Epidendrum fimbriatum

Familia : Orchidaceae


Texto © Prof. Pietro Pavone

 


Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

 

Epidendrum fimbriatum crece en selvas tropicales sudamericanas entre 1100 y 3700 m. Sus tallos, parecidos a juncos, tienen hojas alargadas que se ensanchan en el centro.

Epidendrum fimbriatum crece en selvas tropicales sudamericanas entre 1100 y 3700 m. Sus tallos, parecidos a juncos, tienen hojas alargadas que se ensanchan en el centro © Giuseppe Mazza

Epidendrum fimbriatum Kunth es una especie de la familia Orchidaceae, subfamilia Epidendroideae, tribu Epidendreae, subtribu Laeliinae.

Está presente en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Venezuela, en bosques pluviales montanos húmedos a altitudes comprendidas entre 1100 y 3700 metros, donde crece a lo largo de las riberas de los cursos de agua; también puede encontrarse en los bordes de las carreteras de montaña.

La especie fue descrita en 1816 por Carl Sigismund Kunth (1788–1850) en Nova Genera et Species Plantarum (Nov. Gen. Sp. [H.B.K.] 1: 351), volumen que documenta y describe las especies recolectadas por Alexander von Humboldt (1769–1859) y Aimé Jacques Alexandre Bonpland (1773–1858) durante su expedición científica a Sudamérica.

El género Epidendrum comprende más de 1.880 especies y es uno de los géneros más amplios y diversos de la familia Orchidaceae. El nombre del género deriva del griego ἐπί (epi, “sobre”) y δένδρον (dendron, “árbol”), en referencia a su hábito epífito, mientras que el epíteto específico procede del latín fimbriatum, que significa “franjeado”, ya que los pétalos y el labelo presentan márgenes franjeados.

El nombre común es Epidendro franjeado.

Orquídea epífita, terrícola o litófita, de porte colgante, que con su rica inflorescencia terminal puede alcanzar los 35 cm de altura.

Orquídea epífita, terrícola o litófita, de porte colgante, que con su rica inflorescencia terminal puede alcanzar los 35 cm de altura © Giuseppe Mazza

Epidendrum fimbriatum es una planta herbácea epífita, terrícola o litófita, de porte colgante, de aproximadamente 35 cm de altura incluida la inflorescencia. Las raíces son lisas, gruesas y blanquecinas, de 8–10 cm de longitud. Los tallos, de tipo cañiforme, son delgados, erectos y ramificados, y portan hasta 10 hojas de 4–6 cm de longitud, coriáceas, simples, alternas, lineares-lanceoladas, con base obtusa y margen crenulado.

La inflorescencia es terminal, racemosa, multiflora, de hasta 10–12 cm de longitud, con raquis flexuoso y glabro. Las flores, no resupinadas, son numerosas, pediceladas, de color blanco a rosa pálido con manchas violáceas, y carecen de aroma. Las brácteas florales son glabras, erectas, de ovadas a oblongo-lanceoladas, de aproximadamente 5 mm.

El ovario es glabro, estriado, de 1,5 cm de longitud. Los sépalos, de 4,5 × 2,3–2,5 mm, son estrechamente ovado-oblongos, con márgenes algo irregulares en el ápice. Los pétalos, de 4,5 × 1,5–1,7 mm, son estrechamente elíptico-oblanceolados, con márgenes apicales ligeramente irregulares. El labelo, adnato a la columna, es de forma ovada y superficialmente trilobulado, irregularmente dividido en numerosas lacinias finas (fimbriado), de 4,3–4,5 × 4–4,3 mm, con manchas violáceas. La columna (ginostemio), de 3 mm de longitud, es robusta y claviforme. El rostelo es apical y fisurado. El polinario está formado por cuatro polinios.

La floración tiene lugar en el mes de octubre, aunque puede producirse, especialmente en cultivo, en otros meses del año. La estructura floral, con la columna fusionada al labelo formando un tubo estrecho, está típicamente adaptada a la espiritrompa (probóscide) de los lepidópteros.

Las numerosas flores, sin perfume y pediceladas, presentan manchas violáceas sobre un fondo blanco rosado.

Las numerosas flores, sin perfume y pediceladas, presentan manchas violáceas sobre un fondo blanco rosado © Giuseppe Mazza

El fruto es una cápsula ovada, glabra, de dimensiones similares a las de un fruto de endrinas (Prunus spinosa), de aproximadamente 1,2 cm. Las semillas son muy pequeñas, pulverulentas, y germinan en la naturaleza en simbiosis con algunas especies de hongos (micorrizas) que aportan nutrientes al embrión, el cual carece de endospermo. En estado natural, estas plantas se reproducen por semillas o mediante reproducción vegetativa, pero se trata de un proceso muy lento.

Debido a la disminución de las poblaciones en sus lugares de origen, se han adoptado restricciones comerciales (II CITES 2018).

Epidendrum fimbriatum es una especie conocida en los estudios de etnobotánica por sus usos medicinales. Los pueblos indígenas del Ecuador (Saraguro) tratan infecciones, inflamaciones y estados febriles con plantas silvestres y cultivadas. En efecto, el uso de plantas como agentes terapéuticos está muy extendido en su medicina tradicional. Sus propiedades curativas se han transmitido durante siglos por vía oral y, en la actualidad, estos conocimientos son patrimonio de la comunidad conocida como “Hampiyachakkuna”, que, a diferencia de los curanderos espirituales, utiliza esta orquídea para el tratamiento de tumores.

Epidendrum fimbriatum es también una planta ornamental apreciada por sus floraciones prolongadas, que pueden embellecer terrazas y jardines. En climas más frescos puede cultivarse en interior con luz intensa o indirecta, recibiendo sol directo solo por la mañana y por la tarde. En climas cálidos requiere sombra.

Han perdido secundariamente la resupinación, y el labelo está soldado a la columna formando un tubo que se adapta bien a la espiritrompa de los lepidópteros.

Han perdido secundariamente la resupinación, y el labelo está soldado a la columna formando un tubo que se adapta bien a la espiritrompa de los lepidópteros © G. Mazza

Para el crecimiento se debe utilizar un sustrato bien drenante, como corteza específica para orquídeas, con el fin de prevenir la pudrición radicular. Regar con regularidad, dejando secar el sustrato entre riegos.

La temperatura de crecimiento debe oscilar entre 12,5 y 33 °C. Los niveles óptimos de humedad se sitúan entre el 50 y el 70 %, aunque la planta, con una buena circulación de aire, puede crecer también en condiciones de mayor humedad (65–85 %). Si el ambiente es seco, se recomienda utilizar humidificadores o pulverizar directamente la planta.

Para favorecer el desarrollo, emplear un fertilizante equilibrado para orquídeas, como 20-20-20. Cuando la planta sobresalga de su contenedor, realizar el trasplante, preferiblemente en primavera. La propagación puede llevarse a cabo por división de la mata, asegurándose de que cada sección disponga de raíces y brotes sanos.

No es necesaria la poda; como máximo, se pueden eliminar de los tallos las hojas secas o amarillentas para mantener el aspecto y la salud de la planta. En caso de presencia de parásitos, como pulgones o ácaros, es conveniente eliminarlos con rapidez.

Sinónimos: Epidendrum alternans Lindl. ; Epidendrum fimbriatum var. rhomboglossum (Kraenzl.) C.Schweinf.; Epidendrum integrilabium Ames & C.Schweinf.; Epidendrum rhomboglossum Kraenzl.

 

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