Familia : Orchidaceae

Texto © Prof. Pietro Pavone

Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Maxillaria leptosepala crece en bosques nublados de América del Sur. Presenta pseudobulbos con una hoja apical, coriácea, lineal-lanceolada. Desde la base de cada pseudobulbo se forman 2-3 escapos florales © Dr. Giuseppe Mazza
Maxillaria leptosepala Hook. es una especie perteneciente a la familia Orchidaceae, subfamilia Epidendroideae, tribu Cymbidieae, subtribu Maxillariinae.
Fue descrita por primera vez en 1849 por el botánico británico William Jackson Hooker (1785–1865) en la célebre revista Curtis’s Botanical Magazine (Bot. Mag. 75: t. 4434, 1849).
Hooker fue profesor de botánica en la Universidad de Glasgow y, desde 1841 hasta su muerte, director de los Royal Botanic Gardens de Kew. Bajo su dirección, los jardines fueron ampliados, se construyeron numerosos invernaderos nuevos y se instituyó un museo de botánica económica. Para enriquecer las colecciones de los invernaderos, Hooker contrató a William Purdie (1817–1857), experto jardinero formado en el Royal Botanic Garden de Edimburgo y hábil recolector de plantas y semillas, enviándolo a explorar América del Sur.
Purdie partió hacia Jamaica en 1843 y posteriormente se desplazó a Colombia (1844), Venezuela (1851) y Puerto Rico (1854). Durante sus exploraciones en la región de Santa Marta, en la entonces Nueva Granada (que comprendía los actuales territorios de Panamá, Colombia, Ecuador y Venezuela), descubrió en 1846 Maxillaria leptosepala.
La planta fue enviada a Inglaterra y floreció por primera vez en los invernaderos de Kew en julio de 1849. Hooker, impresionado por las flores, que describió como “grandes y bellas”, la describió de inmediato destacando sus sépalos largos y estrechos.
Le asignó el epíteto específico leptosepala, derivado de la unión de dos términos: el griego antiguo leptos (λεπτός), que significa “delgado” o “delicado”, y el latín botánico sepala (derivado del griego sképē, es decir, “cobertura” o “protección”), en referencia a la forma de los sépalos.
El nombre del género Maxillaria deriva del latín maxilla (mandíbula) y hace referencia a la columna y al labelo de la flor que, vistos de perfil, recuerdan un aparato mandibular. Vulgarmente se la conoce como “maxillaria de sépalos delgados”.
Maxillaria leptosepala se encuentra en Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam, Brasil, Ecuador y Perú. Crece principalmente en bosques nublados como planta epífita sobre los árboles, a altitudes cercanas a los 1500 metros.
La planta presenta pseudobulbos oblongo-ovoides, comprimidos, envueltos en la base por vainas imbricadas. Cada pseudobulbo porta una sola hoja apical, erecta, coriácea, lineal-lanceolada, estrecha y conduplicada en la base, provista de un corto pecíolo. Desde la base del pseudobulbo se forman de dos a tres escapos florales, generalmente de entre 6 y 7,5 cm de longitud, mucho más cortos que la hoja, revestidos casi completamente por 6 brácteas tubulares membranosas amarillentas, de las cuales la superior es la mayor y cubre el ovario.
Las flores son solitarias, fragantes y de aproximadamente 5 cm de ancho. Los sépalos están abiertos, alcanzan hasta 5,5 cm de longitud, de color blanco-amarillento, estrechamente lanceolados, acuminados y con márgenes revolutos. Los pétalos son similares a los sépalos en forma y color, pero de menor tamaño. El labelo está dividido en tres lóbulos (trilobado). Los lóbulos laterales son generalmente pequeños y dirigidos hacia arriba, abrazando parcialmente la columna, mientras que el lóbulo medio suele ser elíptico u ovado.

Las flores son solitarias, de unos 5 cm de ancho, más cortas que la hoja. Aparecen sobre todo en primavera © Dr. Giuseppe Mazza
La parte superior del labelo (disco) presenta un callo amarillo y velloso que actúa como señal visual y táctil para los polinizadores. También el fuerte contraste cromático producido por las estrías rojo-violáceas o marrón-rojizas, situadas en la base y en los lóbulos laterales, contribuye a atraer a los insectos polinizadores. Cuando estos se posan sobre el labelo, son empujados hacia los órganos reproductores: el labelo está articulado en la base de la columna y oscila bajo su peso. La columna es corta, típicamente cilíndrica y gruesa. La antera, situada en el ápice de la columna, posee un opérculo liso provisto de un lóbulo grande y crestado. En el interior de la antera se encuentran cuatro polinios amarillos de consistencia cerosa, dispuestos en dos pares. El ovario es ínfero, unilocular, con numerosos óvulos; externamente aparece liso y de color verdoso, siendo prácticamente indistinguible del pedicelo floral.
La floración se produce principalmente en primavera, aunque puede darse una segunda floración en otoño. El intenso aroma a vainilla de la flor sirve como reclamo a larga distancia para los insectos polinizadores en busca de alimento, generalmente abejas sin aguijón pertenecientes a la tribu Meliponini. Sin embargo, la planta no produce néctar verdadero, sino que basa su estrategia en el engaño olfativo y visual. Cuando la abeja se posa sobre el labelo para recoger las sustancias cerosas o gomosas producidas por los pelos del callo, entra en contacto con los polinios, que se adhieren a su dorso o cabeza mediante el viscidio pegajoso.
Tras la polinización y fecundación se forma el fruto (una cápsula) y los numerosos óvulos microscópicos se transforman en semillas de aspecto pulverulento. Estas, al carecer de endospermo (tejido de reserva), requieren la simbiosis con hongos micorrícicos específicos para germinar en la naturaleza.
Maxillaria leptosepala es una especie protegida e incluida en el Apéndice II de la CITES, que regula su comercio internacional para evitar su explotación excesiva en la naturaleza. En el pasado, algunos botánicos (entre ellos Eric Alston Christenson, 1956–2011) propusieron considerar Maxillaria leptosepala como sinónimo de Maxillaria setigera. Sin embargo, esta revisión taxonómica no ha sido aceptada por la mayoría de los especialistas ni validada en las principales bases de datos internacionales como Plants of the World Online de los Kew Gardens, ya que ambas especies presentan estructuras morfológicas claramente diferenciables. Maxillaria leptosepala posee un labelo más estrecho y alargado y un callo de forma distinta respecto a Maxillaria setigera; esta última presenta un labelo más ancho y se caracteriza por las típicas “cerdas” (de ahí el epíteto setigera, “portadora de cerdas”). Además, Maxillaria leptosepala tiende a mostrar un crecimiento más compacto y hojas de distinta consistencia en comparación con M. setigera.
A nivel hortícola es conocida la cultivar Maxillaria leptosepala ‘Lelia’, caracterizada por sépalos de color amarillo crema intenso, brillante y de consistencia cerosa. Fue seleccionada por la cultivadora colombiana Lelia García López y recibió en 2014 el “Certificate of Cultural Merit” (CCM) de la American Orchid Society.
El cultivo de Maxillaria leptosepala es relativamente sencillo en invernadero de condiciones intermedias (temperaturas templado-cálidas). Puede cultivarse sobre soporte (madera o corcho) o en macetas o cestas con un sustrato muy drenante a base de corteza de tamaño medio (bark), perlita o esfagno.

Los sépalos son abiertos, estrechamente lanceolados, de color blanco-amarillento; los pétalos son similares en forma y color, pero más pequeños. El labelo es trilobado con callo amarillo y velloso, con estrías rojo-violáceas en la base. El aroma a vainilla de la flor sirve como reclamo para abejas sin aguijón de la tribu Meliponini © John Varigos
Es preferible regar con agua de lluvia o desmineralizada para evitar la acumulación de sales minerales, a las que las raíces son muy sensibles. Entre riegos no se debe dejar secar en exceso el sustrato, ya que las raíces se deterioran rápidamente si permanecen secas.
La planta requiere luz filtrada e intensa (evitando el sol directo) y temperaturas diurnas de aproximadamente 21–27 °C, con un descenso térmico nocturno de unos 5–9 °C. En invierno, las temperaturas mínimas nocturnas no deberían bajar de 12–14 °C para simular el hábitat natural e inducir la floración. La humedad ambiental debe ser elevada (entre el 60% y el 80%); si el aire es demasiado seco, se recomienda el uso de humidificadores o nebulizaciones diarias.
Durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) conviene fertilizar cada dos semanas con un abono equilibrado para orquídeas (NPK 20-20-20) a dosis reducidas respecto a las indicadas en el envase. La fertilización debe disminuirse en invierno. Cuando la planta ha ocupado completamente el recipiente o el sustrato comienza a degradarse (generalmente cada dos años), es necesario trasplantar para evitar la asfixia radicular.
Sinónimos
Maxillaria leptosepala var. subintegerrima Regel (1856); Maxillaria setigera var. carolii I. Bock (1984).
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