Juglans regia

Familia : Juglandaceae

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Texto © Eugenio Zanotti

 


Traducción en español por el Prof. José Campos

 

Juglans regia, Juglandaceae, nogal

Nada crece bajo la amplia copa de Juglans regia, debido a la acción alelopática de las hojas © Giuseppe Mazza

El género Juglans comprende de 15 a 20 (<30) especies (según distintos autores) distribuidas principalmente por América del Norte y del Sur, Japón y oeste de Asia, así como numerosos híbridos.

La patria de origen del nogal común no se conoce con precisión, algunos autores suponen que puede ser Persia, otros Grecia, el Cáucaso y la Península Balcánica, otros genéricamente el sudoeste de Asia.

Desde la antigüedad se ha introducido y cultivado en Europa y otros continentes, donde a menudo se ha naturalizado.

El término Juglans es una abreviatura del término latino «Jovis», «Jupiter», Júpiter y «glans», bellota, o bellota de Júpiter, por su buen sabor en comparación con las bellotas de roble consumidas por los pueblos primitivos.

El nombre específico regia, en latín, deriva de «regius», regio, es decir, el árbol de los reyes, por su valiosa producción de frutos y madera.

El nogal (Juglans regia L. 1753) es un árbol de hasta 16-22 (<28) metros de altura, que alcanza su pleno desarrollo a los 60-80 años, que vive hasta 300-400 años, con un tronco robusto (diámetro de hasta 1,40-1,60 m), recto o casi, con grandes ramas patentes insertas a 4-8 metros de altura, formando una copa amplia (7-10 m) y redondeada; corteza lisa, blanquecina o gris clara-gris plateada, que se agrieta longitudinalmente con la edad.

Sistema radicular bastante superficial. Ramitas marrones, robustas, con médula tabicada internamente, con grandes cicatrices foliares cordiformes y gran yema apical. Hojas con olor aromático y fragante, alternas, imparipinnadas, compuestas de 5-9 segmentos sésiles, excepto el apical que es brevemente peciolado, elípticos u oblanceolados, los tres apicales de 2-5 x 5-10 cm, los basales progresivamente reducidos, enteros, brevemente acuminados. Las hojas, caducas, alcanzan los 35 cm de largo, con lámina verde y brillante por el haz y verde pálido por el envés, con pecíolo robusto, sin estípulas y dilatado en la base.

Juglans regia, Juglandaceae, nogal

Los amentos colgantes masculinos brotan antes que las hojas para la polinización anemófila © G. Mazza

Las flores (abril-mayo) son monoicas, pequeñas y discretas; las masculinas en amentos multifloros de 5-15 x 1 cm, sésiles y pendulares, de color verde-marrón, desarrollados en las ramas del año anterior; las femeninas, en grupos de 1-5, terminales en las ramitas del año, con grandes estigmas blancos, arqueados hacia fuera.

Los frutos (nueces) son drupas ovado-globosas de (3) 4-5 (6) cm con epicarpio (ruezno) carnoso, verde y glabro, punteado con glándulas y endocarpio leñoso ovoide, agudo, rugoso y fácilmente divisible (cáscara) en dos, que protege la semilla (nuez) con 4 lóbulos cerebriformes, con pulpa blanquecina rica en aceite y comestible.

El nogal es un árbol bastante heliófilo de rápido crecimiento juvenil, que crece desde la llanura hasta 1000-1200 m s.n.m., y prefiere suelos medianamente sueltos, frescos, profundos y fértiles y evita tanto los ácidos, pesados ​​y con agua estancada, como los muy áridos. Tampoco tolera la competencia de la vegetación herbácea (que las plantas adultas mantienen lejos mediante la acción alelopática de las hojas que caen al suelo y de las raíces).

Este árbol siempre ha tenido una importancia económica considerable tanto por su madera como por sus frutos que han alimentado, junto con las castañas, a las poblaciones de las colinas y montañas. La madera, con albura gris y duramen de color marrón oscuro o grisáceo, es semidura, fácil de trabajar, duradera (pero sujeta al ataque de los xilófagos), apreciada por su color y variegación, estimada para muebles, tablas para parqués, trabajos de ebanistería, marquetería y torneado, así como para culatas de rifles, tacos de billar, etc., en particular la madera veteada de las raíces. Sin embargo, no es un buen combustible. En las zonas montañosas era tradicional, cuando nacía una niña, plantar un nogal al lado de la granja, que constituiría su dote en el momento de la boda.

El nogal está sujeto a diversas adversidades, en particular cuando crece en condiciones no óptimas (terrenos anegados, zonas sombreadas, cuando sufre heridas en las raíces o el cuello, etc.), como infecciones por hongos -como Armillaria mellea (hongo de miel), tinta o mal negro (Phytophthora cactorum), antracnosis (Gnomonia juglandis), chancro de las ramas (Diplodia juglandis)- y bacterias (Agrobacterium tumefaciens, Xanthomonas juglandis), y ataques por larvas de insectos que perforan la madera (Zeuzera pyrina y Cossus cossus), larvas defoliadoras (Lymantria dispar), gusanos de la nuez (Carpocapsa pomonella), etc.

Juglans regia, Juglandaceae, nogal

Las flores femeninas esperan el polen con grandes estigmas arqueados hacia fuera © Giuseppe Mazza

Se propaga preservando en invierno los frutos maduros desprovistos de la cubierta externa en arena seca, que deben sembrarse a partir de mediados de marzo en un suelo suelto y labrado; después de tres meses aparecen las plántulas que pueden ser trasplantadas después del segundo año.

Se han obtenido numerosos cultivares de fruto a partir de selecciones y cruces que generalmente se injertan en el «silvestre», como «Sorrento», adecuado para áreas mediterráneas no sujetas a heladas tardías, «Hartley» y «Serr», de California, «Franquette» y «Gustine», franceses, adecuados para áreas más frescas o frías, y además «Eureka», «Lompoc», «Midland», etc. Los frutos, que maduran de agosto a septiembre, además de venderse y consumirse frescos o secos, se usan en la cocina para salsas y en repostería para turrones, pasteles, pastas, decoraciones, y para extraer un aceite (25%) rico en ácidos grasos omega-3, alimenticio, medicinal e industrial (cuando es viejo es desecante).

De la corteza y del epicarpio se extraen taninos y el principio activo juglandina, que bajo la acción del aire y la humedad se transforman en una sustancia negra insoluble e insípida que se puede usar para teñir tejidos y el cabello. La decocción de hojas se recomienda para gargarismos antisépticos y dolor de garganta, como astringente vaginal contra la leucorrea y las úlceras cervicales; aplicado en verano sobre pieles de animales, es un buen repelente de tábanos e insectos molestos. El epicarpio, las yemas y las hojas tienen propiedades astringentes, depurativas, hipotensivas, hipoglucemiantes, antibióticas, virostáticas sobre el virus herpes, digestivas, vermífugas, antisépticas y antiinflamatorias en infecciones del tracto gastrointestinal y urogenital. Los estudios clínicos han demostrado que el consumo de nueces puede reducir el riesgo de cardiopatías y tiene una acción antidegenerativa, antioxidante y nutritiva en el cerebro, ya que reduce la concentración de colesterol LDL y ayuda a mantener una buena elasticidad de los vasos sanguíneos.

Juglans regia, Juglandaceae, nogal

El fruto es una drupa salpicada de glándulas, con un epicarpio carnoso llamado ruezno © Giuseppe Mazza

Las hojas, cosechadas a principios del verano, contienen un aceite volátil, juglona (antibacteriano y fungicida), inositol, taninos, ácido elágico, ácido gálico, ácido ascórbico (o vitamina C).

En fitoterapia, las hojas (recogidas eliminando el pecíolo y secadas a la sombra en lugares ventilados) y las yemas se usan en el tratamiento sintomático de la insuficiencia venosa, de los síntomas hemorroidales y de las formas diarreicas leves.

Para uso tópico, para preparaciones contra el picor y la caspa.

Preparaciones:

Infusión antidiarreica

Cuatro cucharadas de hojas frescas, o dos de hojas secas, en un litro de agua fría. Hervir a fuego lento durante un cuarto de hora. Beba 4-5 vasos al día agregando zumo de limón y un poco de miel.

Decocción para hacer gárgaras

Hervir 30 gramos de hojas secas en un litro de agua, colar exprimiendo el residuo, filtrar y dejar enfriar. Haga gárgaras cada tres horas.

Nocino, licor digestivo y saludable

250 gramos de nueces con epicarpio verde que deben cortarse en cuatro trozos y colocarse en un recipiente de vidrio con cierre hermético con una mezcla de 350 gramos de alcohol de 95° para uso alimentario y 250 cl de agua (o vino blanco seco); exponer al sol durante 40 días, agitando cada 3-4 días. Luego, añadir 2 gramos de canela, 10 semillas de hinojo, 10 pétalos de rosa frescos y 5 clavos. Luego se deja reposar durante una semana en la oscuridad y se filtra con una gasa fina o un pañuelo de papel, se agregan 150 gramos de azúcar, se agita hasta que se disuelva por completo y se coloca nuevamente en la oscuridad donde debe permanecer un año «madurando».

Juglans regia, Juglandaceae, nogal

La cáscara ovoide, aguda, rugosa y fácilmente divisible en dos, protege la semilla con 4 lóbulos cerebriformes, con pulpa blanquecina comestible rica en aceite © G. Mazza

Licor Nocino: receta tradicional de Módena

Recoja 33 nueces con epicarpio verde hacia fines de junio (según la tradición, se recolectan el 24 de junio, en San Juan, por manos femeninas y se cortan en cuatro partes con un utensilio no metálico para evitar la oxidación) y coloque las piezas en un recipiente de vidrio o provisto de tapa con 800-900 gramos de azúcar. Manténgalo cerrado, después de mezclar periódicamente, durante dos días; luego añada 1 litro de alcohol alimentario de 95°, 3 a 5 clavos según el gusto de cada uno, un trozo de canela y la cáscara amarilla externa de medio limón (orgánico). Deje el recipiente en una posición soleada durante 60 días y mezcle 2-3 veces cada semana. Filtrar con cuidado y embotellar en vidrio oscuro, tapar y mantener en sitio fresco y oscuro al menos dos meses antes de su consumo.

Sinónimos: Juglans regia var. pyriformis Lieb. (1850); Juglans regia L. var. intermedia (Jacques) C. DC. (1862); Juglans regia var. kamaonica C. DC. ex DC.(1864); Juglans regia subsp. fallax (Dode) Popov (1929); Juglans regia subsp. turcomanica Popov (1929); Juglans regia subsp. kamaonica (C. DC.) Mansf. (1959); Juglans regia L. subsp. sinensis (C.DC.) Ohle (1986).