Familia : Orchidaceae

Texto © Prof. Pietro Pavone

Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Con su inusual flor, Mormodes rolfeana ilustra bien el origen del género Mormodes, que en griego evoca a un duende © Paola Ordóñez M.
Mormodes rolfeana L.Linden es una especie perteneciente a la familia Orchidaceae, a la subfamilia Vandoideae, a la tribu Cymbidieae y a la subtribu Catasetinae
Fue descrita en 1891 por el botánico, horticultor y explorador belga Lucien Linden (1851-1940) y publicada en la revista Lindenia (7: 5, 1891). Inicialmente el nombre de la especie era Mormodes rolfeanum, posteriormente corregido a Mormodes rolfeana porque en botánica el nombre del género se trata como femenino.
Hijo del célebre botánico y explorador Jean Jules Linden (1817–1898), heredó de su padre la pasión por la flora tropical, sucediéndole en la gestión de la famosa empresa familiar “Horticulture Internationale, Société Anonyme”, con sede en Bruselas, especializada en la importación y comercialización de plantas exóticas de interior y en particular de orquídeas.
Publicó diversas obras, entre ellas el imponente volumen de más de 1000 páginas “Les Orchidées Exotiques et leur culture en Europe”, publicado en 1894 en colaboración con Célestin Alfred Cogniaux (1841-1916) y Georges Grignan (1853-1928).
Lucien Linden dirigió algunas de las más notables publicaciones botánicas ilustradas del siglo XIX. Entre ellas se citan: Lindenia. Iconographie des Orchidées, rica en cientos de láminas cromolitográficas de las especies descritas; Le Journal des Orchidées, revista dedicada al cultivo y al estudio de las orquídeas; y L’Illustration Horticole, revista con extraordinarias cromolitografías de plantas exóticas, orquídeas y variedades seleccionadas por los floricultores.
El nombre del género Mormodes deriva de las palabras griegas mormō (μóρμω), que significa “duende”, “fantasma” o “monstruo aterrador”, y -oeidēs (-οειδής), que significa “semejante” o “con forma de”, aludiendo al aspecto de las flores, que presentan una forma inusual y asimétrica. El epíteto específico está dedicado a Robert Allen Rolfe (1855–1921), botánico británico especializado en el estudio de las orquídeas y autor de numerosas especies nuevas para la ciencia. Fue el primer conservador del herbario de orquídeas de los Royal Botanic Gardens de Kew y fundó la revista The Orchid Review, considerada la más antigua e influyente del mundo en su ámbito, actualmente editada por la Royal Horticultural Society (RHS).
Robert Allen Rolfe, aunque autodidacta en el estudio de las orquídeas, comenzó con sus publicaciones a corregir las descripciones del botánico alemán Heinrich Gustav Reichenbach (1823-1889), considerado en su época el “rey de las orquídeas”, por ser el único autorizado para describir las nuevas especies que llegaban a Europa.

Las flores de las especies asignadas a este género también emiten un fuerte olor que atrae a las abejas Euglossini © Paola Ordóñez M.
El punto culminante de la rivalidad se produjo a la muerte de Reichenbach, cuando se descubrió que, en lugar de dejar su herbario con miles de ejemplares y dibujos únicos a los Royal Botanic Gardens de Kew, por testamento legó este inmenso patrimonio al Museo de Historia Natural de Viena, imponiendo una cláusula como condición taxativa: “La colección debía permanecer sellada e inaccesible para cualquiera durante 25 años”.
El objetivo era claro: impedir que Rolfe y los investigadores ingleses consultaran los “tipos” sobre los cuales él había realizado las descripciones botánicas. Temía que, después de su muerte, los ingleses “saquearan” su trabajo para atribuirse el mérito de descubrimientos que él no había logrado publicar.
Rolfe, a causa de ello, tuvo no pocos problemas, ya que le fue imposible determinar si las orquídeas que llegaban a Kew desde América ya habían sido descritas o no.
Se creó así una gran confusión en la nomenclatura botánica de la época y solo en 1914, al expirar el plazo impuesto, cuando el herbario de Reichenbach fue abierto, se comprobó que muchas especies ya habían sido descritas, con nombres diferentes, por lo que fue necesario un largo trabajo, que duró décadas, para realizar las correcciones nomenclaturales.
Mormodes rolfeana, vulgarmente llamada Mormodes de Rolfe, es una orquídea rara presente en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. En Ecuador se encuentra en la provincia de Morona-Santiago, en la franja de la Cordillera del Cóndor, a una altitud de 1100 m.
En Perú crece en el departamento de Pasco, a aproximadamente 15 km al noreste de Oxapampa, a una altitud de 1750 m. Generalmente se encuentra en bosques pluviales a altitudes comprendidas entre 900 y 1900 m.
Es una especie epífita y cespitosa que puede alcanzar una altura de 60–70 cm. Presenta pseudobulbos fusiformes, a veces ovoide-fusiformes, de hasta 27 cm de longitud y hasta 3,6 cm de diámetro, cubiertos por 6–9 pares de vainas foliares dísticas e imbricadas. Las hojas son lanceoladas o elíptico-lanceoladas, subcoriáceas, de color verde brillante, de hasta 25–40 cm de longitud, caducas.
La inflorescencia se origina en la base de un pseudobulbo maduro con hojas. Es racemosa, de hasta 28 cm de longitud, y porta 6–10 flores. Las flores miden aproximadamente 10 cm, sobre pedicelos de 5 cm, y desprenden un perfume penetrante, dulce, a veces ligeramente especiado, similar al del anís o incluso al del chocolate.

Para asegurar su polinario, impidiendo la autopolinización, la columna y el labelo giran entre 90 y 180° con respecto al eje de la flor © Paola Ordóñez M.
Además, dentro de la misma inflorescencia se presenta el fenómeno denominado “enantostilia”. Los flores son asimétricas debido a una torsión lateral, hacia la derecha o hacia la izquierda. Esta asimetría sirve para impedir la autopolinización y, al mismo tiempo, promover la fecundación cruzada. En efecto, gracias a la asimetría de la flor, el polen se adhiere a un lado del polinizador. El insecto, con el polen fijado en un lado, lo depositará sobre el estigma de otra flor con asimetría opuesta y no sobre la misma donde lo recibió.
Las flores asimétricas y ricas en fragancia constituyen una característica distintiva del género Mormodes. Los pétalos y sépalos de Mormodes rolfeana presentan generalmente una coloración que va del verde amarillento al marrón rojizo, a menudo con nervaduras longitudinales más oscuras. Los sépalos son patentes, por lo común ovado-lanceolados o elíptico-lanceolados, agudos, de 4–4,5 cm de longitud, reflejos cuando están completamente abiertos. Los pétalos son agudos, elípticos y oblongos, más anchos que los sépalos. El labelo, de color amarillo dorado o amarillo anaranjado, contrasta con los sépalos y pétalos. Es carnoso, trilobado, con el lóbulo central frecuentemente reflejo. Presenta una base apiculada, ampliamente unguiculada y de 2,5 cm de ancho. La columna es arqueada, rígida, de 2,5 cm de longitud, de color rosa violáceo en la parte superior, con un estigma verde y una tapa que cubre la antera de color rojo violáceo.

Mormodes rolfeana es una orquídea poco común que se encuentra en las selvas tropicales de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, a altitudes de entre 900 y 1900 m © Paola Ordóñez M.
La polinización está confiada exclusivamente a los machos de las abejas de la tribu Euglossini, conocidas como “abejas de las orquídeas”. En efecto, los machos recolectan las sustancias aromáticas volátiles presentes en la flor con las estructuras setosas situadas en los tarsos anteriores y las transfieren inmediatamente a cavidades esponjosas ubicadas en las patas posteriores. Los olores recolectados pueden desempeñar un papel de atracción sexual frente a las hembras. Cuando la abeja se posa sobre el labelo y toca la antena de la columna, la flor expulsa violentamente el polinodio, que se adhiere instantáneamente al dorso del insecto mediante el viscidio (o retináculo).
Estudios realizados en algunas especies del género Catasetum, perteneciente a la misma subtribu Catasetinae a la que pertenece el género Mormodes, han estimado que el polinodio es expulsado a una velocidad de 2–3 metros por segundo y que el tiempo de reacción, desde que el insecto toca la antena, es de aproximadamente 10–15 milisegundos. El impacto es fuerte y permite que el viscidio se adhiera de forma instantánea al cuerpo de la abeja. La abeja, aturdida, abandona inmediatamente la flor y continúa su búsqueda en otra flor, garantizando así la polinización cruzada.

Es una epífita cespitosa que alcanza los 60-70 cm de altura, con pseudobulbos de hasta 27 cm de largo y hojas caducas que alcanzan los 40 cm © mariela_cordova
La floración de Mormodes rolfeana comienza en invierno y se prolonga hasta inicios de la primavera. Después de la fecundación, del ovario se forma un fruto dehiscente (cápsula) que libera diminutas semillas que serán dispersadas por el viento. La germinación requiere hongos micorrícicos simbióticos que suministren nutrientes esenciales, ya que las semillas carecen de endospermo y dependen de los hongos para su desarrollo inicial. Mormodes rolfeana está amenazada por la pérdida de su hábitat y por la recolección ilegal. Está protegida por el Apéndice II de la CITES, que regula el comercio internacional para prevenir su explotación excesiva. El cambio climático pone aún más en peligro a las poblaciones, tanto por las modificaciones en las precipitaciones estacionales como por los incendios que pueden afectar grandes áreas de su hábitat.
Es una planta muy ornamental y, por ello, muy codiciada por los coleccionistas. Sus flores son particularmente apreciadas no solo por su forma característica, sino también por su intensa fragancia. Para su cultivo se pueden utilizar macetas o cestas con un sustrato suelto, como corteza de pino o abeto, que drene rápidamente el exceso de agua. La adición de turba, esfagno o perlita es útil para mantener el sustrato moderadamente húmedo. También se puede incluir carbón vegetal para garantizar la permeabilidad del sustrato al aire y protegerlo de la acidificación. Mormodes rolfeana tiene requerimientos térmicos moderados.

Mormodes rolfeana se desarrolla bien en cultivo y ha dado lugar a numerosos híbridos de prestigio © Eric Hunt
Crece adecuadamente con una temperatura media diurna de 23–28 °C y ligeramente más fresca por la noche, entre 18–24 °C. Durante todo el año requiere una humedad del 75–80%. La luz debe ser intensa y filtrada, evitando el sol directo.
Se propaga principalmente por vía vegetativa mediante la división del rizoma, con 1 o 2 pseudobulbos, y también mediante semillas, pero en condiciones controladas in vitro.
En cultivo, la planta debe regarse con frecuencia durante el crecimiento activo, pero cuidando que no se acumule agua en las raíces. Los brotes son muy sensibles a la pudrición, por lo que se debe evitar que el agua se acumule sobre los brotes jóvenes en crecimiento.
Durante la fase de crecimiento, es recomendable fertilizar semanalmente con 1/4–1/2 de la dosis recomendada de fertilizante para orquídeas. Un fertilizante con alto contenido de nitrógeno es útil desde la primavera hasta mediados del verano, mientras que uno más rico en fósforo es adecuado a finales del verano y otoño. Cuando las hojas caen, la planta entra en reposo y no requiere riego; también se debe interrumpir la fertilización hasta que aparezcan nuevos brotes.
Los riegos se reanudan en primavera. Un exceso de agua en invierno puede provocar la muerte de la planta por pudrición. Sin embargo, si los pseudobulbos se arrugan, se debe regar ligeramente; con alta humedad, generalmente esto no ocurre.
Cuando se utiliza solo esfagno como sustrato, es necesario un trasplante anual; de lo contrario, se puede esperar 2–3 años. El trasplante es recomendable cuando hay varios pseudobulbos en el contenedor. Se pueden separar dejando solo 1 o 2 en la maceta. Las raíces muertas deben eliminarse. Después del trasplante, no se debe regar hasta que aparezcan raíces nuevas. Durante el nuevo crecimiento, se puede proceder con el riego normal.
Mormodes rolfeana no tiene variedades, aunque en el mundo del coleccionismo se pueden observar ejemplares con estrías muy marcadas y otros casi uniformes, pero todos corresponden a la variabilidad natural de la especie y no se consideran variedades botánicas distintas.
Entre los híbridos más interesantes se encuentra el híbrido primario Mormodes Wild Rainbow, de colores vivos, del amarillo al rojo intenso con estrías, obtenido cruzando Mormodes rolfeana y Mormodes andicola por William A. Baker, un hibridador activo en muchos géneros, especialmente en los de la subtribu Catasetinae. Este híbrido fue registrado oficialmente en la Royal Horticultural Society (RHS) el 25 de noviembre de 2015. El híbrido Mormodes Nitty-Gritty (Mormodes Exotic Treat × Mormodes rolfeana) tiene flores de color naranja oscuro a rojo intenso, a menudo con manchas bordó o carmesí. Este híbrido fue creado por Fred Clarke, propietario del reconocido vivero Sunset Valley Orchids, y registrado oficialmente en la Royal Horticultural Society (RHS) en 2012. Es un híbrido que produce muchas flores y es fácil de cultivar.
→ Para información general sobre ORCHIDACEAE, haga clic aquí.
