas de garras excepcionalmente desarrolladas y, como se verá, altamente especializadas.

En cuanto a la caza y las presas, el Aguila pescadora se alimenta casi exclusivamente de peces vivos, grandes y escurridizos, que captura no mediante vuelos rasantes, sino zambulléndose por completo en el agua. En resumen, es un ave diferente de todas sus semejantes, aunque a la vez comparte con ellas muchos rasgos.

La etimología de Pandion tiene un origen mitológico en la antigua Grecia, confuso y de interpretación variable.

Pandion era el nombre de un antiguo rey cuyo hijo Niso fue transformado en un ave rapaz según algunos, un Gavilán (Accipiter nisus) después de que su ciudad fuera entregada al enemigo por traición de su hija Escila, quien a su vez fue transformada en una alondra, condenada para siempre a huir de su padre convertido en halcón.

Otros sostienen que no fue un Gavilán, sino precisamente un Aguila pescadora (Pandion haliaetus), y que la hija se transformó en un pez, perpetuando así la idea de una persecución eterna.

En las regiones europeas donde es común recibe diferentes nombres: en alemán Fischadler, en español Aguila pescadora, en finés Sääksi, en francés Balbuzard pêcheur, en noruego Fiskeørn, en ruso Скопа, en inglés Osprey, y en italiano Falco pescatore.

Un nombre universal, en el que siempre se repite la asociación entre “águila” y “pez”.

Casi siempre emerge con un pez de 100–200 g, firmemente sujeto entre sus afiladas garras: la cantidad exacta de carne diaria que necesita.

Casi siempre emerge con un pez de 100–200 g, firmemente sujeto entre sus afiladas garras: la cantidad exacta de carne diaria que necesita © Glauco Vicario

Zoogeografía

En 1956, con la tala de un árbol seco en las marismas de Alimini (entre Lecce y Otranto), en el que se hallaba un nido de esta ya rara especie, se puso fin a la última nidificación del Aguila pescadora en la Italia continental.

En el área mediterránea persistieron algunas escasas y dispersas nidificaciones en Sicilia y Cerdeña, pero estas también estaban destinadas a desaparecer. En el Mediterráneo solo quedaron algunas parejas nidificantes en Túnez, Marruecos, el sur de la Península Ibérica y Córcega.

Siguió siendo muy común en las costas del Mar Rojo y de la Península Arábiga, mientras que en el continente europeo la parte occidental ha estado desprovista de la especie durante siglos, con la única excepción de Escocia, como se mencionó anteriormente.

En las últimas décadas se ha observado un retorno moderado a algunas zonas mediterráneas previamente habitadas, o un aumento de las poblaciones ya existentes, favorecido por la creación de áreas protegidas y la instalación de plataformas artificiales adecuadas para la nidificación, aunque la situación dista mucho de estar consolidada.

Por el contrario, el Aguila pescadora habita de forma extensa en la península escandinava y la Rusia europea, desde la tundra hasta las costas del Mar Negro, extendiéndose hacia el este por Asia hasta alcanzar las costas del Pacífico, incluida Kamchatka.

Aquí aparece con un Mújol recién capturado. Pandion haliaetus puede alcanzar una envergadura alar de 180 cm, una longitud de 65 cm y un peso aproximado de 1,5 kg.

Aquí aparece con un Mújol recién capturado. Pandion haliaetus puede alcanzar una envergadura alar de 180 cm, una longitud de 65 cm y un peso aproximado de 1,5 kg. © Glauco Vicario

También en América del Norte está ampliamente distribuida, ocupando latitudes semejantes a las de Eurasia y llegando por el sur hasta las costas del Caribe, donde se encuentra en buen número.

En Asia ocupa incluso el extremo sudoriental, al sur del ecuador, llegando a gran parte de Oceanía, lo que demuestra su capacidad de adaptación a climas y ambientes muy diversos.

El Aguila pescadora es un migrador de largo recorrido en aquellas regiones donde el invierno presenta condiciones climáticas extremas, pero es residente en las zonas tropicales y en Oceanía.

Las poblaciones europeas y asiáticas occidentales migran hacia África, donde pasan el invierno en la franja subsahariana y hasta el sur del continente, con numerosos registros recientes de invernadas locales en el área mediterránea.

Las poblaciones norteamericanas migran desde México hasta rozar Argentina y Chile, mientras que las centroasiáticas y siberianas lo hacen hacia la India, el sudeste asiático e Indonesia.

1Las poblaciones indoaustralianas son en gran parte sedentarias, salvo algunos grupos que migran estacionalmente hacia el norte, también a Indonesia.

Aquí se encuentra en su habitual “comedor”, un lugar tranquilo donde puede devorar su presa con calma.

Aquí se encuentra en su habitual “comedor”, un lugar tranquilo donde puede devorar su presa con calma © Glauco Vicario

La migración de esta rapaz se realiza de manera solitaria, siguiendo rutas poco definidas, lo que explica que pueda aparecer accidentalmente en regiones donde nunca había sido observada y que no corresponden plenamente a su hábitat ideal.

Durante el viaje atraviesa erráticamente desiertos, mares, áreas densamente pobladas o cordilleras elevadas, descendiendo ocasionalmente cuando encuentra cuerpos de agua donde pescar.

No se conoce con exactitud la duración del desplazamiento hacia sus cuarteles de invernada, aunque se estima que puede tardar varios meses, dependiendo de las condiciones climáticas.

Quizá por ello, cada vez con más frecuencia se observan casos de invernada local en el Mediterráneo, especialmente durante inviernos suaves.

La invernada se produce en zonas costeras o, en el interior del continente, en grandes lagos o masas de agua extensas que reproducen fielmente su hábitat natural.

Se han descrito cuatro subespecies principales, específicas de cada continente:

En América, esta especie prefiere los bosques adyacentes, con árboles decorados por los colgantes festones de Tillandsia usneoides.

En América, esta especie prefiere los bosques adyacentes, con árboles decorados por los colgantes festones de Tillandsia usneoides © Gordon Magee

Pandion haliaetus haliaetus, en Europa y Asia; Pandion haliaetus carolinensis, en América del Norte;

Pandion haliaetus ridgwayi, en América Central; Pandion haliaetus cristatus, en Australia y Oceanía, aunque esta última muchos la consideran una especie independiente bajo el nombre Pandion cristatus.

Ecología-Hábitat

El Aguila pescadora es un ave indisolublemente ligada al agua.

El lugar de nidificación se encuentra siempre en proximidad de este elemento, y solo en casos muy raros a escasa distancia de vuelo de cuerpos de agua, ya que de ellos obtiene su alimento.

Las costas marinas constituyen el hábitat principal de las poblaciones que habitan zonas tropicales, como en Australia, en general en Oceanía, en el Golfo de México, en América, y a lo largo del Mar Rojo y de la Península Arábiga en Asia.

En cambio, los lagos y grandes estuarios son los lugares donde se la encuentra con mayor frecuencia en las regiones boreales.

Ritual nupcial en Sweetwater Wetlands Park, Gainesville, Florida. Las parejas son monógamas estacionales y se disuelven con los primeros fríos al migrar a zonas invernales.

Ritual nupcial en Sweetwater Wetlands Park, Gainesville, Florida. Las parejas son monógamas estacionales y se disuelven con los primeros fríos al migrar a zonas invernales © Erika H. Simons

Finlandia, con sus 180.000 lagos y 188.000 islas, representa mejor que ningún otro país el hábitat ideal para esta especie, y en ella se registra la mayor concentración europea de ejemplares.

Los bosques ribereños con grandes árboles secos y desnudos, que se asoman directamente sobre el agua, son lugares particularmente adecuados para sus necesidades: desde esa posición elevada y libre de obstáculos visuales, puede observar directamente el alimento en el agua y cazarlo, manteniendo al mismo tiempo a la vista el nido y a los polluelos.

Morfofisiología

Como ya se ha mencionado, el Aguila pescadora es muy visible allí donde está presente.

Prefiere árboles desnudos para posarse, estructuras abiertas donde ubicar el nido y, cuando sobrevuela el agua, su presencia resulta fácilmente detectable.

Además, se trata de un ave de gran tamaño, imposible de pasar inadvertida cuando está en vuelo.

Dos polluelos hambrientos en el nido: una plataforma de gruesas ramas, revestida con musgo, corteza y pajas para formar una amplia copa confortable y segura.

Dos polluelos hambrientos en el nido: una plataforma de gruesas ramas, revestida con musgo, corteza y pajas para formar una amplia copa confortable y segura. © Randy G. Lubischer – NJ, EE. UU.

Posee una envergadura alar de hasta 180 cm, una longitud de 65 cm y un peso aproximado de 1,5 kg, por lo que sus dimensiones son comparables a las de una auténtica Aaguila.

El vuelo del Aguila pescadora es muy similar al de una gran Gaviota: batidos profundos y relativamente lentos, vuelo directo, y cuando divisa algo interesante en tierra o en el agua, frena y gira elegantemente sobre sí misma, se detiene momentáneamente en vuelo estacionario ,como haciendo “el espíritu santo”y, si está satisfecha con la posición, culmina con un picado con las alas semiabiertas y las patas extendidas hacia adelante, hasta impactar con el agua e inmersarse completamente, emergiendo casi siempre con un gran pez entre sus garras.

Aún no se comprende del todo cómo logra agarrar con precisión una presa situada a varias decenas de centímetros de profundidad, a pesar de la distorsión óptica provocada por la refracción del agua.

Lo cierto es que, casi invariablemente, emerge a la superficie con un pez de buen tamaño firmemente sujeto entre sus afiladas garras.

La coloración de esta rapaz es predominantemente blanca y negra, con la única nota de color en el ojo, cuya íride es amarilla limón en los adultos y anaranjada en los jóvenes.

Siempre inaccesible salvo desde lo alto, el nido suele colocarse en grandes árboles secos frente a cuerpos de agua, lo que permite vigilar a la vez el alimento y a los polluelos.

Siempre inaccesible salvo desde lo alto, el nido suele colocarse en grandes árboles secos frente a cuerpos de agua, lo que permite vigilar a la vez el alimento y a los polluelos © Veijo Ilomäki

Presenta una cobertura alar negruzca, un cuerpo completamente blanco, y una barradura visible en las rémiges primarias y secundarias cuando se observa desde abajo.

La cola también aparece barrada en su cara inferior y, durante las maniobras de pesca, suele desplegarse en forma de abanico.

La cabeza, de tono blanquecino, muestra una larga franja ocular oscura, más o menos marcada según la edad, que parte de la base del pico y se prolonga hasta la nuca, donde forma un ligero collar.

En el copete posee plumas ligeramente eréctiles que dan la impresión de una pequeña cresta negra, rasgo determinante para el reconocimiento de la subespecie australiana.

En el pecho suele observarse una mancha oscura o pectoral negruzca, más o menos acentuada, que forma una especie de babero visible incluso a distancia.

El pico es robusto, fuertemente ganchudo y de color negro.

Las patas son largas, con dedos provistos de garras excepcionalmente fuertes y recubiertos por una superficie córnea rugosa, una textura escamosa que le permite mantener firme la presa incluso cuando el pez se retuerce y resbala.

Los polluelos permanecen en el nido 7 u 8 semanas, atendidos y alimentados por ambos progenitores, y no presentan el cainismo típico observado en algunas águilas.

Los polluelos permanecen en el nido 7 u 8 semanas, atendidos y alimentados por ambos progenitores, y no presentan el cainismo típico observado en algunas águilas © Wesley Ba

El dedo más externo es además muy móvil y puede oponerse durante la captura, adoptando una disposición zigodáctila cuando es necesario.

No existen grandes diferencias entre adultos y jóvenes, salvo una ligera moteado más claro en la cobertura alar de los individuos inmaduros.

Etología-Biología Reproductiva

El regreso de los machos desde los cuarteles de invernada precede en algunos días al de las hembras, de modo que, cuando estas llegan, los primeros ya han reocupado su territorio.

Aunque no está completamente confirmado, se considera que el Aguila pescadora es fiel al lugar de nidificación y que regresa invariablemente al mismo área cada año, confiando en poder reinstalarse en su territorio anterior.

Nidifica en grandes árboles expuestos, situados frente a sus zonas de pesca, o bien en acantilados costeros, en lagos incluso pequeños, en postes eléctricos y, cada vez con mayor frecuencia, en estructuras artificiales construidas por el ser humano.

En ciertas islas poco frecuentadas del Mar Rojo, llega a ubicar el nido prácticamente a ras del suelo, en lugares apartados y poco perturbados.

Este, ya completamente desarrollado, está próximo al vuelo. Los jóvenes permanecen junto a sus padres un tiempo, usando el mismo territorio y frecuentando zonas de caza.

Este, ya completamente desarrollado, está próximo al vuelo. Los jóvenes permanecen junto a sus padres un tiempo, usando el mismo territorio y frecuentando zonas de caza © Jean-François Hic

El nido es una plataforma voluminosa, que tras varios años de uso puede alcanzar dimensiones gigantescas, hasta el punto de colapsar por su propio peso o hacer caer las ramas que la sostienen.

La constancia en el uso de estos nidos ha sido documentada durante muchas décadas, y algunos alcanzan tamaños verdaderamente impresionantes.

Por ello, al construir estructuras artificiales para favorecer el retorno de la especie, se recurre a plataformas metálicas robustas, capaces de soportar pesos considerables a lo largo del tiempo.

El nido está compuesto por ramas gruesas en la base y recubierto internamente con musgo, cortezas, juncos y ramitas finas, hasta formar una amplia y cómoda copa.

La hembra deposita 2 o 3 huevos, ocasionalmente 4, que son incubados tanto por ella como por el macho durante un periodo de hasta seis semanas, de forma constante e ininterrumpida.

Es probable que este comportamiento tan vigilante se deba a que el nido se encuentra en una posición muy expuesta, y por tanto vulnerable al saqueo por parte de córvidos o grandes gaviotas, enemigos habituales y una de las principales causas de la pérdida de nidadas completas.

Los polluelos permanecen en el nido durante 7 u 8 semanas, cuidados y alimentados por ambos progenitores, y no muestran el típico cainismo (competencia agresiva entre hermanos) presente en algunas especies de águilas.

Por ello, el número de volantones suele corresponder al número de huevos puestos.

Pandion haliaetus es un halcón muy apreciado. En este lugar se ha construido una plataforma vigilada por cámaras para albergarlos y estudiar su comportamiento natural.

Pandion haliaetus es un halcón muy apreciado. En este lugar se ha construido una plataforma vigilada por cámaras para albergarlos y estudiar su comportamiento natural © Alain Piper

Al emprender el vuelo, los jóvenes permanecen todavía unidos a los padres durante algún tiempo, aprovechando el mismo territorio y frecuentando las mismas zonas de caza. Durante este periodo inician un vagabundeo instintivo hacia el sur, que los lleva a los cuarteles de invernada, aunque de manera independiente de los adultos. En estas áreas los jóvenes suelen permanecer durante los dos primeros años, regresando a los territorios de cría solo una vez alcanzada la madurez. La primera nidificación suele producirse a partir del tercer año de vida. La pareja es monógama durante una sola temporada y se disuelve al llegar el momento de migrar.

Como se ha mencionado, la alimentación principal del águila pescadora está compuesta por peces, con especial preferencia por lucios, salmones y truchas en las regiones frías, y por lubinas y mújoles en las poblaciones marinas del Mediterráneo. Rara vez captura peces de menos de 100–200 g, cantidad aproximada de carne que necesita a diario.

Además de gozar de una protección global, esta especie es muy apreciada y respetada en todo el mundo. No se encuentra amenazada y está incluida en la Lista Roja de la UICN (2013) bajo la categoría de LC, Least Concern (Preocupación menor).

Sinónimos

Falco haliaetus Linnaeus, 1758.

 

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