Corylus avellana

Familia : Betulaceae

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Texto © Dr. Barbara Barisani

 

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Traducción en español de Susana Franke

 

Un Corylus avellana en primavera, cargado de inflorescencias masculinas llamadas amentos o gatitos © Mazza

Un Corylus avellana en primavera, cargado de inflorescencias masculinas llamadas amentos o gatitos © Mazza

El avellano común (Corylus avellana L. 1753) es un arbusto de hojas caducas, perteneciente a la familia de las Betulaceae.

El nombre del género deriva del griego κορις = elmo (se refiere al involucro foliar del fruto), mientras el epíteto de la especie deriva del nombre de la ciudad de Avella, en la provincia de Avellino, importante centro de cultivación de las avellanas.

Está difundido en Europa, excluyendo el norte de Escandinavia, en Asia Menor y en África Septentrional.

En Italia crece en llanuras, colinas y montañas hasta cerca 1400m.

Prefiere terrenos calcáreos y secos.

Es una planta colonizadora, capaz de adaptarse en variadas condiciones ambientales.

Forma manchas, dado que desde las raíces se originan nuevos brotes que se desarrollarán formando nuevas plantas.

Los ambientes de elección son bosques ralos de latifolias, caducifolias (sobre todo robles), arbustitos y claros.

Los nombres comunes son Haselstrauch (alemán), Noisetier, Coudrier (francés), Nocciolo (italiano), Hazel (inglés), Avellano comùn (español).

El avellano común es un arbusto alto de 1 a 5 m. la corteza es lisa, de color marrón grisáceo, con manchas más claras dispersas. Sobre las ramas jóvenes están presentes pelos rojizos y pelos glandulares negros. Las hojas son alternas, brevemente pecioladas y recubiertas de pelos glandulares, sobre todo a lo largo de las nervaduras de la página inferior.

A la izquierda, en medio de los amentos, se nota una pequeña flor femenina con su estigma rojo. A la derecha un particular aumentado de los gatitos cargados de polen © Giuseppe Mazza

A la izquierda, en medio de los amentos, se nota una pequeña flor femenina con su estigma rojo. A la derecha un particular aumentado de los gatitos cargados de polen © Giuseppe Mazza

El limbo es redondo u oval, asimétrico, a veces parcialmente lobado, con base cuoriforme, margen aserrado y ápice agudo. Aparecen en marzo-abril.

Las inflorescencias masculinas (amentos) se forman sobre ramitas sin hojas durante el verano y son visibles durante el invierno sobre la planta desnuda. Las flores femeninas se desarrollan en primavera junto a las hojas. Son pequeñas y poco visibles, escondidas tras las yemas de las ramas de un año, de las cuales aparecen sólo los graciosos estigmas rojos.

Las avellanas, en grupos de 2 a 5, maduran en agosto-septiembre © Giuseppe Mazza

Las avellanas, en grupos de 2 a 5, maduran en agosto-septiembre © Giuseppe Mazza

A veces las inflorescencias masculinas, muy sensibles a las variaciones de temperatura, maduran y pierden el polen antes de la completa maduración de la flor femenina, perjudicándose así la polinización.

Además la especie a menudo es auto estéril, o sea no es posible la fecundación entre flores del mismo individuo y, para obviar este problema, en la cultivación se alternan plantas de variedades diversas, con floración escalada. Los frutos, las avellanas, presentes en grupos de 2 a 5 , maduran en agosto-septiembre. Están contorneados por una bráctea subdividida en segmentos de margen dentado, presentan una pared leñosa y tienen formas diversas, de redondas a oblongas.

La madera de avellano es blanco rojizo, fácil de trabajar porque es blando y flexible y es utilizado en la producción de coberturas.

Los cotiledones del fruto son muy aceitosos. De ellos se obtiene por extrusión un aceite comestible, de gusto agradable, utilizado también en la industria cosmética por sus propiedades emolientes.

Las hojas y la corteza contienen taninos y resinas, sustancias a las cuales se le reconocen propiedades astringentes, antiinflamatorias, febrífugas y depurativas. La presencia de las avellanas, inclusos en trazas, por obligación de la ley se debe indicar en las etiquetas de los alimentos, puesto que puede ser causa de alergias alimenticias. La avellana es ampliamente cultivada por sus frutos, muy requerido por la industria de los dulces. Entre los cultivar italianos más difundidos recordamos la Tonda Gentile delle Langhe (Langhe, Piemonte), la Tonda Gentile Romana (provincia de Viterbo, Lazio), la Tonda di Giffoni (provincia de Caserta in Campania), la Nostrale o Siciliana (Sicilia).

También se cultivan variedades ornamentales entra las cuales citamos la variedad péndula, la variedad retorcida, la variedad “Aurea” con follaje amarillo-dorado y la variedad fusco-rubra, con hojas rojas.

 

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