Lepanthes lappacea

Familia : Orchidaceae


Texto © Prof. Pietro Pavone

 


Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Lepanthes lappacea es una pequeña epífita endémica de Costa Rica. Crece entre 400 y 800 m en ambientes cálidos o templado-cálidos con humedad alta y constante.

Lepanthes lappacea es una pequeña epífita endémica de Costa Rica. Crece entre 400 y 800 m en ambientes cálidos o templado-cálidos con humedad alta y constante © Giuseppe Mazza

Lepanthes lappacea Luer es una especie del subgénero Lepanthes, sección Lepanthes, subsección Lepanthes, perteneciente a la familia Orchidaceae, subfamilia Epidendroideae, tribu Epidendreae, subtribu Pleurothallidinae.

El género Lepanthes fue descrito por Olof Peter Swartz (1760–1818), profesor de la Real Academia Sueca de Ciencias, conocido por sus estudios taxonómicos sobre algas, hongos, briofitas, pteridofitas y espermatofitas.

El género Lepanthes comprende 1211 especies aceptadas. Solo es superado por el género Stelis, que cuenta con 1339.

Los ramicaules de Lepanthes lappacea llevan una sola hoja apical coriácea, ovada y ligeramente acuminada, de 4-5 × 1,6 cm.

Los ramicaules llevan una sola hoja apical coriácea, ovada y ligeramente acuminada, de 4-5 × 1,6 cm © Giuseppe Mazza

El área de distribución de Lepanthes se extiende desde la parte meridional de Florida, a través de América Central hasta Bolivia por el sur, incluyendo las Antillas.

Algunas especies crecen desde el nivel del mar en las islas del Caribe, mientras que otras alcanzan zonas próximas a las nieves de los Andes.

El mayor número de estas especies es endémico con una distribución muy restringida. Ecuador y Colombia registran el mayor número de ellas, mientras que Brasil posee pocas.

Las características principales de las especies de Lepanthes están dadas por ramicaules encerrados por vainas, inflorescencias en racimo con muchas flores pequeñas de apertura escalonada, sépalos membranosos y delicados y pétalos generalmente bilobados transversalmente.

Por lo general, el labelo es trilobado con los lóbulos laterales engrosados y el lóbulo medio reducido a un pequeño “apéndice”, a menudo con glándulas y mechones de pelos. Aunque el apéndice puede variar en su forma, típicamente se proyecta por debajo de la columna.

Además, el labelo y los pétalos emiten olores debido a la presencia de papilas. El apéndice desempeña una función importante en el proceso de polinización que ocurre mediante engaño sexual (pseudocopulación).

El primer ejemplar de Lepanthes lappacea fue recolectado en agosto de 1977 en Coto Brus, cerca de Las Cruces, en la provincia de Puntarenas (Costa Rica), por Cordelia Head del vivero J&L Orchids de Connecticut.

El ejemplar floreció el 10 de mayo de 1995 y fue descrito formalmente por Carlyle August Luer (1922-2019) en Lindleyana 11: 61 (1996), revista científica de la American Orchid Society. El holotipo se conserva en el herbario del Missouri Botanical Garden (MO).

Lepanthes lappacea es endémica de Costa Rica y se encuentra a altitudes comprendidas entre 400 y 800 metros, como epífita de pequeñas dimensiones en ambientes cálidos o templado-cálidos, a menudo asociada a bosques pluviales donde la humedad es elevada y constante.

El nombre del género deriva de dos palabras griegas latinizadas: λεπίς, λεπίδος (lepis) que significa “escama”; y άνθος, άνθεος (anthos) que significa “flor”, en referencia a la forma de las flores y a la consistencia del labelo. El epíteto específico deriva del latín lappa, que significa “bardana”; por lo tanto lappaceus, “similar a una bardana”, debido al gran apéndice del labelo de forma ovoide y pubescente que recuerda, por su forma y consistencia, a los pequeños frutos (cipselas) ganchudos de la bardana (Arctium lappa L.), llamados “lappole”.

Esta especie es una planta epífita cespitosa con raíces delgadas. Del rizoma se forman ramicaules delgados de 7–9,5 cm de longitud, envueltos por 10–12 vainas adherentes, microscópicamente ásperas.

Cada ramicaule produce una sola hoja apical, coriácea, de forma ovada, aguda, ligeramente acuminada, de 4–5 × 1,6 cm, con base cuneada en un pecíolo de aproximadamente 1 mm. Del ápice del ramicaule se forman 2 a 3 inflorescencias filiformes (racimos) situadas por encima de la base peciolada de la hoja, de 4,6 a 4,8 cm de longitud, incluido el pedúnculo de 8 a 10 mm.

Las diminutas flores de Lepanthes lappacea tienen pétalos anaranjados, oblicuamente bilobados, de 0,75 mm de largo y 2 mm de ancho, con una sola nervadura central y lóbulos oblongo-ovados.

Las diminutas flores tienen pétalos anaranjados, oblicuamente bilobados, de 0,75 mm de largo y 2 mm de ancho, con una sola nervadura central y lóbulos oblongo-ovados © Giuseppe Mazza

Las flores poseen brácteas florales ásperas de 1 mm y pedúnculos florales de 1 mm. El ovario mide 1,25 mm. Los sépalos, de color amarillo, están finamente denticulados y son ovados. El sépalo dorsal mide 2 mm de largo y 1,75 mm de ancho, connado con los sépalos laterales por 0,5 mm, los cuales son oblicuos, de 1,75 mm de largo y 1,3 mm de ancho. Los pétalos, de color naranja, son microscópicamente pubescentes, oblicuamente bilobados, de 0,75 mm de largo y 2 mm de ancho, con una sola nervadura central y con lóbulos oblongo-ovados. El labelo es de color violeta, microscópicamente pubescente, con lóbulos oblongos de 1,1 mm con extremos redondeados y ápices ligeramente divergentes. El lóbulo medio está reducido a un pequeño apéndice pubescente, alargado y ovoide, similar a una bardana. La columna es clavada, de 1 mm de longitud, con la antera apical y el estigma ventral.

La polinización ocurre mediante un mecanismo altamente especializado llamado pseudocopulación. En efecto, la flor engaña a los machos de pequeños mosquitos de los hongos (familia Sciaridae, género Bradysia) simulando el aspecto y el olor de la hembra de su especie.

Son sostenidas por 2-3 inflorescencias filiformes situadas sobre la base peciolada de la hoja.

Son sostenidas por 2-3 inflorescencias filiformes situadas sobre la base peciolada de la hoja © G. Mazza

El insecto macho aterriza sobre la hoja y se desplaza hacia el labelo y, en particular, hacia el apéndice que simula los órganos sexuales de la hembra. El macho lo sujeta con sus garras genitales e intenta copular. Durante este movimiento de rotación, su abdomen entra en contacto con el polinario, que se adhiere a él.

Cuando el mosquito visita otra flor y repite la maniobra, deposita el polen sobre el estigma, completando así la polinización cruzada.

La floración ocurre generalmente a finales de primavera. Tras la fecundación y durante la maduración de los frutos, los pedúnculos florales y el ovario tienden a alargarse para alejar las semillas de la planta madre y mejorar su dispersión por el viento.

Como todas las especies pertenecientes a la familia Orchidaceae, Lepanthes lappacea está incluida en el Apéndice II de la CITES (Convención de Washington) para garantizar que el comercio internacional no comprometa su supervivencia en la naturaleza.

Hasta la fecha no se registran híbridos que tengan como progenitor Lepanthes lappacea, ni existen variedades taxonómicas ni cultivares hortícolas registrados.

Esta especie puede reproducirse por semilla in vitro o por división de matas, método que resulta el más simple y seguro para los coleccionistas domésticos. Cada división debe poseer al menos 3–5 ramicaules y un sistema radicular activo para garantizar suficiente energía a la futura planta.

Para su cultivo es recomendable situar la planta en condiciones que simulen su hábitat natural de los bosques nubosos de Costa Rica. Normalmente se cultiva sobre placa o soporte (corcho o helecho arborescente) con un pequeño cojín de esfagno alrededor de las raíces para retener la humedad.

También puede cultivarse en pequeñas macetas con un sustrato fino y drenante adecuado para epífitas. Sin embargo, dado que requiere alta humedad (70–90 %), la mejor opción es un terrario o vitrina climática.

Esta especie prefiere un clima de fresco a intermedio. Las temperaturas diurnas deberían situarse entre 18 °C y 24 °C, con un descenso nocturno ideal de 12–16 °C para estimular el crecimiento. Requiere luz moderada o baja y no debe recibir sol directo, ya que quemaría instantáneamente sus delicadas hojas. Para evitar pudriciones y ataques fúngicos es conveniente una circulación constante de aire. El sustrato debe permanecer siempre húmedo, nunca empapado, pero tampoco completamente seco, ya que al carecer de pseudobulbos para almacenar agua, las raíces y los ramicaules son muy sensibles a la deshidratación.

Si se cultiva sobre soporte, puede ser necesario nebulizarla diariamente con agua de lluvia o purificada por ósmosis inversa. Es recomendable aplicar mensualmente un fertilizante equilibrado para orquídeas, muy diluido (aproximadamente 1/4 de la dosis recomendada).

 

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