Gyps rueppellii

Familia : Accipitridae

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Texto © Dr. Gianfranco Colombo

 

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Traducción en español de Ignacio Barrionuevo

 

 El Gyps rueppellii es una especie amenazada del área subsahariana desde Senegal hasta Somalia y Mozambique © Giuseppe Mazza

El Gyps rueppellii es una especie amenazada del área subsahariana desde Senegal hasta Somalia y Mozambique © Giuseppe Mazza

El famoso Buitre moteado o Buitre de Rüppell (Gyps rueppellii Brehm, 1852), pertenece al orden de los Accipitriformes y a la familia de los Accipitridae siendo uno de los grandes buitres africanos.

Es bastante fácil confundirlo con los otros tres buitres africanos del mismo género (Gyps fulvus, Gyps africanus y Gyps coprotheres) ya sea por el tamaño que por el color que, especialmente en los jóvenes, es muy similar.

Además comparte con ellos gran parte del territorio y las costumbres, excepto con el Gyps coprotheres que está relegado a las regiones del extremo meridional del continente.

Se suele decir que los buitres son capaces de volar a elevadas cotas sin siquiera imaginar, no obstante, cuales son las verdaderas cifras que pueden llegar a alcanzar.

Pues bien, esta especie puede ser considerada sin duda alguna el ave que ha volado más alto de entre todas las especies actuales de aves. Se tuvo confirmación el 29 de noviembre de 1973 en el cielo de Abidjan, en Costa de Marfil, con el encuentro en vuelo entre un ejemplar de esta especie y un avión de las líneas aéreas marfileñas ¡a 11.300 m de altitud!

Aunque estas cotas son alcanzadas solo de manera excepcional, esta ave vuela siempre a alturas notablemente elevadas, superando habitualmente y con total facilidad los 5.000 m.

Con un récord en 11.300 m de altitud, es el ave que vuela más alto, gracias a una proteína sanguínea que le permite aprovechar al máximo bajas cantidades de oxígeno © Giuseppe Mazza

Con un récord en 11.300 m de altitud, es el ave que vuela más alto, gracias a una proteína sanguínea que le permite aprovechar al máximo bajas cantidades de oxígeno © Giuseppe Mazza

Esta capacidad viene dada por su particular composición sanguínea que incluye la presencia de una proteína que les permite aprovechar al máximo incluso las mínimas concentraciones de oxígeno existentes y por tanto respirar sin dificultad también en aquellas alturas donde este gas está rarificado.

El nombre genérico Gyps deriva del griego “gups” = buitre y el específico rueppellii = de Rüppell es un homenaje a Eduard Rüppell, zoólogo y explorador alemán al que está dedicado esta ave.

 Vista agudísima y un pico que incluso parte pequeños huesos, engullidos sin dificultad © Giuseppe Mazza

Vista agudísima y un pico que incluso parte pequeños huesos, engullidos sin dificultad © Giuseppe Mazza

Los nombre vulgares europeos son: en inglés, Rueppell’s Griffon; en francés Vautour de Rüppell; en alemán, Sperbergeier; en italiano, Grifone di Rüppell; y en japonés el considerablemente complicado Madarashiroerihagewashi.

La facilidad para el planeo y la notable velocidad que puede alcanzar a vuelo libre permiten a este buitre moverse distancias de incluso decenas de kilómetros tan solo a la búsqueda de alimento.

Es un ave muy social, presente en colonias numerosas para la nidificación.

Zoogeografía

El buitre moteado vive en el área subsahariana desde Senegal hasta el Cuerno de África y, hacia el sur, hasta Mozambique. Es ahora muy raro en la parte occidental del continente africano, faltando incluso en el golfo de Guinea.

Con relativa frecuencia algún ejemplar es avistado también en la península Ibérica, pero se piensa que solo vienen arrastrados por grupos de buitre leonado (Gyps fulvus) durante sus movimientos migratorios periódicos hacia las áreas de nidificación. Por lo demás nunca ha sido citada la reproducción de esta especie en dicha área.

En su área de distribución histórica, el buitre moteado siempre ha sido abundante pero sus poblaciones han sufrido drásticas pérdidas en las últimas décadas que le han llevado al límite de la extinción, una caída que se está buscando evitar con una estricta protección y un continuo seguimiento.

No obstante, se mantiene estable en la parte oriental de su territorio.

Ecología y hábitat

Se encuentra en áreas predesérticas, zonas de extrema aridez y ambientes montañosos. De entre todos los buitres es el que más busca la presencia de montañas rocosas con abundancia de peñascos, anchas gargantas y paredes verticales en las que colocar el nido. No cabe duda de que la presencia de rocas y las habituales corrientes ascendentes causadas por el calentamiento de las laderas rocosas les favorecen en sus habituales planeos.

Observando su comportamiento se percibe que habitualmente emprenden el vuelo un par de horas después de la salida del sol, a punto para coincidir con el momento en el que el caldeamiento del ambiente lleve a la producción de las citadas brisas que los elevan sin aparente dificultad a las cotas que antes mencionábamos.

 Pesa entre 6 y 9 kg incluso antes de un festín. Son características las manchas blancas en las coberteras alares © Giuseppe Mazza

Pesa entre 6 y 9 kg incluso antes de un festín. Son características las manchas blancas en las coberteras alares © Giuseppe Mazza

Son aves muy sociales que acostumbran a nidificar en grandes colonias, compartiendo al mismo tiempo un amplísimo territorio de caza.

Esta sociabilidad la mantienen tanto en la búsqueda de cadáveres como durante la alimentación aunque, como todos los buitres, en tales situaciones la avidez por la comida es lo suficientemente furiosa como para crear luchas continuas entre los congéneres.

Acerca de la fuerte disminución de estas últimas décadas debe destacarse que esta especie, junto con otros buitres, ha sufrido las consecuencias de la difusión de los cebos envenenados por parte de los furtivos ya que estas aves señalan sin falta, sobrevolándolos, los cadáveres de los animales cazados por estos.

En ciertas zonas va de la mano de la fuerte disminución de efectivos las molestias que esta especie sufre por parte de los nuevos practicantes de “free climbing” que frecuentan las paredes peñascosas ocupadas por este buitre, obligándoles a abandonarlas. Por último, como es desgraciadamente costumbre en muchos países africanos, el mercado de ídolos para la práctica juju explota a manos llenas a estos buitres llevándolos, como ocurrió en Nigeria, a la casi total desaparición. Por estos diversos motivos esta especie está considerada por algunos como en peligro a lo largo de toda su área de distribución.

Morfofisiología

El buitre moteado mide más de 1 m de longitud y presenta una envergadura que supera los 2,5 m.

 Nidifica y busca la carroña en grupo. Es un buitre muy social, aunque mientras descarnan los cadáveres las peleas son inevitables © Giuseppe Mazza

Nidifica y busca la carroña en grupo. Es un buitre muy social, aunque mientras descarnan los cadáveres las peleas son inevitables © Giuseppe Mazza

El buitre moteado mide más de 1 m de longitud y presenta una envergadura que supera los 2,5 m. También el peso es destacable, variando entre los 6 y los 9 kg con valores incluso superiores cuando dispone de grandes cantidades de alimento. A menudo se llena tanto que ha de descansar posado en tierra cerca del cadáver que ha engullido un poco más de tiempo antes de poder reemprender el vuelo. Tienen una complexión fornida que les coloca en los primero puestos entre los buitres africanos más fuertes.

Ambos sexos son de color pardo con cabeza y cuello cubiertos de la habitual y corta pelusa blancuzca típica de los buitres necrófagos y con un collar del mismo color que delimita la parte emplumada del cuerpo.

Una familia sobre su árbol muerto preferido. Los nidos albergan un solo huevo y el pequeño parte tras 4 o 5 meses © Gianfranco Colombo

Una familia sobre su árbol muerto preferido. Los nidos albergan un solo huevo y el pequeño parte tras 4 o 5 meses © Gianfranco Colombo

El pecho es marrón, ampliamente barrado de manchas blancas, siendo las coberteras alares del mismo color un poco más claro en marcado contraste con las remeras negruzcas. Los calzones, por contra, son totalmente blancos.

También la parte inferior del ala presenta un moteado de color crema con una larga banda blanca paralela al borde superior del ala que, junto con las otras pequeñas líneas claras, ayudan a la identificación de esta especie en vuelo.

Los jóvenes muestran un cuerpo ligeramente más oscuro y variegado. Los ojos tienen el iris amarillo.

También esta especie muestra el típico pico de los grandes buitres africanos, bastante cortante y potente, adaptado a desgarrar las partes más duras de los cadáveres e incluso a partir pequeños huesos que son engullidos sin ninguna dificultad.

Biología reproductiva

El nido es un amasijo de maleza y ramas secas colocado en las cimas más altas e inaccesibles de las paredes rocosas, frecuentado de año en año con gran asiduidad. Los nidos están a menudo muy cercanos entre sí sin que esto parezca crear dificultades en la división del espacio. A veces, cuando no puede encontrar estas estructuras el buitre moteado se contenta con grandes árboles y construye el nido en la parte más alta de la copa, aunque esto es un hecho verdaderamente ocasional.

Ponen un solo huevo blancuzco, con pequeñas y numerosas manchas rosáceas, incubado alrededor de 7 semanas, permaneciendo los pollos en el nido de 4 a 5 meses más.

Con una envergadura de 2,5 m, es el buitre más apegado a la montaña. Usa cortados para anidar y pasar la noche, aprovechando sus corrientes ascendentes © G. Mazza

Con una envergadura de 2,5 m, es el buitre más apegado a la montaña. Usa cortados para anidar y pasar la noche, aprovechando sus corrientes ascendentes © G. Mazza

Esta especie es, como todos los buitres, silenciosa durante la mayor parte del año pero durante el período reproductivo emiten soplidos y sonidos guturales. La nidificación ocurre en distintos momentos dependiendo del territorio y la latitud ocupada.

Sinónimos

Los sinónimos vienen dictados principalmente por las distintas formas de citar el nombre del zoólogo alemán Rüppell: Gyps rueppelli Brehm, 1852; Gyps rüppelli Brehm, 1852; Gyps rüppellii Brehm, 1852; Vultur rueppellii Brehm 1852.

 

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