Phylloscopus sibilatrix

Familia : Sylviidae

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Texto © Dr. Gianfranco Colombo

 


Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

 

El Mosquitero silbador (Phylloscopus sibilatrix) es un habitante típico de la zona templada del Paleártico septentrional. Presente también en Italia, migra a África en otoño.

El Mosquitero silbador (Phylloscopus sibilatrix) es un habitante típico de la zona templada del Paleártico septentrional. Presente también en Italia, migra a África en otoño © G. Colombo

No es fácil distinguir entre sí la decena de especies de luí que se pueden encontrar en nuestro país, ya que el color del plumaje, el comportamiento y, a menudo, los ambientes en los que viven son ampliamente compartidos.

El Mosquitero silbador (Phylloscopus sibilatrix Bechstein, 1793) es, en absoluto, el de mayores dimensiones y en ciertos periodos quizá también el más característico entre sus congéneres. Sin embargo, no es fácil, en la tenue luz de un bosque o escondido entre el follaje de una rama, lograr identificar con precisión a este pajarillo que salta continuamente entre las hojas en busca de alimento.

Por otra parte, la etimología del binomio científico ya lo describe acertadamente.

El nombre del género Phylloscopus deriva del griego “phullon” = hoja y “skopos-skopeō” = observar, indicando como característica principal justamente la de mirar incesantemente entre las hojas en busca de pequeños insectos, mientras que el epíteto específico sibilatrix significa en latín silbador, para resaltar su voz silbante pero al mismo tiempo melodiosa.

Bechstein, su clasificador, tomó precisamente esta última característica como referencia para dar nombre a la especie y distinguirla de todas las demás.

De hecho, no hay mejor manera de clasificar a los luí que a través de su canto. Se pueden aventurar teorías fantasiosas de las que cada cual es portador, se pueden buscar aquellos pequeños detalles morfológicos propios de cada especie, se pueden interpretar las pequeñas y diversas tonalidades de color, pero no hay certeza alguna en la clasificación de los Mosqueteros si no es a través del canto.

Desde siempre, estos pajarillos han sido un enigma para los científicos y, al mismo tiempo, un quebradero de cabeza para los apasionados ornitólogos; debemos admitir que identificarlos a primera vista en el campo es siempre un problema.

Incluso algunos de los nombres vernáculos dados localmente a este ave retoman el mismo tema. En francés Pouillot siffleur, literalmente polluelo silbador; en alemán Waldlaubsänger, el cantante del bosque de frondosas; en español Mosquitero Silbador; en portugués Felosa assobiadeira, el luí que silba; y, finalmente, en inglés Wood Warbler, el gorjeador de los bosques.

Sistemáticamente hablando, Phylloscopus sibilatrix pertenece al orden Passeriformes y a la familia Sylviidae, aunque algunos innovadores quisieran colocarlo en una familia específica, Phylloscopidae.

El nombre del género Phylloscopus significa "observador de hojas", a menudo, como en este caso, en posiciones bastante extrañas e inestables para buscar posibles presas entre el follaje.

El nombre del género Phylloscopus significa «observador de hojas», a menudo, como en este caso, en posiciones bastante extrañas e inestables para buscar posibles presas entre el follaje.© Gianfranco Colombo

En los siglos pasados muchos ornitólogos se interesaron por este género, conociendo bien la vastísima variedad de especies y subespecies que incluían a estos pajarillos todos similares y menudos.

Basta citar algunos nombres de quienes estudiaron y luego clasificaron una especie propia de ellos para comprender qué riqueza se halla implícita en este grupo: desde Pallas hasta Blyth, desde Hume hasta Tytler, desde Ijima hasta Brooks, luego Radde, Tickell y nuestro Bonelli.

Por tanto, no debe sorprendernos si hoy, con las nuevas técnicas basadas en el ADN, nos encontramos a menudo ante espectaculares cambios taxonómicos.

Zoogeografía

El Mosquitero silbador es el típico habitante de la franja templada boreal euroasiática. Ocupa casi toda Europa al norte del mar Negro hasta los montes Urales, alcanzando hacia el este en Asia las antiguas repúblicas soviéticas de Kazajistán y Kirguistán, y descendiendo luego hacia el sur hasta Irán, Irak y la península Arábiga.

En Europa falta en la península ibérica, en las islas del Mediterráneo, en Irlanda y en el sur de Grecia, así como en el norte de la península escandinava.

Es un fuerte migrador transahariano y llega, en el extremo sur de sus desplazamientos hacia los cuarteles de invierno, a la República Democrática del Congo y a Tanzania, ocupando naturalmente el área al norte de esta línea hasta el desierto del Sahara, prefiriendo sobre todo la parte occidental del continente africano.

En Italia es común en las zonas frescas colinares y submontanas de los Alpes y de los Apeninos, a altitudes que pueden llegar a 1300/1500 m en algunos valles particularmente protegidos y soleados. El flujo migratorio atraviesa nuestro país desde finales de marzo hasta todo mayo, para luego reaparecer ya desde agosto hasta octubre.

Ecología-Hábitat

El Mosquitero silbador es un típico habitante de bosques de frondosas densos y húmedos, en particular castañares, robledales y abedulares, o también bosques mixtos con coníferas, aunque solo ocasionalmente utiliza pinares puros. El sotobosque debe ser escaso o incluso ausente, prefiriendo normalmente pequeños claros con hierbas o ramitas y arbustos bajos, al abrigo de los cuales colocar el nido.

Apasionado de los bosques atravesados por pequeños arroyos e incluso salpicados de pequeñas rocas que afloran del suelo, pasa la mayor parte de su vida escondido entre el follaje de los altos árboles. Durante la migración primaveral se lo encuentra a menudo también en llanura, mientras salta entre las ramas bajas de los sauces en flor, en la habitual e incesante búsqueda de pequeños insectos.

De hecho, es un gran insectívoro, aunque al final de la temporada, antes del gran esfuerzo migratorio, a veces complementa su dieta habitual con pequeñas bayas para intentar ganar peso.

De hecho, es un gran insectívoro, aunque al final de la temporada, antes del gran esfuerzo migratorio, a veces complementa su dieta habitual con pequeñas bayas para intentar ganar peso © Gianfranco Colombo

En los lugares de invernada en África se conforma con matorrales ralos de acacia, a veces secos y sin hojas, aunque la mayor concentración se da siempre en proximidad de bosquetes húmedos y siempreverdes.

El Mosquitero silbador , como todos los pertenecientes a la familia de los silvidos, es casi exclusivamente insectívoro, alimentándose principalmente de dípteros, pequeños lepidópteros y sus larvas, áfidos y orugas, que descubre revisando cuidadosamente cada hoja que encuentra.

En su búsqueda entre las ramas, se le ve a menudo en posiciones bastante extrañas e inestables mientras observa atentamente la cara inferior de las hojas, precisamente confirmando el nombre científico que le ha sido asignado.

En otoño no desdeña complementar su dieta con algunas pequeñas bayas, un comportamiento dictado quizás por la frenética necesidad de aumentar su peso para afrontar la larguísima migración.

Morfofisiología

Como ya se ha dicho, el Mosquitero silbador es quizá una de las especies más fáciles de identificar entre sus congéneres. Sus mayores dimensiones, que pueden alcanzar los 12,5 cm de longitud, un peso de 8/12 g y una envergadura alar de unos 22 cm, lo sitúan bien lejos de los habituales 11-11,5 cm del Mosquitero común (Phylloscopus collybita), del Mosquitero boreal (Phylloscopus trochilus) y del Mosquitero ibérico (Phylloscopus bonelli), aunque un centímetro de diferencia no resulta fácilmente apreciable observando un solo ave entre las ramas de un bosque denso.

Sin embargo, aunque muy similares, la silueta del Mosquitero silbador da la impresión de ser más esbelta y fina que la de los otros mosquiteros y a menudo mantiene el cuerpo más “estirado”, haciéndolo parecer aún más largo de lo que realmente es.

El color del plumaje muestra la parte superior de un gris verdoso a veces oscuro, con un matiz amarillento que contrasta con el vientre blanco.

No es fácil distinguirlo a distancia de especies análogas pertenecientes al mismo género, pero a menudo, aparte del canto, se reconoce porque el Mosquitero silbador es un poco más largo que los demás. Es cierto que se habla de diferencias del orden de 1 cm, pero a ello se suma la particular postura del cuerpo, a menudo alargada.

No es fácil distinguirla a distancia de especies similares del mismo género, pero, además de su canto, a menudo se reconoce porque la curruca verde es ligeramente más larga que las demás. Si bien hablamos de diferencias de aproximadamente 1 cm, esto se ve agravado por su particular postura corporal, ue a menudo es alargada.

No es fácil distinguirla a distancia de especies similares del mismo género, pero, además de su canto, a menudo se reconoce porque la curruca verde es ligeramente más larga que las demás. Si bien hablamos de diferencias de aproximadamente 1 cm, esto se ve agravado por su particular postura corporal, que a menudo es alargada © Gianfranco Colombo

La cabeza está atravesada por una ceja bien marcada, también de color blanco amarillento, aunque a veces incluso de un amarillo limón brillante, subrayada por una línea olivácea que desde el pico sigue paralela hasta unirse y confundirse en la nuca con el color del dorso. En particular, la cara, la garganta, el pecho y los flancos junto a las alas muestran un difuso pero evidente amarillo limón, más o menos acentuado según la edad del ejemplar o la estación de observación.

El ojo es marrón negruzco, las patas carnosas y el pico, fino y esbelto, verdoso con matices negros. La cola, aunque parece corta en proporción, es delgada, bien definida y con una marcada bifurcación.

No hay distinción entre los sexos, y los juveniles presentan también un plumaje bastante similar al de los adultos.

Sin embargo, se requiere un ojo bien entrenado, porque es un ave de 12,5 cm de largo, que pesa solo 8-12 g y tiene una envergadura de alrededor de 22 cm.

Sin embargo, se requiere un ojo bien entrenado, porque es un ave de 12,5 cm de largo, que pesa solo 8-12 g y tiene una envergadura de alrededor de 22 cm © G. Colombo

El canto de Phylloscopus sibilatrix es diferente al de cualquier otro Mosquitero y está compuesto por un típico trino vibrante y silabeado, un golpeteo cada vez más acelerado que termina con un ralentí final, a menudo intercalado con una breve serie de 5 o 6 lastimeros “piu piuu piuuu”. Cuando está alarmado o cerca del nido, emite repetidamente el mismo lamento con un tono más vibrante y seco.

Ya hemos explicado lo difícil que es determinar las diversas especies de luí cuando se las observa en libertad, operación que resulta mucho más sencilla cuando se tiene la posibilidad de examinar un ejemplar en mano. Su fórmula alar es como una huella digital para estas aves y un medio concreto para confirmar una correcta clasificación. Tomando como referencia la medida de la segunda primaria, se notará que su longitud será igual o inferior a la cuarta, por lo que la fórmula alar del Mosquitero silbador será P2 = 4 o 4/5.

¿Quién adivinaría por el color que es verde? Descolorida, sin rastro de amarillo y con una ceja apenas definida. Pero la fórmula específica del ala, P2 = 4 o 4/5, no miente: en pocas palabras, la longitud de la segunda pluma primaria (la más externa en la foto porque la primera, llamada álula, es casi invisible) es igual a la de la cuarta.

¿Quién adivinaría por el color que es verde? Descolorida, sin rastro de amarillo y con una ceja apenas definida. Pero la fórmula específica del ala, P2 = 4 o 4/5, no miente: en pocas palabras, la longitud de la segunda pluma primaria (la más externa en la foto porque la primera, llamada álula, es casi invisible) es igual a la de la cuarta © G. Colombo

Etología-Biología reproductiva

El Mosquitero silbador anida en el suelo, en un refugio en contacto directo con la tierra, al abrigo de matas de hierba, pequeños arbustos o ramas caídas, creando una cavidad que reviste con hierba seca muy fina, hojas, pelos y plumas. Generalmente lo coloca en un terreno ligeramente elevado para evitar posibles encharcamientos, ya que los bosques que frecuenta son bastante propensos a chubascos estivales.

Nidifica desde mediados de mayo hasta finales de julio y en las zonas más favorables puede poner incluso dos veces al año. Pone un buen número de huevos, hasta 8, de color blanquecino intensamente moteados de gris parduzco, que son incubados durante unos 13/15 días. Los polluelos nacen desnudos y permanecen en el nido unos 12/14 días, para luego dispersarse por el suelo circundante escondiéndose entre las hojas secas. Tras algunos días comienzan a subir a las ramas más bajas hasta desaparecer gradualmente entre el follaje más alto.

Como todos los pájaros que anidan en el suelo, también este Mosquitero está sujeto a una fuerte depredación que reduce el número de sobrevivientes en el primer año a porcentajes muy bajos. A menudo los padres adoptan el recurso del ala fingidamente rota para alejar a los depredadores del nido. En estado silvestre tienen una vida media de poco más de 5 años.

Es una especie muy común, en particular en la Europa continental, donde cuenta con poblaciones numerosísimas y no muestra por el momento dificultades reproductivas particulares. En consecuencia, no se considera una especie en riesgo.

Sinónimos

Motacilla sibilatrix Bechstein, 1793; Rhadina sibilatrix Bechstein, 1793.

 

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