Familia : Ciconiidae

Texto © Dr. Gianfranco Colombo

Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Mycteria leucocephala es propia del subcontinente indio © Giuseppe Mazza
La Cigüeña pintada (Mycteria leucocephala Pennant, 1769) pertenece al orden Ciconiiformes y a la familia Ciconiidae, y representa la contraparte asiática de la Cigüeña de pico amarillo africana (Mycteria ibis).
Salvo por pequeños detalles observables únicamente a corta distancia y solo por especialistas que conocen perfectamente ambas especies, resultaría bastante difícil distinguirlas en el campo. Presentan el mismo plumaje, el mismo comportamiento, dimensiones similares y hábitats equivalentes. De no ser por la gran distancia que separa sus respectivas áreas de distribución, diferenciarlas sería una tarea mucho más compleja. Sin embargo, varios miles de kilómetros bastan para separar claramente ambas especies, cuyos territorios nunca se han superpuesto.
No resulta difícil comprender por qué esta cigüeña recibe el nombre común de cigüeña pintada o cigüeña variopinta. Acostumbrados al tradicional plumaje blanco y negro de nuestras cigüeñas y de muchas otras especies distribuidas por el mundo, los exploradores occidentales que entraron por primera vez en contacto con esta ave no pudieron dejar de destacar su llamativa coloración.
Si además se considera que la Cigüeña pintada ha convivido siempre muy estrechamente con el ser humano, habitando tanto en zonas rurales como en núcleos urbanos, este rasgo no pasó inadvertido.
La mayoría de los nombres comunes hacen referencia a su distribución en el subcontinente indio y, en algunos casos, a su coloración. En inglés recibe los nombres de Painted Stork, Indian Wood Stork y Rosy Wood Ibis; en alemán, Buntstorch; en español, Tántalo indio; en francés, Tantale indien; y en portugués, Tântalo-indiano.
Como puede observarse en varios nombres comunes europeos, incluido el italiano, aparece el término «Tántalo». La referencia procede del personaje de la mitología griega condenado por los dioses del Olimpo a un tormento eterno tras haberles robado el néctar y la ambrosía de los que se alimentaban. Esta referencia dio origen también al verbo inglés to tantalize, utilizado para describir el prolongado y penoso tormento de una persona. En este caso, el nombre podría aludir a la insistencia casi obsesiva con la que los polluelos reclaman alimento a sus progenitores.
El nombre genérico Mycteria deriva del griego mykterizo («nariz», «levantar la nariz»), en referencia a su gran pico. El epíteto específico leucocephala procede de leukos («blanco») y kephalos («cabeza»), aunque, en realidad, la cabeza presenta una piel desnuda rojiza que, en ocasiones, está incluso más desarrollada que en su congénere Mycteria ibis.

Colonia en Gujarat. Muy similar a Mycteria ibis, se distingue principalmente por la clara separación entre las áreas de distribución de ambas especies © Gianfranco Colombo
Zoogeografía
La cigüeña pintada habita el subcontinente indio, ocupando de forma continua el territorio comprendido entre el valle del Indo y la cordillera del Himalaya, desde Bangladesh hasta gran parte de Sri Lanka. Curiosamente, está ausente en el estado de Kerala, a pesar de que allí existen condiciones ambientales aparentemente más favorables que en otras regiones donde sí está presente. También se encuentra en Camboya y a lo largo de la franja costera de China, desde Manchuria hasta el norte de Vietnam. Existe además una pequeña colonia en Malasia, en las proximidades de Kuala Lumpur, así como poblaciones establecidas en los zoológicos de Singapur y Bangkok. Destaca especialmente la colonia presente desde hace décadas en el zoológico de Nueva Delhi, formada por un elevado número de individuos, lo que demuestra la notable sociabilidad que esta especie ha mantenido históricamente con el ser humano.

Los juveniles lucen un plumaje pardo grisáceo, muy distinto del refinado y llamativo de los adultos © Giuseppe Mazza
Esta especie es residente y únicamente realiza desplazamientos de corta distancia dentro de su área de distribución, relacionados principalmente con las condiciones meteorológicas o con la reproducción.
Los individuos jóvenes, en particular, realizan movimientos erráticos que los llevan a deambular por diferentes zonas de su área de distribución sin alejarse grandes distancias, hasta alcanzar la madurez sexual. Posteriormente se establecen de forma permanente en el territorio elegido.
En algunas regiones del extremo sudeste asiático convive con el Tántalo gris (Mycteria cinerea), una especie emparentada y bastante similar con la que se han observado casos de hibridación. Fuera del continente asiático existen otras dos especies estrechamente relacionadas: la Cigüeña americana (Mycteria americana), distribuida en el continente americano, y la Cigüeña de pico amarillo (Mycteria ibis), propia de África.
Ecología-Hábitat
La cigüeña pintada mantiene una estrechísima relación con los ambientes acuáticos, por lo que resulta impensable encontrarla en zonas semidesérticas o completamente desprovistas de humedales o cursos de agua. Del mismo modo, evita los bosques densos, las áreas muy arboladas y los terrenos montañosos o de relieve accidentado.
Es un ave característica de las llanuras inundables, donde existen pequeños bosquetes con árboles de gran porte utilizados para descansar o nidificar y, preferentemente, con escasa cobertura de carrizales. También es frecuente observarla alimentándose a lo largo de las costas marinas.
Menos especializada que su congénere africana en cuanto al tipo de hábitat, esta especie puede adaptarse a diversos ambientes siempre que dispongan de abundantes masas de agua, marismas, lagos o ríos donde obtener alimento.
Morfofisiología
Como indica su nombre común, la cigüeña pintada posee un plumaje muy llamativo y colorido. Aunque a distancia pueda parecer el habitual plumaje blanco y negro característico de las cigüeñas, una observación más cercana revela una delicada combinación de colores y matices de gran elegancia. El cuerpo y el dorso son completamente blancos con un ligero tinte rosado, que se intensifica notablemente sobre la cola hasta adquirir un intenso color rosa en la parte terminal de las coberteras secundarias.

4. Sus dimensiones son notables. Presenta una longitud corporal de aproximadamente 100 cm, un peso superior a 3 kg y una envergadura alar superior a 150 cm © Gianfranco Colombo
Las plumas primarias y la cola son completamente negras con reflejos verdosos y resultan muy visibles durante el vuelo, tanto en la parte superior como en la inferior de las alas, que aparece completamente oscura. En la superficie superior del ala destaca una banda blanca que contrasta con las rémiges negras, aumentando aún más el efecto visual durante el vuelo. Asimismo, las coberteras primarias, aunque negras en su base, presentan una densa moteadura blanca que se dispone formando numerosas líneas paralelas a lo largo del ala.
El pecho blanco está atravesado por una amplia banda negra finamente salpicada de plumas blanquecinas que forma un collar continuo en la región pectoral, característica que distingue a esta especie de la africana, cuyo pecho es completamente blanco e inmaculado.

Siempre ligada a los ambientes acuáticos, la Cigüeña pintada o Tántalo indio (Mycteria leucocephala) recorre lentamente aguas someras y turbias en busca de alimento. Captura peces, anfibios, crustáceos, pequeños animales terrestres y, en ocasiones, polluelos de otras aves acuáticas, detectándolos al palpar el fondo con el pico © Mazza
Las patas son de color rosa rojizo y armonizan con la cabeza, cuya región facial desnuda adquiere una intensa coloración rojo carmín durante la época reproductora. Al igual que ocurre en su congénere africana, que también presenta esta llamativa zona desnuda, en la cigüeña pintada dicha región se extiende por la frente hasta cubrir aproximadamente la mitad de la cabeza, mientras que en Mycteria ibis suele ser más reducida y normalmente no sobrepasa la línea de los ojos.
El pico es robusto, cónico, relativamente largo y de un vivo color amarillo, con una ligera curvatura en su extremo. El iris es de color ocre y está rodeado por un anillo periocular amarillento. Los individuos jóvenes son completamente diferentes de los adultos y presentan un plumaje uniforme de tonalidad pardo grisácea.

Tras la pesca, un adulto se seca tranquilamente con las alas extendidas al sol. Las patas aparecen parcialmente blancas porque Mycteria leucocephala orina sobre ellas para enfriarlas © G. Mazza
Las dimensiones de esta cigüeña son notables. Alcanza una longitud corporal de aproximadamente 100 cm, un peso superior a 3 kg y una envergadura alar que supera los 150 cm.
Etología-Biología reproductiva
Cuando busca alimento, la cigüeña pintada emplea una técnica de captura particularmente llamativa. Avanza lentamente por el agua manteniendo el robusto pico casi completamente sumergido, con ambas mandíbulas ligeramente abiertas, mientras lo desplaza de un lado a otro en zigzag. En cuanto entra en contacto con un pequeño pez o un anfibio, cierra el pico con un movimiento fulminante, atrapando irremediablemente a la presa. Se trata de un mecanismo de extraordinaria rapidez acompañado de una sensibilidad táctil excepcional.
Su dieta está constituida principalmente por pequeños peces, anfibios, crustáceos y gusanos, aunque también consume pequeños vertebrados terrestres y polluelos de aves. En algunas zonas rurales esta especie es capturada tanto para el consumo doméstico como para su comercialización.
Es un ave extremadamente gregaria que vive durante toda su existencia en compañía de otros individuos, formando grupos que en ocasiones alcanzan un gran tamaño, especialmente durante la época de reproducción. Resulta poco frecuente observar ejemplares aislados, tanto durante la búsqueda de alimento como durante los vuelos colectivos aprovechando las corrientes térmicas sobre su territorio, actividades que constituyen importantes momentos de interacción social.
La especie es monógama, aunque la pareja puede cambiar de una temporada reproductora a otra. El cortejo es realizado por el macho directamente sobre el árbol donde se establecerá el nido. Durante este proceso efectúa vuelos cortos, emite fuertes reclamos y con frecuencia sostiene una ramita seca en el pico o realiza repetidos movimientos de acicalamiento de las plumas alares, como si quisiera demostrar, mediante el cuidado de su plumaje, la dedicación que ofrecerá posteriormente a su descendencia.
Para la nidificación se seleccionan grandes árboles de copa amplia donde la colonia construye nidos que, tras ser reparados año tras año, pueden permanecer activos durante muchos años e incluso hasta la muerte del árbol que los sostiene. La fidelidad a los mismos lugares de reproducción ha dado lugar a colonias permanentes incluso en emplazamientos insólitos, como el centro de ciudades densamente pobladas.

Grupo con juveniles. Mycteria leucocephala alcanza la madurez reproductora a partir de los tres años y puede vivir más de 20 años. Aunque en algunas regiones se captura para consumo humano, ocupa una extensa área de distribución y mantiene poblaciones estables, por lo que no se considera una especie amenazada © Giuseppe Mazza
El alimento transportado por los progenitores es regurgitado en el nido, a los pies de los polluelos, para que estos aprendan rápidamente a alimentarse por sí mismos. En cambio, el agua destinada a refrescarlos o saciar su sed se vierte directamente en la garganta de las crías.
Es habitual que estas cigüeñas orinen sobre sus propias patas para favorecer la pérdida de calor y aliviar las elevadas temperaturas a las que están expuestas en nidos situados a pleno sol tropical. Por ello, es frecuente observar individuos con las patas cubiertas por una llamativa capa blanquecina, consecuencia de este comportamiento fisiológico.
Los jóvenes abandonan el nido aproximadamente a las ocho semanas de vida, aunque permanecen junto a sus progenitores durante algún tiempo más, pese a ser ya capaces de procurarse alimento por sí mismos. La madurez sexual se alcanza alrededor de los tres años de edad. La esperanza de vida supera los 20 años y la especie no se considera amenazada.
Sinónimos
Tantalus leucocephalus Pennant, 1769.
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