Aesculus hippocastanum

Familia : Sapindaceae

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Texto © Eugenio Zanotti

 


Traducción en español por el Dr. José Campos

 

Aesculus hippocastanum, Sapindaceae, castaño de Indias

Aislado y sin podar, el castaño de Indias puede alcanzar 30 m de altura con troncos de 3 m de ancho © Giuseppe Mazza

Aesculus es el nombre latino de un tipo de roble consagrado a Júpiter mencionado por los romanos y luego atribuido por Linneo a esta especie, aunque, como bien sabía, incluida en una familia muy distinta de la de las Fagaceae. Para algunos autores tendría su origen en el latín «escare» = comer, por sus frutos consumidos por algunos animales (especialmente ovejas y cabras).

El nombre específico hippocastanum, deriva de los dos términos griegos «hìppos» = caballo y «kástanon» = castaño (castaño o castaña caballar) en alusión al hecho de que los turcos usaban las semillas, ricas en fécula, para alimentar a los caballos afectados de huélfago y para estimularlos.

Según distintos autores, el género Aesculus comprende 20-25 especies de las regiones templadas del hemisferio norte, especialmente de América del Norte.

El área de distribución original del castaño de Indias es la región ilírica en el sureste de Europa (Balcanes). Fue introducido en 1557 en Europa Central e Italia por el famoso botánico sienés Mattioli, que obtuvo semillas de Constantinopla.

A pesar de su nombre vulgar «castaño de Indias», en su hábitat natural (Grecia, Bulgaria, Albania) forma bosques mixtos con fresnos, alisos y arces.

Una meticulosa reconstrucción histórica de los estudios sobre el área prehistórica e histórica de esta especie enigmática fue publicada en 1936 por el profesor Antonio Baldacci a cargo de la Academia de Ciencias del Instituto de Bolonia “Sull’ Aesculus hippocastanum L. –A proposito di un relitto dendroide eurasiatico della flora balcánica e specialmente illirico-helenica”

Aesculus hippocastanum, Sapindaceae, castaño de Indias

De grandes yemas, las hojas e inflorescencias surgen rápidamente en primavera © G. Mazza

Se encontraron restos fósiles de castaño de Indias en algunos lugares del valle del Po, lo que demuestra la presencia de la especie en una época anterior a las últimas glaciaciones del Cuaternario (Plioceno y Pleistoceno inferior), cuando el clima de Europa era indiscutiblemente más cálido que el actual.

Sobrevivió en las regiones del sur de la península balcánica y en un área restringida a las costas orientales del Mar Negro, conocidas áreas de refugio que escaparon a las glaciaciones, como muchas otras especies relictas.

El castaño de Indias (Aesculus hippocastanum L. 1753) es un árbol caducifolio grande y elegante, con una altura media de 10-20 (30) m, de copa ampliamente ovalada o a veces piramidal, sostenida por grandes ramas, a menudo torcidas y dispuestas en forma de candelabro, que surgen de un tronco bastante corto.

La corteza es lisa y gris cuando es joven, y con la edad se vuelve de color marrón grisáceo oscuro o negruzco y se descama en placas irregulares y poligonales.

Ramas jóvenes con corteza de color marrón claro o grisáceo, finamente pubescentes, con lenticelas longitudinales (2-6 mm) y con yemas de hasta 3-5 cm de largo, de color marrón rojizo, resinosas cuando el tiempo es seco y viscosas cuando es húmedo.

Hojas grandes, provistas de un pecíolo de hasta 20 cm de largo, acanalado y ensanchado en la base (cuando se desprenden dejan una llamativa cicatriz en forma de herradura en la corteza de las ramas), opuestas, palmeadas, cuando jóvenes con pelosidad ferrugínea, divididas en 5-7 segmentos grandes (hasta 12 x 25 cm), oblanceolados y apiculados, de margen irregularmente aserrado, que parten de un único punto al final del pecíolo, de color verde oscuro por el haz y más claro por el envés.

Flores hermafroditas y zigomorfas, que florecen en abril-mayo y se reúnen en vistosas panículas terminales erectas (15-30 cm), piramidales, con muchas flores fragantes de gran belleza.

Aesculus hippocastanum, Sapindaceae, castaño de Indias

Las inflorescencias son vistosas panículas con flores fragantes, a veces dobles © Giuseppe Mazza

Cáliz tubuloso-campanulado con cinco lóbulos y flores con 5 pétalos blancos irregularmente espatulados (0,9 x 1,5 cm), lobulados y ondulados en el borde, pubescentes, con una mancha central amarilla y/o roja, con siete estambres largos que sobresalen y se arquean hacia arriba, con anteras anaranjadas; estilo único con estigma agudo.

Cuando concluye la floración, comienza el desarrollo de los frutos (cápsulas) que en 4-5 meses maduran y alcanzan un diámetro de 3-6 cm, de forma ovoide, de color verdoso o verde amarillento, con una cobertura escasa de acúleos menos delgados y espinosos que los de los «erizos» de los verdaderas castañas; cada uno de estos, dehiscente por tres (raramente dos) valvas; contienen de una a tres (4) semillas conocidas como «castañas amargas», brillantes, de color marrón ferruginoso cuando maduran y con un hilo grande blanco o grisáceo; tienen una forma ovalada deprimida si están aisladas o semi-ovalada con uno o dos lados aplanados si hay dos o tres-cuatro en el fruto.

Es un árbol ampliamente cultivado en gran parte de Europa y en otras zonas templadas del mundo por su sombra y como ornamentación de las avenidas, aislado o en grupos en los parques desde el llano hasta los 1300 m de altitud, rara vez subespontáneo.

El profesor Sandro Pignatti escribe al respecto en su Flora d’Italia: «… no muestra una tendencia a naturalizarse, a pesar de la gran producción de semillas que germinan regularmente, pero las plantas jóvenes generalmente mueren en pocos años». Sin embargo, en algunas áreas de Europa central y oriental, su naturalización parece estar demostrada.

Ama los suelos silíceos, frescos y profundos, pero también soporta situaciones de poca fertilidad. Tiene un sistema radicular bastante superficial y no es muy resistente a la salinidad y los vientos fuertes; cuando crece aislado en suelos idóneos y no se poda, su tronco puede alcanzar diámetros de 2.5 a 3 m y puede superar los 200 años de edad.

En las últimas décadas ha habido una fuerte reducción de esta especie plantada en ciudades y pueblos sobre todo en las primeras décadas del siglo XIX, no sólo por su belleza, sino también porque se creía (erróneamente) que las semillas eran capaces de erradicar las epidemias de cólera tan recurrentes en esos tiempos.

Aesculus hippocastanum, Sapindaceae, castaño de Indias

Para no hacer perder tiempo a las abejas, tienen una mancha amarilla si contienen néctar y roja si ya no lo producen © Giuseppe Mazza

Esto probablemente se debía al considerable porcentaje de taninos presentes que actuaban frenando la disentería causada por el patógeno.

Esta reducción se debe, por un lado, a la edad de los árboles y al daño irreversible causado por la caries seca debido sobre todo a la poda drástica, la contaminación de las ciudades y la sequía estival, y por otro, a los ataques de antracnosis por un hongo (Guignardia aesculi) que causa el secado de las hojas y a la reciente introducción del minador de las hojas del castaño de Indias, la Cameraria ohridella, una pequeña polilla de la familia Gracillariidae, originaria de los Balcanes, que se alimenta del tejido de la hoja debajo de la cutícula haciendo que el árbol parezca seco como en otoño ya en verano.

La madera del castaño de Indias, de color blanco amarillento, no es muy valiosa porque es blanda y fibrosa, además de poco durable. Recién cortada tiene un olor característico a patatas arrugadas; se utiliza, al ser absorbente como la de chopo, en la fabricación de cajas para fruta, de tableros de contrachapado y en pirograbado.

Se cultivan, pero más raramente, algunas de sus variedades como la ‘Memmingeri‘, de gran desarrollo y con hojas a menudo incisas, la ‘Asplenifolia‘, con hojas laciniadas, la ‘Aureo-variegata‘ con hojas moteadas de amarillo dorado, soberbia, con flores dobles y la ‘Laevis‘, con cápsulas inermes, además de sus congéneres menos desarrolladas Aesculus pavia (= Pavia rubra Poir.), Aesculus parviflora Walt., Aesculus indica Colebr., Aesculus octandra Marsh. y Aesculus carnea Haine, (= Aesculus rubiconda), cruce entre Aesculus hippocastanum y Aesculus pavia.

Aesculus hippocastanum, Sapindaceae, castaño de Indias

Por lo general, las cápsulas son espinosas, pero la forma ‘Laevis’ no tiene acúleos © Giuseppe Mazza

Para fines fitoterapéuticos, los brotes se recolectan en febrero-marzo, las hojas en junio-julio, la corteza de las ramas de 3-5 años en primavera y las semillas en septiembre-octubre.

Los componentes de la semilla son almidón (17-18%), ácidos linoleico, palmítico y esteárico (5%), azúcares, sustancias proteicas, flavonoides y un complejo de glucósidos saponínicos triterpenoides (3-10%): escina, argirescina, proescigenina, escigenina, criptoescina, etc.; purinas (adenina, guanina), adenosina, taninos, vitaminas del grupo B, una provitamina D; vitamina K y la enzima esculinasa.

La cáscara de la semilla, las yemas y la corteza de las ramas jóvenes contienen glucósidos cumarínicos (esculina, fraxina, quercitrina y escopolina), ácido esculetánico, alantoína, resinas y pectinas. En particular, la esculetina se usa en la preparación de protector solar por su capacidad para filtrar la radiación ultravioleta.

Se han demostrado propiedades angiotónicas, flebotónicas, vasoconstrictoras periféricas, vasoprotectoras y capilarotrópicas, antiinflamatorias, antipiréticas, astringentes y descongestionantes.

La actividad farmacológica está relacionada principalmente con la presencia de escina, debido a su característica propiedad antiedematosa. La acción principal de la escina está determinada por el hecho de que disminuye ciertas enzimas particulares en la sangre, que están más elevadas en enfermedades vasculares, y esto reduce la permeabilidad patológica de los vasos menores, contrarrestando así el exceso y la retención de agua en los tejidos.

Aesculus hippocastanum, Sapindaceae, castaño de Indias

Las semillas germinan, pero las plantas jóvenes tienen en su mayoría una vida corta © Giuseppe Mazza

Las preparaciones de castaño de Indias se utilizan principalmente para la fragilidad capilar, la cuperosis, en todos los estados edematosos y también para aplicaciones locales en el tratamiento de venas varicosas, flebitis, hemorroides, contusiones y hematomas. Alivian el dolor, actúan sobre las paredes varicosas facilitando su constricción y, por lo tanto, la desaparición de la hinchazón; además, la saponina reduciría el índice de viscosidad de la sangre venosa facilitando su flujo.

El uso familiar debe limitarse a preparaciones para uso externo. En medicina veterinaria, las semillas se administran a caballos y venados para tratar el enfisema y las formas de artritis.

Un uso doméstico sugiere hervir las semillas previamente peladas y trituradas en un poco de agua hasta obtener una pasta espesa y viscosa que se puede utilizar como un excelente pegamento resistente a los años y la podredumbre.

Otro uso de las semillas, justificado por la presencia de saponinas que hacen que sean tóxicas para el ser humano si se ingieren crudas, era aplastar la pulpa de los frutos pelados, agregar un poco de bicarbonato sódico y usarla para lavar la ropa oscura, obteniendo también un ligero almidonado.

Los frutos frescos, perforados y ensartados con un hilo para hacer collares, se colgaban en los armarios para mantener a las polillas alejadas de la ropa y otros insectos de los alimentos.

Preparaciones:

Loción para piel roja, con acné o cuperosis

80 g de semillas trituradas en medio litro de agua: hervir un cuarto de hora y filtrar en caliente. Se usa tibia, aplicando localmente con algodón hidrófilo.

Pasta para compresas contra la celulitis

120 g de pulpa de semillas trituradas en medio litro de agua. Hervir a fuego lento hasta que todo se reduzca a un puré. Se aplica caliente sobre las áreas de celulitis sin masajear, cubriendo con un paño y permaneciendo en reposo durante un cuarto de hora. Enjuagar con agua tibia. La aplicación debe repetirse todos los días durante al menos una semana.

Sinónimos:

Aescuslus castanea Gilib. (1782); Hippocastanum vulgare Gaertn. (1791); Hippocastanum aesculus Cavan (1827); Aesculus hippocastanea Raf. (1830); Aesculus ohiotensis Lindl. (1838); Aesculus hippocastanum L. var. variegata Loudon (1838); Aesculus hippocastanum L. var. argenteovariegata Loudon (1842); Aesculus hippocastanum L. var. aureovariegata Loudon (1842); Aesculus hippocastanum L. var. incisa Booth ex Loudon (1842); Aesculus hippocastanum L. var. beaumanii C.K. Schneid. (1937); Aesculus hippocastanum L. f. beaumanii (C.K. Schneid.) Dole (1937); Aesculus hippocastanum L. var. flore-pleno Loudon (1938); Aesculus hippocastanum L. var. pendula Puvill (1921); Aesculus hippocastanum L. f. pendula (Puvill.) Rehder.

Aesculus hippocastanum, Sapindaceae, castaño de Indias

Hay 20-25 especies de Aesculus y varias formas cultivadas. El vistoso híbrido de flores rojas de Aesculus hippocastanum y Aesculus pavia se conoce como Aesculus × carnea © Giuseppe Mazza

 

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