Stenorhynchus seticornis

Familia : Inachidae

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Texto © Dr. Giuseppe Mazza

 


Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

 

Stenorhynchus seticornis junto a una anémona de mar. Las largas patas y el cuerpo esbelto hacen inconfundible a este curioso decápodo del Atlántico occidental tropical.

Stenorhynchus seticornis junto a una anémona de mar. Las largas patas y el cuerpo esbelto hacen inconfundible a este curioso decápodo del Atlántico occidental tropical © Hubert Szczygieł

Parece una araña que hubiera aprendido a caminar bajo el agua, o una diminuta estructura viviente construida con finas varillas perfectamente articuladas. Y, sin embargo, pese a su aspecto insólito, Stenorhynchus seticornis (Herbst, 1788) es un verdadero Cangrejo marino, perteneciente al orden Decapoda y a la familia Inachidae.

Su cuerpo triangular, el rostro puntiagudo y las patas extremadamente largas le confieren una silueta inmediatamente reconocible, que le ha valido el nombre común inglés de “arrow crab”, literalmente “Cangrejo flecha”.

También el nombre científico nos dice algo sobre su anatomía. El género Stenorhynchus deriva de raíces griegas relacionadas con “stenós”, estrecho, y “rhýnchos”, rostro, hocico: una referencia a la prolongación anterior, larga y afilada.

Primer plano del caparazón estriado de Stenorhynchus seticornis. Junto a los ojos vemos los quelípedos, finos y articulados. Las finas pinzas, aquí separadas, sirven para llevar el alimento a la boca.

Primer plano del caparazón estriado. Junto a los ojos vemos los quelípedos, finos y articulados. Las finas pinzas, aquí separadas, sirven para llevar el alimento a la boca © Hubert Szczygieł

El epíteto específico seticornis evoca, por su parte, la idea de apéndices semejantes a cerdas o cuernos provistos de cerdas, aludiendo a las estructuras rígidas que adornan el extremo del rostro. El nombre parece, por tanto, describir un animal diseñado para ser reconocido precisamente por su forma. En los arrecifes coralinos tropicales, sin embargo, esta silueta no constituye únicamente una curiosidad estética. Forma parte de la identidad de un pequeño crustáceo que se desplaza con cautela entre organismos sésiles, grietas y refugios, aprovechando las características de un ambiente extraordinariamente rico en vida.

Zoogeografía

Stenorhynchus seticornis es una especie del Atlántico occidental tropical. Su área de distribución se extiende desde las costas sudorientales de Norteamérica, incluyendo Carolina del Norte y las Bermudas, a través del golfo de México y el mar Caribe, hasta las costas de Brasil.

A la izquierda, el hocico puntiagudo con apéndices setosos que da nombre a la especie (© Pauline Walsh Jacobson). A la derecha (© jmdiving), las grandes quelas azules, menores en las hembras, sirven para sujetar presas y combatir. Encima se observa el aparato bucal, cuyos apéndices conducen el alimento a las mandíbulas trituradoras.

A la izquierda, el hocico puntiagudo con apéndices setosos que da nombre a la especie (© Pauline Walsh Jacobson). A la derecha (© jmdiving), las grandes quelas azules, menores en las hembras, sirven para sujetar presas y combatir. Encima se observa el aparato bucal, cuyos apéndices conducen el alimento a las mandíbulas trituradoras.

La especie es particularmente característica de los ambientes coralinos del Caribe, donde puede observarse sobre sustratos rocosos, entre las estructuras del arrecife y en las proximidades de numerosos invertebrados marinos.

Su distribución refleja la presencia de hábitats adecuados a lo largo de una amplia franja del Atlántico occidental, pero no implica que esté confinada exclusivamente a las barreras coralinas propiamente dichas.

Ecología-Hábitat

El Cangrejo flecha frecuenta sobre todo ambientes marinos poco profundos, en particular los arrecifes coralinos y los fondos rocosos ricos en escondites. Puede encontrarse entre los corales, sobre las algas calcáreas, en las cavidades de las rocas y sobre fondos arenosos o cubiertos de detritos de conchas.

Stenorhynchus seticornis sobre el disco central de un crinoideo, rodeado por sus brazos plumosos.

Stenorhynchus seticornis sobre el disco central de un crinoideo, rodeado por sus brazos plumosos © jmturon

No vive únicamente sobre la superficie del arrecife: también encuentra refugio en espacios estrechos, entre las esponjas tubulares y en las proximidades de grandes anémonas de mar. En algunas asociaciones, la estructura y los tentáculos de la anémona contribuyen a crear un refugio para pequeños crustáceos, ofreciendo un ejemplo de la complejidad de las relaciones ecológicas que caracterizan estos ecosistemas.

Su alimentación es variada. La especie puede consumir pequeños invertebrados, gusanos marinos y otros organismos de dimensiones compatibles con sus capacidades depredadoras; también puede aprovechar los recursos orgánicos disponibles en el fondo.

Por ello, es preferible no definirla exclusivamente como herbívora o detritívora: su papel trófico es más complejo e incluye la depredación de pequeños animales.

 

Aquí Stenorhynchus seticornis se ha refugiado en el interior de una esponja marina tubular.

Aquí se ha refugiado en el interior de una esponja marina tubular © Mayve Strong

Como muchos habitantes de los arrecifes, depende de la disponibilidad de refugios y de la riqueza biológica del sustrato. La complejidad del arrecife no constituye únicamente un telón de fondo, sino un componente esencial de las condiciones que le permiten vivir.

Morfofisiología

El cuerpo de Stenorhynchus seticornis es relativamente pequeño, generalmente de unos pocos centímetros de longitud, pero la impresión visual del animal está dominada por sus apéndices. El caparazón, estrecho y triangular, se prolonga anteriormente en un rostro largo y puntiagudo, mientras que las patas finas y alargadas pueden superar ampliamente la longitud del cuerpo.

La coloración es variable, con tonalidades pardas, amarillo dorado y crema, a menudo con líneas o marcas más oscuras. Las quelas, relativamente pequeñas en comparación con las patas, pueden presentar tonalidades violáceas. En el extremo del rostro están presentes cerdas rígidas, un rasgo que también resulta útil para distinguir esta especie de crustáceos de aspecto similar.

Como los demás cangrejos, posee un exoesqueleto rígido que protege el cuerpo y proporciona soporte para la inserción de los músculos. El crecimiento requiere mudas periódicas: el animal abandona la cubierta antigua y, después de salir del antiguo caparazón, debe esperar a que el nuevo exoesqueleto se endurezca. Durante esta fase es especialmente vulnerable.

Las patas largas y delgadas le permiten avanzar entre estructuras irregulares sin tener que mantener el cuerpo en estrecho contacto con cada superficie. Sin embargo, no se trata de extremidades frágiles o meramente ornamentales: son apéndices articulados, adaptados a la locomoción y a la exploración de un ambiente tridimensional, donde el equilibrio y la capacidad de introducirse entre obstáculos pueden resultar determinantes.

Etología-Biología reproductiva

El Cangrejo flecha es generalmente más activo durante las horas de escasa iluminación y tiende a aprovechar refugios y grietas durante el día. Sus movimientos, a menudo lentos y prudentes, le permiten explorar el sustrato y aproximarse a los recursos alimentarios sin exponerse innecesariamente.

Pero incluso a la intemperie, en el colorido mundo de los corales, pasa a menudo inadvertido.

Pero incluso a la intemperie, en el colorido mundo de los corales, pasa a menudo inadvertido © www.carlosestape.photoshelter.com

Puede mostrar un comportamiento territorial, especialmente frente a otros individuos que compiten por espacios y refugios.

Su vida no se limita a la depredación y la búsqueda de refugio. En un ambiente rico en organismos, la proximidad a otras especies puede ofrecer oportunidades alimentarias y protección, pero también implica riesgos y competencia. Las asociaciones observadas entre este cangrejo y algunos invertebrados del arrecife constituyen un ejemplo de hasta qué punto las relaciones entre especies pueden contribuir a organizar la vida del arrecife.

La hembra transporta los huevos fecundados bajo el abdomen, manteniéndolos adheridos a los apéndices abdominales hasta la eclosión. Las larvas llevan inicialmente una vida planctónica en la columna de agua, donde son transportadas por las corrientes durante las primeras fases del desarrollo, antes de alcanzar el fondo.

La hembra transporta los huevos fecundados bajo el abdomen, firmemente fijados a determinados apéndices. Después de la eclosión, las larvas planctónicas son dispersadas por las corrientes.

La hembra lleva los huevos fecundados bajo el abdomen, fijados a ciertos apéndices. Tras la eclosión, las larvas planctónicas se dispersan por las corrientes © Dan Schofield

Esta fase larvaria es importante para la dispersión de la especie: las corrientes pueden transportar a los jóvenes lejos del lugar donde se produjeron, favoreciendo el intercambio entre diferentes zonas del arrecife y, a escalas mayores, la colonización de hábitats adecuados. El ciclo vital une así dos ambientes diferentes: el fondo, frecuentado por los adultos, y el plancton, en el que tiene lugar una parte del desarrollo juvenil.

Pequeño en tamaño, pero sorprendente por su forma y comportamiento, Stenorhynchus seticornis demuestra cómo la biodiversidad de los arrecifes coralinos no está constituida únicamente por grandes peces y corales espectaculares. Incluso un crustáceo de patas filiformes puede revelar, a una mirada atenta, el ingenio de las formas y estrategias de la vida marina.

Sinónimos

Cancer seticornis Herbst, 1788; Cancer sagittarius Fabricius, 1793; Leptopodia lineata Göldi, 1886; Leptopodia ornata Guilding, 1824; Leptopodia sagittaria (Fabricius, 1793); Stenorhynchus sagittarius (Fabricius, 1793).

 

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