Solanum dulcamara

Familia : Solanaceae

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Texto © Eugenio Zanotti

 


Traducción en español por el Dr. José Campos

 

Solanum dulcamara, Solanaceae, Dulcamara

Las ramitas de Solanum dulcamara tienen un sabor amargo que luego se vuelve dulzón © G. Mazza

El género Solanum comprende, según distintos autores, de 1400 a más de 1700 especies de plantas anuales o perennes, sufruticosas, arbustivas, arbóreas (en los trópicos) y trepadoras que suelen presentar flores y frutos coloridos y atractivos; muy a menudo son venenosas, otras veces representan una fuente importante de alimento como la célebre patata (Solanum tuberosum), la berenjena (Solanum melongena), el muy conocido tomate (Lycopersicum esculentum, también con el nombre de Solanum lycopersicum), el famoso pimiento (Capsicum annuum), etc., o para uso medicinal, industrial y ornamental. La mayoría de las especies de este género están extendidas por América del Sur y Central, así como Australia, Sudáfrica, México, Madagascar y el Caribe.

El nombre genérico Solanum deriva del latín «solamen, solari, solor», que significa yo consuelo, yo alivio, en relación con las propiedades medicinales y sedantes de numerosas plantas de este género. Para algunos autores, el término recordaría al sol porque muchas solanáceas son amantes de la luz (heliófilas).

El nombre específico dulcamara (dulcis-amara) significa dulce-amargo, en relación con el sabor de las ramitas de esta planta que, colocadas en la boca, primero tienen un sabor amargo que poco después se vuelve dulzón.

La Dulcamara (Solanum dulcamara L. 1753), conocida con numerosos nombres vulgares como Amaradulce, Uvas del diablo, etc., es una especie perenne, nanofanerófita (NP), es decir, una planta leñosa con yemas invernantes situadas entre 30 cm y 2 m sobre el suelo, con un porte postrado o similar al de una liana, un tallo delgado, con médula esponjosa, de hasta 1.5-2 (3) m de altura, leñoso solo en la parte inferior, de gris verdoso brillante cuando es joven, a marrón claro, cubierto de lenticelas redondeadas y prominentes y por crestas longitudinales delgadas, cilíndrico o, a veces, un poco anguloso, muy ramificado, herbáceo en la parte superior, y trepador.

Sistema radicular fibroso muy desarrollado. Ramas glabras o tomentosas con hojas en disposición espiral (aparentemente alternas), con pecíolo alado de 2-3 cm y lámina de color verde oscuro, con margen entero, brillante, de ovalada a triangular, de base cordada o hastada, de 3- 6 x 5-10 cm, las superiores compuestas, con un segmento redondeado o lanceolado a cada lado del pecíolo.

Florece de abril a julio (a veces hasta septiembre) en cimas umbeliformes laxas, con 10-25 flores, primero terminales, finalmente laterales. Flores perfumadas, que constan de un cáliz campanulado (3 mm) dividido en 5 segmentos y de una corola rotácea, 1 – 1.5 (<2) cm, violeta (muy raramente blanca), con 5 lóbulos de 6-8 (10) mm que llevan dos manchas blancas o verdosas en la base (falsos nectarios), reflejos después de la fecundación (llevada a cabo por insectos); cinco anteras de 5-7 mm, amarillas, dehiscentes por dos poros apicales, connadas alrededor del estilo; estigma capitado.

Solanum dulcamara, Solanaceae, Dulcamara

Flores perfumadas, que consisten en un cáliz campanulado y una corola que se pliega hacia atrás después de la fecundación © Giuseppe Mazza

El ovario es bilocular, con lóculos provistos de muchos óvulos; los frutos (de septiembre a noviembre) son pequeñas bayas ovoides de 15 x 7.5-10 mm, brillantes, primero verdes, luego amarillas, rojo-anaranjadas, hasta un rojo coral brillante en la madurez, jugosas, que contienen numerosas semillas diminutas de (1) 2 mm, aplanado-reniformes, finamente reticuladas, de color gris o amarillento-pajizo.

Solanum dulcamara es una planta de distribución paleotemplada (región euroasiática, desde Europa hasta Japón, y el norte de África), naturalizada en América del Norte en la región de los Grandes Lagos.

Su hábitat preferido son los bosques de frondosas y ribereños, las orillas de ríos y arroyos, cañaverales, setos y vegetación higrófila; indiferente al sustrato, pero prefiere suelos de ricos y húmedos, incluso turbosos, de reacción neutra, desde el llano hasta 1000-1200 (1500) m de altitud.

Las hojas y los frutos contienen glucoalcaloides tóxicos: solanina (un alcaloide narcótico formado por la combinación de solanidina con glucosa, galactosa y ramnosa) que, si se ingiere, afecta el sistema nervioso central provocando ardor en la garganta, náuseas, mareos, dilatación de las pupilas, convulsiones, debilidad muscular, irritación gastrointestinal, diarrea, anorexia, parálisis, etc.; solaceína, soladulcidina, solasodina, tomatidenol, dulcamarina (que le da el característico sabor amargo y luego dulce), además de saponinas esteroidales (soladulcósido), ácidos orgánicos (ácido dulcamárico, ácido dulcamarético y otros), el colorante carotenoide licopeno, taninos.

Las bayas en particular, atractivas para los niños, pueden causar envenenamiento por ingestión (las inmaduras, verdes, son más tóxicas).

El período balsámico para recolectar tallos de 2-3 años es el mes de abril o, mejor aún, el otoño; se cortan en trozos pequeños y se secan (Stipites dulcamarae F.U.I.), de esta forma pierden gran parte del olor desagradable (a orina de ratón) que tienen cuando están frescos.

Solanum dulcamara, Solanaceae, Dulcamara

Las hojas y los frutos contienen glucoalcaloides tóxicos © Giuseppe Mazza

La dulcamara tiene propiedades sudoríparas, diuréticas, antigotosas, laxantes, purificantes y fluidificantes de la sangre, ligeramente hipnóticas, anafrodisíacas, emolientes y antitusígenas; actualmente se usa principalmente en el tratamiento del reumatismo, la gota y algunas enfermedades de la piel (dermatosis, herpes, psoriasis, eczemas, edemas), asma, bronquitis y en tratamientos depurativos. En la antigüedad, el jugo de los frutos se usaba como cosmético para eliminar manchas antiestéticas presentes en la cara y el cuerpo, mientras que se recomienda un cataplasma de hojas frescas contra la celulitis.

La medicina popular recomendaba, en caso de dolor de muelas, dirigir a través de un embudo el vapor de las bayas hervidas en el diente doloroso; también aplicar las bayas trituradas en las equimosis como resolutivo y frotar las verrugas y los callos para que retrocedieran. Dada su toxicidad, la dulcamara es una especie que debe excluirse, al menos para aplicación interna, del uso familiar.

Se puede reproducir fácilmente por vía vegetativa sumergiendo esquejes de tallos en agua.

Sinónimos: Solanum scandens Necker (1768), non Miller; Solanum scandens Lam. (1779), non Miller; Solanum lyratum Thunb.(1784); Solanum rupestre F.W. Schmidt (1793); Solanum ruderale Salisb.(1796); Solanum dulcamara var. villosissimum Desv. (1818); Solanum litorale Raab (1819); Solanum assimile Friv. (1836); Solanum dulcamara var. pubescens N.H.F. Desp. (1838); Solanum dulcamara var. tomentosum W.D.J. Koch (1838); Solanum dulcamara var. marinum Bab. (1843); Solanum dulcamara var. hirsutum Dunal (1852); Solanum dulcamara var. ovatum Dunal (1852); Solanum dulcamara var. palustre Dunal (1852); Solanum dulcamara var. rupestre Dunal (1852); Solanum dulcamara var.indivisum Boiss. (1879); Solanum serpentini Borbàs & Waisbecker (1897); Solanum dulcamara fo. albiflora Farw. (1923); Solanum dulcamara var. canescens Farw. (1923); Solanum dulcamara fo. albiflorum House (1924); Solanum depilatum Kitag. (1939); Solanum marinum (Bab.) Pojark. (1955); Solanum pseudopersicum Pojark (1955); Solanum dulcamaralus.atroviolaceum Mathé (1972); Solanum dulcamarafo. lucidum Mathé (1972); Solanum dulcamara var. pusztarum Soó (1973); Solanum dulcamara subsp. pusztarum (Soó) Soó (1977 pubbl. 1978).

 

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