Mycteria ibis

Familia : Ciconiidae

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Texto © Dr. Gianfranco Colombo

 


Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

 

Mycteria ibis es una de las cigüeñas más abundantes y de coloración más llamativa del continente africano.

Mycteria ibis es una de las cigüeñas más abundantes y de coloración más llamativa del continente africano © Giuseppe Mazza.

La Cigüeña de pico amarillo o tántalo africano (Mycteria ibis Linnaeus, 1766) pertenece al orden Ciconiiformes y a la familia Ciconiidae. Es una de las cigüeñas más abundantes y de coloración más llamativa del continente africano. Su plumaje resulta tan vistoso que su contraparte asiática, extraordinariamente similar hasta el punto de que sería difícil distinguir ambas especies si compartieran el mismo ámbito geográfico, recibe el nombre común de cigüeña pintada.

Basta una pequeña masa de agua poco profunda, una pradera inundada o la orilla fangosa de un río o de un humedal abierto para encontrar esta inconfundible ave, que avanza lentamente mientras caza con su gran pico amarillo parcialmente sumergido en el agua.

Aún más característica es la postura que adopta durante el reposo. Permanece completamente inmóvil bajo el intenso sol tropical africano, apoyada sobre las articulaciones tibiotarsales, en una posición insólita y aparentemente antinatural. Son pocos los pájaros que descansan de esta forma y, debido a su gran tamaño y a su peculiar conformación corporal, la primera impresión puede ser la de un animal con las patas lesionadas que ha adoptado esa postura para sostenerse.

Otra característica de esta especie, evidente ya en los polluelos, es la extraordinaria voracidad que muestran durante la alimentación, hasta el punto de haber recibido en alemán el nombre de Nimmersatt, que significa «insaciable». Se comportan como un auténtico pozo sin fondo, ingiriendo continuamente todo el alimento que les ofrecen sus progenitores. Como consecuencia de esta enorme capacidad de ingestión, su crecimiento es extremadamente rápido: en apenas doce días su peso aumenta desde unos 50 g hasta cerca de 1 kg.

El nombre genérico Mycteria deriva del griego mykterizo («nariz», «levantar la nariz»), en referencia a su gran pico. El epíteto específico ibis corresponde al nombre de un ave identificada en la antigua Grecia con el ibis sagrado de Egipto, aunque probablemente hacía referencia a otra especie distinta.

En numerosos nombres comunes europeos, incluido el español e italiano, aparece el término «Tántalo», en alusión al personaje de la mitología griega condenado a un tormento eterno por haber robado a los dioses del Olimpo el néctar y la ambrosía. Esta referencia dio origen también al verbo inglés to tantalize, utilizado para describir un sufrimiento lento y persistente.

De tamaño medio, Mycteria ibis presenta una envergadura alar de 150 cm, un peso de unos 2 kg y una longitud de 100 cm. Se desplaza entre humedales siguiendo lluvias estacionales.

De tamaño medio, presenta una envergadura alar de 150 cm, un peso de unos 2 kg y una longitud de 100 cm. Se desplaza entre humedales siguiendo lluvias estacionales © Gianfranco Colombo

Algunos nombres comunes son: Yellow-billed Stork en inglés; Nimmersatt en alemán; Tántalo africano en español; Tantale ibis en francés; Cegonha-de-bico-amarelo en portugués y afurikatokikou en japonés.

Zoogeografía

Mycteria ibis se distribuye prácticamente por toda África al sur del desierto del Sahara, así como en Madagascar. Es especialmente abundante en la región oriental del continente, donde alcanza elevadas densidades en determinadas zonas de Etiopía, Kenia y Tanzania. No obstante, ocupa la mayoría de los humedales y zonas pantanosas del resto de África, evitando sistemáticamente los bosques densos y las regiones semidesérticas.

Para capturar presas Mycteria ibis necesita aguas cuya profundidad no supere la longitud de sus patas.

Para capturar presas necesita aguas cuya profundidad no supere la longitud de sus patas © Giuseppe Mazza

Fuera del continente africano existen varias especies muy similares. Las tres pertenecen al mismo género y solo se diferencian por pequeños rasgos morfológicos que, en ocasiones, resultan difíciles de apreciar en el campo. Sin embargo, ocupan áreas geográficas claramente diferenciadas, con ligeras zonas de solapamiento únicamente en Asia.

Estas especies son la Cigüeña americana (Mycteria americana), distribuida en el continente americano; la Cigüeña lechosa (Mycteria cinerea), propia de la península de Indochina e Indonesia; y la Cigüeña pintada (Mycteria leucocephala), presente en el subcontinente indio y el sudeste asiático.

Ecología-Hábitat

La necesidad de disponer de humedales con características muy concretas obliga a esta especie, habitualmente residente, a realizar desplazamientos dentro del continente siguiendo el régimen estacional de las lluvias. Por ello, su presencia varía notablemente según la estación del año.

Estos movimientos nómadas responden tanto a los periodos de sequía, que provocan la desecación de los humedales utilizados para alimentarse, como a las inundaciones, que elevan el nivel del agua por encima de la profundidad adecuada para la captura de presas.

Las aguas cuya profundidad supera la longitud de sus patas hacen imposible la técnica de caza característica de esta especie, de manera que un humedal excesivamente profundo resulta tan inutilizable como uno completamente seco.

En aquellos humedales permanentes, la especie permanece estable durante todo el año, ocupando el mismo territorio tanto en la época de reproducción como durante el resto del ciclo anual.

Morfofisiología

Mycteria ibis es una cigüeña de tamaño medio, con una envergadura alar de al menos 150 cm, un peso aproximado de 2 kg y una longitud corporal cercana a 100 cm. El cuerpo es completamente blanco, mientras que la cola y las plumas de vuelo son negras, rasgo que se hace especialmente evidente durante el vuelo, caracterizado por rápidos batidos de alas alternados con planeos en los que mantiene las alas extendidas y el cuello completamente estirado.

El pico constituye uno de sus rasgos más distintivos. Es robusto, de forma cónica, ligeramente curvado en el extremo, supera los 30 cm de longitud y presenta una intensa coloración amarilla. La frente, la cara y parte de la cabeza carecen de plumas y muestran una llamativa coloración rojo intenso, mientras que los ojos son negros.

Tras una inundación, acude en grupo a nuevos humedales; cuando la sequía baja el agua a los tarsos, consume los últimos peces y busca nuevos lugares de alimentación.

Tras una inundación, acude en grupo a nuevos humedales; cuando la sequía baja el agua a los tarsos, consume los últimos peces y busca nuevos lugares de alimentación © Gianfranco Colombo

Los sexos son similares, aunque la hembra presenta un pico ligeramente menos robusto y un peso inferior al del macho. Aunque conserva una coloración llamativa durante todo el año, el tántalo africano exhibe un plumaje de tonos más vivos durante la época reproductora. En este periodo, las patas y el blanco del plumaje adquieren un delicado matiz rosado, mientras que la piel desnuda de la cara se vuelve de un intenso color bermellón. Los individuos jóvenes carecen de esta coloración y presentan un plumaje uniformemente pardo grisáceo, con la cara ligeramente anaranjada y el pico de tonalidad amarillo grisácea. Aproximadamente al cabo de un año, el plumaje comienza a adquirir progresivamente la coloración de los adultos, completando la muda en pocos meses.

Allí donde los humedales son permanentes, constituye una especie residente capaz de reproducirse durante todo el año. En ese caso, la principal actividad de los machos consiste en batir vigorosamente las alas mientras emiten soplidos desde la copa de un árbol para atraer a las hembras.

Allí donde los humedales son permanentes, constituye una especie residente capaz de reproducirse durante todo el año. En ese caso, la principal actividad de los machos consiste en batir vigorosamente las alas mientras emiten soplidos desde la copa de un árbol para atraer a las hembras © Gianfranco Colombo.

Mycteria ibis no es un ave especialmente vocal. Por lo general emite pocos sonidos, limitándose a fuertes reclamos durante la alimentación de los polluelos, en las disputas que se producen en los árboles densamente ocupados por las colonias o durante el cortejo.

Etología-Biología reproductiva

Habitante característica de pantanos y lagos, estrechamente vinculada a estos ambientes por sus necesidades alimentarias, Mycteria ibis posee un método de pesca muy particular. Avanza lentamente por el agua con el robusto pico casi completamente sumergido, manteniéndolo ligeramente entreabierto y desplazándolo rápidamente en zigzag hasta que entra en contacto con un pequeño animal o un pez. En ese instante cierra el pico con un movimiento fulminante, atrapando irremediablemente a la presa.

La rapidez del reflejo con el que cierra el pico resulta extraordinaria. Se ha estimado que este movimiento se produce en apenas unos milisegundos, lo que hace prácticamente imposible que la presa consiga escapar.

La captura es ingerida inmediatamente, entera y aún viva, mediante un rápido movimiento de elevación de la cabeza, tras lo cual el ave reanuda sin demora su ritmo normal de búsqueda de alimento. Cuando varios individuos se alimentan conjuntamente, avanzando unos junto a otros, el humedal queda prácticamente rastreado por completo, aunque naturalmente no todas las presas son capturadas.

Su dieta está constituida principalmente por pequeños peces, anfibios, gusanos y crustáceos, además de pequeños vertebrados terrestres y polluelos de aves.

Generalmente, Mycteria ibis inicia la reproducción al finalizar la estación de las lluvias. En ese momento, el nivel de las aguas comienza a descender tras las inundaciones estacionales, alcanzando la profundidad óptima para la captura de alimento. No obstante, no es raro observar nidificaciones en cualquier época del año siempre que el hábitat proporcione recursos alimenticios suficientes.

Una vez elegido el árbol donde establecer el nido, el macho espera pacientemente la llegada de una hembra, desplegando ampliamente las alas, estirando repetidamente las plumas de vuelo o sacudiéndose como si quisiera desprenderse del polvo. Además, dispone de un amplio repertorio de comportamientos destinados al cortejo.

Los peces y las ranas son capturados caminando lentamente por el agua, con el pico entreabierto y moviéndolo continuamente en zigzag. Cuando entra accidentalmente en contacto con una presa, invisible en las aguas turbias del humedal, el pico de Mycteria ibis se cierra fulminante en apenas unos milisegundos, sin dejar posibilidad alguna de escape.

Los peces y las ranas son capturados caminando lentamente por el agua, con el pico entreabierto y moviéndolo continuamente en zigzag. Cuando entra accidentalmente en contacto con una presa, invisible en las aguas turbias del humedal, el pico se cierra fulminante en apenas unos milisegundos, sin dejar posibilidad alguna de escape © Gianfranco Colombo.

Durante estas exhibiciones emite suaves soplidos y discretas vocalizaciones que acompañan el comportamiento reproductor. El nido consiste en una plataforma relativamente sencilla construida por ambos miembros de la pareja sobre las ramas de la copa de grandes árboles, formando colonias junto a otros individuos de la misma especie e incluso con diversas especies de ardeidas. La puesta consta de dos a cuatro huevos blanquecinos, incubados por ambos progenitores durante aproximadamente 30 días.

Los huevos son depositados con intervalos de varios días, por lo que la eclosión es asincrónica y en un mismo nido pueden coexistir polluelos con diferencias de edad de varios días. Si se produce una disminución repentina del alimento disponible, los individuos nacidos más tarde, debido a la enorme voracidad de todos los polluelos, suelen sucumbir de forma natural, favoreciendo la supervivencia de sus hermanos mayores.

«¡La encontré!». La expresión refleja entusiasmo, aunque no interrumpe la búsqueda: su nombre alemán Nimmersatt («insaciable») alude a un apetito sin límites.

«¡La encontré!». La expresión refleja entusiasmo, aunque no interrumpe la búsqueda: su nombre alemán Nimmersatt («insaciable») alude a un apetito sin límites © Gianfranco Colombo

El alimento transportado al nido es regurgitado a los pies de los polluelos para que estos aprendan rápidamente a alimentarse por sí mismos. Como es habitual entre las cigüeñas, los adultos también transportan agua en el pico y la vierten directamente en la garganta de las crías para saciar su sed.

Otro comportamiento característico de esta especie, destinado a combatir el intenso calor de los nidos expuestos durante todo el día al sol tropical, consiste en orinar sobre sus propias patas para favorecer su enfriamiento por evaporación. Como consecuencia, es frecuente observar individuos con las patas cubiertas por una llamativa capa blanquecina.

Cuando no hay polluelos, llega el descanso. Mycteria ibis permanece inmóvil, sentado sobre las articulaciones para facilitar la digestión, bajo el sol de los trópicos.

Cuando no hay polluelos, llega el descanso. Permanece inmóvil, sentado sobre las articulaciones para facilitar la digestión, bajo el sol de los trópicos © Gianfranco Colombo

En algunas regiones de África estas cigüeñas son objeto de caza y su carne se comercializa en mercados rurales. Dado que los jóvenes permanecen durante bastante tiempo en el nido incluso después de haber alcanzado el tamaño de los adultos, la especie es con frecuencia víctima de capturas ilegales destinadas al consumo local.

Mycteria ibis posee pocos depredadores naturales aparte de algunas águilas y grandes rapaces nocturnas. Debido a la amplitud de su distribución y al elevado tamaño de sus poblaciones, actualmente no figura entre las especies amenazadas. Desde 2018 aparece como “LC, Least Concern”, es decir, como “Preocupación Menor”, ​​en la Lista Roja de especies en peligro de la UICN.

Sinónimos

Tantalus ibis Linnaeus, 1766.

 

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