Familia : Phasianidae

Texto © Dr. Davide Guadagnini

Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Tragopan caboti es un faisán de montaña chino © Dr. Giuseppe Mazza
El Tragopán de Cabot (Tragopan caboti Gould, 1857) pertenece al bien conocido orden de los
Galliformes, a la variada familia de los Phasianidae, al género Tragopan, que incluye un grupo de faisanes asiáticos de montaña y de bosque conocidos con el término genérico de “tragopanes”, y a la especie Tragopan caboti.
La especie presenta dos subespecies: Tragopan caboti cabot Gould, 1857, presente en el sudeste de China, y Tragopan caboti guangxiensis Cheng y Wu, 1979, presente en una pequeña zona del centro-sur de China.
El nombre del género “tragopan” deriva del latín y hace referencia a un ave mítica, cornuda y de cabeza purpúrea, mencionada por Plinio y Pomponio. El nombre de la especie “caboti” fue atribuido en honor al Dr. Samuel Cabot (1815–1885), médico estadounidense y curador ornitológico de la Sociedad de Historia Natural de Boston.
Zoogeografía
Tragopan caboti es una especie distribuida exclusivamente en China; la subespecie nominal «caboti» se encuentra en el sureste de China (desde Guangdong, Fujian y Jiangxi hasta la provincia de Zhejiang). La otra subespecie, «guangxiensis», está presente en una zona limitada del centro-sur de China (en el noreste de Guangxi, que da nombre a la subespecie, y en el sur de Hunan).
Ecología-Hábitat
Es un Faisán de montaña subtropical que vive de forma estable entre los 600 y los
1800 m de altitud; a diferencia de otras especies pertenecientes al mismo género (otros tragopanes), no parece descender en altitud ni siquiera en invierno (los desplazamientos altitudinales anuales se sitúan, de media, en torno a los 300 m. Habita en bosques siempreverdes con presencia de especies caducifolias y en bosques mixtos donde coexisten vegetación caducifolia y coníferas siempreverdes. Los bosques preferidos por el Tragopán de Cabot están formados por especies vegetales pertenecientes principalmente a las familias Theaceae, Lauraceae, Rosaceae, Ericaceae, Symplocaceae, Fagaceae y Aquifoliaceae
También está presente en áreas montañosas abiertas situadas por encima del límite de la vegetación arbórea.
Morfofisiología
Tragopan caboti presenta una forma compacta, redondeada y maciza, con cola de tamaño medio. Como ocurre en muchas especies de faisanes, el dimorfismo sexual es muy marcado, con un macho de plumaje vistoso y una hembra con librea fuertemente críptica. Las dimensiones también difieren: el macho alcanza una longitud de aproximadamente 60–62 cm, de los cuales 20–21 cm corresponden a la cola, y un peso cercano a los 1400 g; la hembra es más pequeña, con una longitud total de unos 50 cm, de los cuales 15–16 cm corresponden a la cola, y un peso en torno a los 900 g.
El macho presenta una librea muy particular, distintiva e inconfundible por su aspecto moteado y claro, que lo diferencia netamente de las demás especies del mismo género. Las manchas claras, de color café con leche–caramelo–amarillo cuero, son perfectamente redondeadas en el dorso, que muestra entre una mancha y otra un fondo de color rojo oscuro intenso y líneas negras en el margen de las manchas claras. Estos tres colores contrastan de manera armoniosa y llamativa entre sí. La coloración y las manchas se fusionan en la región ventral, que pasa a ser completamente de un color uniforme café con leche–pajizo.
La cabeza está enmarcada por zonas negras: es negro el vértice cefálico a partir de la base dorsal del pico; negra es una amplia zona de las mejillas que se extiende lateralmente; y negra es una banda en la región subgular. Estas zonas negras se conectan entre sí rodeando la cara del ave, que es glabra y está recubierta por abundante piel de aspecto gomoso y de un característico color naranja claro intenso, que forma asimismo un pliegue arqueado (también naranja) bajo la garganta.
La parte ventral distal de la piel (región subgular distal) presenta una coloración azulada. Durante el cortejo, esta zona puede dilatarse y extenderse hasta formar un larguísimo barboquejo en forma de banda de piel intensamente coloreada con diseños geométricos. Dichos diseños tienen una forma vaga de cuadrados de color rojo oscuro, unidos entre sí para formar un patrón que recuerda una especie de peine con grandes dientes cuadrados y romos, orientados hacia el interior, a cada lado del barboquejo extendido. Los motivos rojos están rodeados por bordes o franjas de color azul puro. La parte central de este largo y extendido barboquejo es de color naranja, como la cara. Este extraordinario barboquejo, extremadamente extensible (como un pañuelo, varios centímetros sobre el pecho), es típico de los tragopanes en general y se despliega durante las fases de cortejo.
Durante el cortejo, el macho de Tragopan caboti sacude la cabeza arriba y abajo, extiende el barboquejo, bate las alas y posteriormente estira todo el cuerpo hacia arriba en un despliegue típico. Asimismo, durante el cortejo, el Tragopán de Cabot puede hacer visibles una especie de apéndices carnosos dorsales de la cabeza, situados posteriormente a la zona glabra de piel naranja que forma una especie de ceja. Estas estructuras carnosas presentan la forma y la disposición características de pequeños cuernos de color azul. En el negro de las mejillas aparece una mancha de plumas de color rojo ladrillo intenso que recuerda el rojo del dorso. Del vértice negro parten dos mechones de plumas de color naranja claro, que evocan el color de la cara y que confluyen posteriormente en una franja central de plumas negras (continuación del vértice de la misma coloración); estos mechones, al unirse posteriormente, constituyen una especie de corona dorado-anaranjada.
La cola presenta timoneras marrones jaspeadas de oscuro, con la parte terminal de tono pardo-negruzco. Las alas tienen rémiges jaspeadas de marrón oscuro; las plumas coberteras dorsales del ala y las coberteras inferiores muestran tonalidades más difuminadas en pardo-fulvo. El pico es robusto y de color córneo–carnoso; las patas, fuertes y adaptadas al escarbar, son de color gris carnoso–rojizo, con uñas gris oscuro, y el iris es de color pardo grisáceo.

Tragopan caboti es una especie vulnerable con espectaculares exhibiciones de apareamiento © Dr. Giuseppe Mazza
La hembra, de menor tamaño, presenta una coloración oscura marrón negruzca–rojiza, más grisácea en las partes inferiores. Estas tonalidades aparecen difuminadas y mezcladas entre sí, formando moteados, jaspeados, marmoleados y dibujos de tipo críptico ahumado. En el dorso se observan pequeñas manchas triangulares blancas. El pico y las patas son similares a los del macho, aunque más oscuros, y el iris es de color pardo. La hembra del Tragopán de Cabot puede confundirse con la del Tragopán de Temminck (Tragopan temminckii); ambas especies pueden coexistir en el sector occidental del área de distribución. La hembra del Tragopán de Temminck, en comparación con la del Tragopán de Cabot, presenta una amplia mancha pálida en el vientre, manchas triangulares blancas más marcadas y la piel que rodea el ojo de color azulado.
Etología-Biología reproductiva
El Tragopán de Cabot tiene una dieta estrechamente ligada a la vegetación de los bosques en los que habita. En invierno frecuenta áreas ricas en frutos secos producidos por plantas pertenecientes a los géneros Lithocarpus y Cyclobalanopsis, así como zonas donde puede encontrar cápsulas con semillas de Schima superba. Al amanecer y al atardecer, estos tragopanes han sido observados alimentándose en árboles de Daphniphyllum macropodum. La especie está, de hecho, fuertemente asociada a la presencia de este árbol: el 45 % de los individuos se alimentaba directamente en dichos árboles, el 48 % de los tragopanes de Cabot se alimentaba en el suelo y el 7 % lo hacía en árboles de otros géneros. Los árboles de Daphniphyllum macropodum proporcionan alimento a los tragopanes de Cabot mediante sus hojas y frutos y, además, son utilizados con frecuencia como posaderos. La subespecie guangxiensis se alimenta principalmente de semillas de plantas pertenecientes a los géneros Castanopsis, Moghanis, entre otros. Esta información se ha obtenido a partir de estudios realizados mediante radiotelemetría. La reproducción tiene lugar generalmente entre marzo y mayo.
Este Faisán, al igual que otros tragopanes, presenta hábitos arborícolas y los nidos se sitúan con frecuencia entre los 2 y los 10 m de altura. Los nidos suelen localizarse en pinos (Pinus taiwanensis) o en árboles de hoja ancha situados en los bordes del bosque o sobre crestas. Los lugares adecuados para la nidificación son escasos y constituyen un factor limitante para las poblaciones silvestres; de hecho, cuando se les proporcionan, la especie se adapta a utilizar nidos artificiales colgantes (tipo cesta). También los ejemplares mantenidos en cautividad se reproducen con facilidad utilizando cestas suspendidas. Los tragopanes no son capaces de construir nidos desde cero, sino que adaptan plataformas naturales formadas por material vegetal que se acumula de manera natural en las horquillas de los árboles autóctonos. La sustitución de la vegetación original por plantaciones de bambú y de coníferas, que no favorecen la acumulación de material vegetal para la formación de plataformas, dificulta la nidificación de los tragopanes. Es el macho quien ocupa el territorio y el sitio de nidificación, atrayendo a la hembra mediante vocalizaciones y ahuyentando a los rivales.
La puesta suele constar de 3 a 5 huevos (rango 2–6), de color arcilla rojizo–marrón con manchas. Además de los problemas ya mencionados, las puestas del Tragopán de Cabot sufren elevadas pérdidas (incluso superiores al 50 %) causadas por condiciones meteorológicas adversas (nieve y lluvia) y por depredadores como la Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), la Marta de garganta amarilla (Charronia flavigula) y el Gato leopardo (Felis bengalensis). La incubación, realizada por la hembra, dura aproximadamente 27–28 días.
En cautividad, la pareja es monógama al menos en lo que respecta al apareamiento, y se han documentado casos en los que los machos de algunas especies de tragopanes han incubado los huevos y criado a los polluelos. Los pollos, al nacer, ya poseen plumas remeras y pueden realizar pequeños vuelos, lo que les permite seguir a la madre incluso en los árboles. Los juveniles presentan ojos grandes, pico corto y una coloración marrón–fulva en las partes dorsales y amarillenta–blanquecina en las ventrales. Las madres con sus crías, y en ocasiones con algunos machos que se incorporan posteriormente (en otoño), se reúnen en pequeños grupos familiares hasta poco antes del inicio de la siguiente temporada reproductiva. Los jóvenes son similares a la hembra, pero los machos jóvenes se distinguen tempranamente por un mayor tamaño y una coloración más oscura de la cabeza y el cuello. La madurez se alcanza al tercer año de edad, aunque algunas hembras pueden poner huevos ya en el segundo año.
Tragopan caboti es una especie vulnerable debido al reducido tamaño de su población, distribuida de forma fragmentada en un área de distribución no muy extensa. Su situación empeora de manera continua también como consecuencia de la pérdida de biodiversidad de los bosques originales, que son transformados por el ser humano en bosques monótonos de coníferas, bambú u otras formaciones. Aunque no se dispone de datos precisos, se estima que la población total es inferior a 5000 individuos. A pesar de que se ha demostrado la importancia del mantenimiento y la creación de reservas y áreas protegidas para la supervivencia de la especie, la continua conversión de los ambientes naturales en áreas cultivadas, la tala de bosques, la fragmentación de los hábitats adecuados y la presión cinegética que afectan incluso a las zonas protegidas están provocando un declive progresivo y constante de la especie. Otras amenazas son el desarrollo de áreas urbanas y la consiguiente construcción de carreteras y ferrocarriles. Desde 2020, la especie figura como “VU Vulnerable” en la Lista Roja de la UICN.
La situación de la subespecie guangxiensis es aún menos conocida. El Tragopán de Cabot está protegido por el Apéndice I de la CITES y es objeto de estudio y conservación en reservas naturales que albergan más de la mitad de la población total. Entre las intervenciones más importantes se incluyen la reforestación con especies autóctonas preferidas por la especie, la instalación de nidos artificiales adecuados para la nidificación y el uso de un libro genealógico que favorezca el intercambio de ejemplares criados en cautividad. Un cierto número de individuos se encuentra, de hecho, en jardines zoológicos y en instalaciones privadas de todo el mundo.
Dado que los animales mantenidos en cautividad pueden ser importantes para la conservación, al existir diferentes líneas de sangre, esta especie debería ser criada únicamente por criadores responsables que, como mínimo, eviten cruzarla con otras especies de tragopanes. Los tragopanes de Cabot criados artificialmente, al igual que otras especies del género, son animales dóciles que pueden establecer una relación con el criador, llegando incluso a aceptar alimento directamente de sus manos.
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