Familia : Orchidaceae

Texto © Prof. Pietro Pavone

Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Epidendrum englerianum es una especie epífita o terrestre de gran tamaño, con tallos delgados y cilíndricos similares a juncos, que crece en Ecuador en el lado amazónico de los Andes a altitudes entre 1500 y 2600 m © Giuseppe Mazza
Epidendrum englerianum F. Lehm. & Kraenzl. es una especie de la subtribu Laeliinae, tribu Epidendreae, subfamilia Epidendroideae, familia Orchidaceae.
El género Epidendrum L. fue descrito por Carlos Linneo (Carl Nilsson Linnaeus, 1707–1778) en su publicación Species plantarum (Sp. Pl., ed. 2: 1347, 1763).
El género comprende más de 1.880 especies y es uno de los géneros más extensos y diversos de la familia Orchidaceae.
Debido a esta riqueza específica se considera un género “megadiverso” (o megagénero). En efecto, sus especies incluyen plantas que superan los 2 m de altura hasta otras de apenas unos pocos centímetros.
Nativo de América (neotropical), el género incluye especies epífitas, litófitas y terrícolas. Esta capacidad para ocupar diferentes nichos ecológicos ha favorecido un proceso de especiación particularmente elevado.
Las flores presentan una amplia gama de colores (amarillo, violeta, rosa, rojo, blanco) y pueden abrirse de forma simultánea o sucesiva. En algunas especies, como Epidendrum secundum Jacq., la resupinación se ha perdido secundariamente.
Estudios taxonómicos y filogenéticos recientes sugieren, aunque aún deben confirmarse, que las especies de este género experimentaron una rápida radiación adaptativa y que las especies ancestrales estarían restringidas a México y América Central. Por lo tanto, estas regiones podrían haber sido los lugares donde ocurrió la diversificación temprana de Epidendrum.
La mayoría de las especies de Epidendrum se encuentran principalmente en las laderas de los bosques tropicales de las cordilleras andinas, de la Guayana y de las montañas de América Central. La mayor parte de las especies son epífitas y están presentes en bosques secos, donde crecen sobre especies de Cactaceae y Velloziaceae, o en bosques pluviales húmedos de laderas montanas, donde la luz y la humedad están más disponibles.
Epidendrum es polinizado por una amplia gama de especies.de polinizadores y no presenta fuertes barreras de preapareamiento.
En el género se observan especies poliploides, y este estado se considera una ventaja adaptativa, ya que representa el mecanismo más común de especiación simpátrica en las plantas.
El número cromosómico se conoce solo para una pequeña fracción de las especies de Epidendrum (< 3 %), y los recuentos actualmente disponibles indican que el número más frecuente en todo el género es 2n = 40. En algunas especies de la sección Tuberculata del subgénero Amphiglottium, los números varían desde 2n = 24 hasta 2n = 240, con valores intermedios (2n = 28, 2n = 48, 2n = 52, 2n = 60 y 2n = 80).
Se ha identificado flujo génico entre especies que presentan distintos números cromosómicos; esto no parece actuar como una barrera reproductiva en Epidendrum, a diferencia de lo que ocurre en otros grupos de plantas.
La polinización por engaño, como la alimentaria y la sexual, ha evolucionado repetidamente en diferentes linajes de orquídeas. De hecho, se estima que un tercio de las especies de orquídeas engaña a sus polinizadores. En Epidendrum existen tanto especies con recompensa como especies engañosas.
En general, las flores de color amarillo brillante y naranja se encuentran en especies polinizadas por mariposas, mientras que las flores blancas y de color verde claro, muy fragantes, atraen a las polillas. En el género también existen especies ornitófilas y miófilas, estas últimas atraen a los dípteros.

Las hojas, lanceoladas, presentan márgenes enteros. Las inflorescencias, delgadas y a veces ligeramente curvadas, son panículas terminales, generalmente con pocas flores © Giuseppe Mazza
Epidendrum englerianum es una especie descrita en 1899 por Friedrich Carl Lehmann (1850–1903) y Friedrich Wilhelm Ludwig Kraenzlin (1847–1934) en Botanische Jahrbücher für Systematik, Pflanzengeschichte und Pflanzengeographie (Bot. Jahrb. Syst. 26: 466, 1899).
El nombre del género deriva del griego επί, epi (sobre) y δένδρον, dendron (árbol), “sobre los árboles”, en referencia al porte epífito, mientras que el epíteto específico honra a Heinrich Gustav Adolf Engler (1844–1930), botánico alemán y editor de Botanische Jahrbücher entre 1880 y 1930, revista en la que se publicó por primera vez el nombre de esta especie. El nombre común es Epidendrum de Engler.
Epidendrum englerianum se encuentra en Ecuador, en la vertiente amazónica de los Andes, en las provincias de Napo y Tungurahua, a altitudes comprendidas entre 1500 y 2600 m. Es una planta epífita o terrícola de gran tamaño. Los tallos son simples, cilíndricos, delgados, erectos y semejantes a cañas, envueltos en su mitad basal por vainas escariosas, y portan en la mitad superior entre 8 y 11 hojas dísticas, coriáceas, estrechamente lanceoladas, acuminadas y de margen entero.
La floración ocurre durante todo el año y las flores se desarrollan en una inflorescencia terminal en panícula, a veces ligeramente arqueada, delgada y generalmente con pocas flores (pauciflora). Las flores, resupinadas e inodoras, son de color violeta oscuro con el labelo rosado.

Las flores, con la columna fusionada al labelo para formar un tubo estrecho, son polinizadas por mariposas © Giuseppe Mazza
Los sépalos son libres, carnosos, estrechamente oblanceolados, obtusos, con cinco nervaduras evidentes en la superficie dorsal y margen entero, de 10–13 × 2–3 mm. Los sépalos laterales son ligeramente oblicuos y apiculados.
Los pétalos son reflejos, libres, filiformes y espatulados, con ápice redondeado, una sola nervadura y margen entero (9–12 × 0,3–0,5 mm).
El labelo está fusionado a la columna, es trilobado, cordiforme en la base, de 8–12 × 10–12 mm, y presenta dos protuberancias carnosas. Estas protuberancias son delgadas, prominentes y se prolongan más allá de la base del lóbulo medio, casi paralelas a las carenas laterales del disco. En el labelo se observan tres crestas longitudinales prominentes, de las cuales la central es ancha y muy carnosa. La columna (o ginostemio) es recta y esbelta, con el ápice provisto de un par de pequeños dientes, de 7–8 mm de longitud, y una antera tetrálocular.
El polinario contiene cuatro polinios con forma de ala de ave, fuertemente comprimidos lateralmente y desiguales, siendo el par interno ligeramente más corto. El rostelo es subapical y se sitúa por encima de la antera; en él se fija el retináculo (o viscidio), un disco pegajoso que sirve para adherirse al cuerpo de los polinizadores. El estigma presenta lóbulos laterales prominentes, de una longitud equivalente a la mitad de la cavidad estigmática. El ovario no es hinchado y carece de ornamentación.
La estructura floral, con la columna fusionada al labelo formando un tubo estrecho, está típicamente adaptada a la espiritrompa (probóscide) de los lepidópteros.
Tras la fecundación se forma una cápsula elipsoidal (20–22 × 9–11 mm) con tres costillas longitudinales, sostenida por un pedúnculo de 11–15 mm.
La cápsula contiene miles de semillas muy pequeñas y pulverulentas que, en condiciones naturales, requieren la presencia de hongos micorrícicos para germinar.
En las áreas de origen, Epidendrum englerianum se utiliza para reducir la fiebre, aliviar enfermedades de la piel mediante cataplasmas y también para mitigar trastornos digestivos.
Es una especie muy apreciada por los coleccionistas debido a su valor ornamental. Puede cultivarse tanto en interiores como en exteriores con luz intensa o indirecta. Prefiere condiciones cálidas y húmedas. Los niveles óptimos de humedad se sitúan entre el 60 % y el 80 %; para mantenerlos se pueden utilizar humidificadores o realizar nebulizaciones regulares. Es recomendable mantener la planta con temperaturas diurnas entre 18 °C y 24 °C y ligeramente más frescas durante la noche (15–20 °C).
Los riegos deben ser abundantes cuando el sustrato comience a secarse, evitando el encharcamiento. Una buena circulación de aire ayuda a prevenir infecciones fúngicas.
El sustrato debe ser bien drenado, a base de corteza para orquídeas, para prevenir la pudrición radicular. Es aconsejable fertilizar cada dos semanas durante la temporada de crecimiento y reducir la frecuencia durante el período de latencia. Se debe utilizar un fertilizante equilibrado para orquídeas, como 20-20-20. Cuando la planta deja de ser adecuada para su contenedor, se debe realizar el trasplante, preferentemente en primavera.
La propagación de Epidendrum englerianum puede realizarse por división del macollo, asegurándose de que cada sección tenga raíces y brotes sanos. La poda no suele ser necesaria, aunque pueden eliminarse hojas muertas o amarillentas para preservar el aspecto y la salud de la planta. En caso de presencia de plagas, como pulgones o ácaros, es conveniente eliminarlas de manera oportuna.
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