Familia : Orchidaceae

Texto © Prof. Pietro Pavone

Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Epidendrum atacazoicum, aquí en el bosque húmedo de Cuenca, Ecuador, es una vistosa orquídea epífita, litófita o terrestre que se encuentra en la vertiente pacífica de los Andes, entre 380 y 2900 m sobre el nivel del mar © Kabir Montesinos
Epidendrum atacazoicum Schltr. es una especie de la subtribu Laeliinae, perteneciente a la tribu Epidendreae, a la subfamilia Epidendroideae y a la familia Orchidaceae.
Se encuentra en Ecuador, en la vertiente pacífica de los Andes, en bosques montanos húmedos a altitudes comprendidas entre 380 y 2.900 metros.
Ejemplares de la especie han sido hallados con mayor frecuencia a lo largo de los bordes de las carreteras, en bosques perturbados y en lugares soleados.
Fue Friedrich Richard Rudolf Schlechter (1872-1925), botánico alemán y autor de numerosos estudios sobre la familia Orchidaceae, quien le asignó el nombre y la describió utilizando ejemplares recolectados por el botánico jesuita Luis Sodiro (1836–1909) en abril de 1900, en las laderas occidentales del monte Atacazo, provincia de Pichincha, Ecuador.
La descripción fue publicada en la revista alemana Repertorium specierum novarum regni vegetabilis (Repert. Spec. Nov. Regni Veg. Beih. 8: 67, 1921).
El ejemplar original elegido por Schlechter (holotipo), sobre el cual realizó la descripción, se conservaba en el Herbarium des Botanischen Gartens und Botanischen Museums Berlin-Dahlem (B), pero fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Por lo tanto, en ausencia del holotipo, los investigadores seleccionaron otro ejemplar de la misma especie (isotipo), conservado en el Meise Botanic Garden Herbarium (BR), para representarla (lectotipo = tipo elegido).
El género Epidendrum comprende más de 1.400 especies originarias de América tropical y subtropical; el nombre deriva del griego επί, epi (sobre) y δένδρον, dendron (árbol), “sobre los árboles”, en referencia a su hábito epífito.
El epíteto específico toma su nombre de Atacazo, volcán de la Cordillera Occidental, situado a 25 kilómetros al suroeste de Quito, en Ecuador.

Sus tallos erectos, parecidos a juncos, están envueltos en vainas foliares y alcanzan los 70 cm de altura © G. Mazza
El Atacazo es un volcán compuesto (estratovolcán) de forma cónica, con laderas empinadas, que se formó por la acción de una caldera del Pleistoceno tardío–Holoceno, y cuya última erupción tuvo lugar hace aproximadamente 2300 años.
El nombre común de la especie es Epidendrum de Atacazo. En Ecuador la planta es conocida como “Flor de Cristo”.
Epidendrum atacazoicum es una especie perenne con raíces carnosas, de aproximadamente 60–70 cm de altura, epífita, litófita o terrícola, con tallos erectos, simples, similares a cañas, envueltos por las vainas foliares y completamente cubiertos por las hojas.
Estas son alternas, lisas, erecto-patentes, elíptico-oblongas, acuminadas, de hasta 12 cm de longitud y de aproximadamente 2,7 cm de anchura en la parte media.
La inflorescencia se forma desde el verano hasta el otoño y consiste en una panícula terminal de forma piramidal, de hasta 23 cm de altura y 15 cm de anchura, con pedúnculos erecto-patentes que llevan en los extremos pequeñas flores, de unos 6 mm de diámetro, sin perfume, de color variable desde rosa lila hasta rosa intenso.
En cada inflorescencia pueden contarse más de 200 flores.
La flor presenta el sépalo dorsal estrechamente oblongo, subagudo, de 11 mm de longitud, y los sépalos laterales ascendentes, estrechamente elíptico-falcados, acuminados, también de 11 mm de longitud.
Los pétalos son estrechamente lineares, ligeramente ensanchados hacia el ápice, obtusos, uniseriados, de la misma longitud que los sépalos.
El labelo, de 9 mm de longitud, es trilobado, con el lóbulo central bifurcado y divergente, unido (adnado) a la columna (ginostemio), generalmente de un tono más claro que el resto de la flor. La columna es suberecta, provista anteriormente de orejas oblicuamente cuadradas, de 9 mm de longitud. El ovario es pedunculado y mide aproximadamente 2 cm.

La inflorescencia, una panícula terminal piramidal, puede alcanzar los 23 cm con 200 flores sin aroma © G. Mazza
Los polinodios son cuatro, cerosos y comprimidos, organizados en dos pares, dispuestos de manera que facilitan la polinización realizada por lepidópteros diurnos o pequeños dípteros.
En la tradición popular, la flor individual es vista como un pequeño “muñequito de pan de jengibre”. Epidendrum atacazoicum es muy apreciado por los coleccionistas debido a su valor ornamental.
Puede cultivarse tanto en interiores como al aire libre, con luz intensa e indirecta. Prefiere condiciones cálidas y húmedas.
Los riegos deben ser regulares para mantener el sustrato constantemente húmedo, pero sin encharcamientos.
El sustrato debe ser de tipo drenante, con corteza para orquídeas, para prevenir la pudrición radicular.
Es recomendable fertilizar cada dos semanas durante la temporada de crecimiento y reducir la frecuencia durante el período de reposo.
Utilizar un fertilizante equilibrado para orquídeas, como 20-20-20.
El trasplante debe realizarse cada dos años, en primavera o cuando la planta ya no se adapte a su contenedor.
La propagación puede llevarse a cabo por división, asegurándose de que cada sección tenga raíces y brotes sanos.
La poda no suele ser necesaria, aunque pueden eliminarse hojas muertas o amarillentas para conservar el aspecto y la salud de la planta.
Una buena circulación de aire ayuda a prevenir infecciones fúngicas. Cualquier presencia de plagas como pulgones y ácaros debe tratarse de forma oportuna.
Epidendrum atacazoicum no es una especie tóxica para animales domésticos ni para los seres humanos, aunque siempre es aconsejable mantener las plantas fuera de su alcance para evitar ingestiones accidentales.
La Asociación Hortícola para la educación, la conservación y la investigación sobre las orquídeas (American Orchid Society, AOS) ha premiado recientemente dos cultivares.

Son polinizadas por lepidópteros diurnos o pequeños dípteros, y en la tradición popular se les conoce como «hombres de jengibre» debido a su apariencia © Giuseppe Mazza
Epidendrum atacazoicum ‘Windflower’ es una cultivar galardonada en 2010 con el CBR/AOS (Certificate of Botanical Recognition), como híbrido natural de una especie rara y cultivado de manera excepcional.
Epidendrum atacazoicum ‘Ecuaflora’ fue distinguida en 2015 con el CCE (Certificate of Cultural Excellence), prestigioso reconocimiento otorgado por el número de flores superior a lo habitual para la especie.
Sinónimos: Epidendrum bifalce Schltr.
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