Aglais urticae

Familia : Nymphalidae


Texto © Dr Didier Drugmand

 


Traducción en español por el Prof. José Campos

 

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Aglais urticae es una de las primeras mariposas en reaparecer al final del invierno y una de las mariposas europeas más comunes con una envergadura de 40-62 mm © Giuseppe Mazza

Aglais urticae o «Mariposa de la ortiga» (también «Ortiguera») es una de las primeras mariposas en aparecer apenas llega el buen tiempo, al final del invierno. También es una de las mariposas más comunes en Europa.

La especie fue nombrada por el naturalista sueco K. von Linné, quien la describió en 1758 con unas pocas palabras en latín. La colocó en su género «Papilio» dentro del grupo de «Nymphalis gemmati» o «ninfas oceladas». La mariposa de la ortiga se conoce hoy bajo el nombre científico de Aglais urticae (Linnaeus, 1758).

Aglais es un género de ropalóceros (= mariposas diurnas) de la gran familia Nymphalidae, que incluye casi 6150 especies, ampliamente distribuidas en todo el mundo. Fue creado por el naturalista sueco Johan Wilhelm Dalman en 1816. Actualmente incluye tres especies distribuidas al norte del ecuador. La especie tipo es la que nos interesa en esta página: Papilio urticae Linnaeus, 1758.

Comencemos con algunas palabras sobre su etimología. El nombre genérico se refiere a Aglaia, (en griego antiguo Αγλαΐα) una de las tres Cárites (Gracias), la que personificaba la belleza asombrosa, el esplendor; urticae proviene del latín urtica, que significa la que quema, la ortiga, la planta de la que se alimentan las orugas.

Los francófonos la conocen con el nombre de «Petite Tortue», pero también como «Vanesse de l’Ortie» o incluso «Petit-Renard», los alemanes como «Kleiner Fuchs», los italianos la llaman «Vanessa dell’ortica» y los ingleses «Small Tortoiseshell».

La Olmera (Nymphalis polychloros) es muy parecida a la Mariposa de la ortiga, se diferencia de ésta en particular por los 4 puntos negros en el centro de las alas anteriores © Adam Gor

René-Antoine Ferchault de Réaumur, en 1734, en sus » Mémoires pour servir à l’Histoire des Insectes» (Memorias para servir a la Historia de los Insectos), proporcionó la explicación del nombre «Tortuga» utilizado en francés y en inglés: «por la distribución de sus colores, que imita en cierta medida la de las manchas del caparazón de la tortuga”.

En Europa se han descrito tres subespecies: 1- A. urticae urticae (Linnaeus, 1758), la subespecie nominal que vive en Europa, Siberia occidental y las montañas Altai, 2- A. urticae polaris (Staudinger, 1871) en el norte de Europa, Siberia y Rusia Oriental, y 3- A. urticae turcica (Staudinger, 1871) en el sur de Europa, el Cáucaso, Transcaucasia y Asia Central. La especie endémica de Córcega y Cerdeña Aglais ichnusa (Hübner, 1824), muy similar a A. urticae, sigue siendo objeto de debate en cuanto a su estatus como especie o subespecie.

Zoogeografía

Esta especie euroasiática es una de las más comunes en Europa occidental y meridional. En unos años, la mariposa de la ortiga, aunque muy ampliamente distribuida, parece ser menos abundante en todas partes, en particular en los países del norte de Europa. Para explicar esta tendencia a enrarecerse, algunos científicos opinan que es consecuencia del calentamiento global, que ha empujado a ciertas poblaciones particularmente móviles, que pueden tolerar un rango de temperaturas bastante estrecho, a frecuentar cada vez más regiones a mayor altitud en detrimento de las regiones más bajas.

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

La coloración y el patrón alar de la Mariposa de la ortiga a menudo les permite escapar de sus depredadores. Cuando están cerradas, sus alas parecen una hoja seca. En el suelo, la mayoría de las aves tardan generalmente hasta 30 minutos en localizarlas. Cuando son descubiertas, abren sus alas y de repente revelan sus colores brillantes. Al sorprender a los atacantes, tienen tiempo suficiente para escapar. Además, la coloración roja brillante indica al depredador el sabor desagradable de la mariposa © Vincent Baudraz

También sucede que las poblaciones de mariposa de la ortiga desaparecen por completo durante uno o más años para reaparecer de nuevo. Este pseudo-ciclo parece estar directamente relacionado con la higrometría más que con temperaturas elevadas, ya que su planta hospedera, la ortiga, necesita mucha agua para desarrollarse de manera óptima, especialmente al comienzo de la primavera. Ciertos parasitoides (ver más adelante) también limitan sus poblaciones.

Hábitat y Ecología

Con el fin de seleccionar la planta de la que preferentemente libarán, el adulto de la mariposa de la ortiga se basará primero en el aroma floral, una señal importante para identificar y, posteriormente, reconocer y distinguir la flor entre las otras plantas que florecen al mismo tiempo. Al igual que en los otros Nymphalidae, la probóscide de Aglais urticae es relativamente larga, una característica que le permite visitar las flores con corola alargada como Buddleja davidii, Cirsium

Aglais urticae se desarrolla en una amplia variedad de ambientes donde crece la ortiga mayor (Urtica dioica): páramos húmedos, riberas, caminos y bordes de bosques, jardines, eriales y viejos vertederos. En las montañas, las poblaciones se concentran en terrenos abiertos, altamente antropizados: terraplenes, pistas, chalets, apriscos y pastos. Muy florícola, el adulto frecuenta una multitud de plantas nectaríferas como los tusilagos y los amentos de los sauces a principios de primavera hasta los últimos ásteres en los jardines en otoño.

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Una exhibición de cortejo. El apareamiento generalmente comienza al anochecer bajo un arbusto y dura toda la noche © Vincent Baudraz

Al final del verano, la segunda (o incluso la tercera) generación de mariposas de la ortiga busca a menudo comida en las áreas floridas del campo, donde se reúnen para alimentarse preferentemente del néctar de los cardos, luego de la hierba cana y otras asteráceas. También visitan con frecuencia jardines, donde se sienten fuertemente atraídas por las margaritas, Sedum, Buddleja … Durante este período del año, se alimentan de néctar, acumulando suficientes reservas de proteínas y grasas en su cuerpo para poder sobrevivir a la hibernación.

Las orugas se alimentan de las hojas de la ortiga mayor (Urtica dioica), pero también, según algunos autores anglosajones, de una especie menos común, la ortiga menor (Urtica urens).

Morfología

Los huevos son de color verde claro y ovoides. Están surcados en toda su longitud por líneas claras, más o menos paralelas, que se unen en los dos polos. Este estadio dura entre 8 y 13 días.

Las orugas del primer estadio tienen la cabeza y el protórax negros. El resto del cuerpo es en gran parte de color amarillo claro, con cerdas verticales dispersas en cada segmento. Las orugas comienzan a oscurecerse desde el segundo estadio con amplias franjas negras que alternan con líneas amarillas. Espinas largas e inofensivas (para nosotros), reunidas en mechones, que sobresalen alrededor de cada anillo. En su quinto y último estadio, la oruga alcanza una longitud máxima de 45 mm. El ciclo larvario dura de tres a cuatro semanas (13 a 25 días).

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Las hembras ponen 80-100 huevos en grupos más o menos apilados, principalmente en el envés de las hojas de Urtica dioica. La ovoposición dura entre 20 y 90 minutos © Vincent Baudraz

Cuando alcanzan el máximo desarrollo, las larvas en el último estadio se dispersan y eventualmente se alejan de la ortiga de la que se alimentan para encontrar un sitio adecuado para pupar. Las crisálidas tienen un color variable, del gris al oliváceo o beige, a menudo con un brillo metálico rosado o dorado. Su longitud fluctúa entre 20 y 22 mm. Se las encuentra boca abajo, colgando del cremáster, en tallos leñosos, postes de cercas, paredes o debajo de tallos u hojas de ortiga. Los adultos emergen al amanecer, aproximadamente 8-18 días después de que comience la pupación.

Esta mariposa, sin dimorfismo sexual, tiene una envergadura alar de entre 40 y 62 mm y una longitud corporal de 22 a 28 mm. Sobre el fondo rojo anaranjado de la cara superior de las alas anteriores, destacan tres manchas costales negras, separadas por dos amarillas y una blanca cerca del ápice. En medio de las alas anteriores aparecen otras 3 manchas negras de forma e intensidad diferentes. Las alas anteriores y posteriores tienen una serie de manchas azules en el margen exterior, rodeadas de negro. La cara inferior de las alas es bastante opaca, de color marrón negruzco y ocre, similar a corteza u hojas muertas. El cuerpo es marrón oscuro y velludo. Los ojos también son oscuros. Las antenas están finamente estriadas de blanco y tienen un punto blanco en el ápice.

Su aspecto es parecido al de la Olmera (Nymphalis polychloros (Linnaeus, 1758)), pero esta última es un poco más grande (de ahí su nombre en inglés, «large Tortoiseshell»), con las alas de un color leonado más amarillento y más opaco, sin la mancha blanca en el ápice de las alas anteriores y sin la gran mancha negra en la base de la cara superior de las alas posteriores, con 4 manchas en el centro de las alas anteriores (en comparación con las 3 de Aglais urticae) y, especialmente, con la cara inferior de las alas anteriores completamente de color marrón oscuro.

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Los huevos eclosionan después de 1-3 semanas. Aglais urticae tiene 2-3 generaciones en el sur y oeste de Europa, pero solo 1 generación en las regiones más frías © Vincent Baudraz

Etología-Biología Reproductiva

Ciclo

Las hembras ponen de 80 a 100 huevos en grupos más o menos apilados, en el envés de las hojas de ortiga, principalmente de la ortiga mayor (Urtica dioica), que crece a menudo en lugares cálidos, soleados y protegidos. Varias hembras pueden poner los huevos en la misma planta de ortiga.

La mariposa de la ortiga adapta su ovoposición al estado sanitario de la ortiga. Cuanto más exuberante sea la planta hospedera, mayor será la ovoposición, que dura entre 20 y 90 minutos.

Los huevos eclosionan aproximadamente entre una y tres semanas después. Inmediatamente después de la eclosión, las larvas devoran la cáscara vacía, luego tejen una red de seda alrededor de las hojas terminales de las ortigas. Se refugian en esta red por la noche o cuando hace mal tiempo y se alimentan ávidamente tan pronto como resplandece el sol. A medida que crecen, las larvas se mueven hacia otras plantas, construyendo nuevas redes en su recorrido. Cuando se las molesta, las orugas reaccionan al unísono, retorciéndose y agitándose para defenderse, especialmente contra las avispas o las moscas parasitoides. Cuando son atacadas, las orugas a veces regurgitan un líquido verde y, si es necesario, se encogen como una bola y caen al suelo.

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Inmediatamente después de la eclosión, las orugas devoran el caparazón vacío, luego tejen una red de seda alrededor de las hojas terminales de las ortigas. Se refugian en esta red por la noche o cuando hace mal tiempo © Vincent Baudraz

Las orugas se alimentan día y noche. Se vuelven solitarias después de su quinta y última muda.

Los adultos pasan el invierno en las cavidades de los árboles, entre las piedras de las paredes viejas o en los edificios viejos. Son activos desde los primeros días soleados de primavera.

La mariposa de la ortiga a menudo es polivoltina con 2 o 3 generaciones en el sur y oeste de Europa, pero univoltina en las regiones más frías.

Es una de las mariposas euroasiáticas con mayor actividad, desde principios de primavera hasta finales de otoño.

Los adultos que hibernan emergen de la latencia ya a finales de febrero si el tiempo es benigno, pero generalmente lo hacen a finales de marzo o principios de abril. Luego están activos de marzo a octubre.

Los adultos viven como individuos solitarios, alimentándose del néctar de varias flores, a menudo ubicadas cerca de las ortigas.

En los días frescos de primavera se calientan haciendo temblar sus alas antes de volar.

El temblor rápido genera energía de fricción que permite que la mariposa levante el vuelo.

En los días cálidos, se calientan al sol en el suelo desnudo o en el follaje bajo, con las alas cerradas. El color oscuro de la cara inferior de las alas proporciona un excelente camuflaje contra los depredadores.

La mariposa de la ortiga inicia la hibernación entre mediados de septiembre y finales de octubre. Generalmente lo hace en lugares oscuros y protegidos.

Para prepararse para esta etapa latente, acumula mucha grasa (lípidos) para sobrevivir al invierno, y su peso corporal aumenta en aproximadamente un 20%. Este sobrepeso ralentiza sus movimientos y las aves las atrapan fácilmente; de esta forma puede llegar a perderse hasta el 50% de la población. Las mariposas que hibernan en lugares menos oscuros a veces también son comidas por pequeños mamíferos que las buscan, por ejemplo, en la corteza de los árboles.

Durante la hibernación y en zonas protegidas, estas mariposas pueden soportar temperaturas de hasta -21 °C sin congelarse. Pierden peso rápidamente durante los inviernos excepcionalmente suaves, durante los cuales se despiertan y pueden volar durante períodos de tiempo variables. Estos despertares prematuros afectan a su supervivencia e incluso a su capacidad reproductora en la primavera.

Cortejo y apareamiento

Los machos establecen puntos de observación a primera hora de la tarde, desde donde esperan a que pasen las hembras. La primera que llega es interceptada y comienza el cortejo. El macho persigue a la hembra hasta que se posa en el suelo. Si la hembra es receptiva, abre sus alas y el macho se acerca desde atrás con las alas abiertas. Luego se acerca a sus alas posteriores, que golpea vigorosamente con sus antenas. La pareja luego vuela una corta distancia y repite el proceso. Cualquier otro macho que intente interferir es rápidamente ahuyentado por el macho en cuestión, que luego regresa a su hembra para continuar batiendo sus alas.

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Se alimentan vorazmente tan pronto como brilla el sol. Mientras crecen, se trasladan a otras plantas, construyendo nuevas redes © Daniel Ventard

Este cortejo dura varias horas, hasta que la hembra acepta los avances del macho justo antes del anochecer. En este punto, conduce al macho a un lugar protegido y sombreado, generalmente debajo de un arbusto o seto. Ambos mantienen las alas levantadas, y el macho se coloca al lado de la hembra, doblando el abdomen para copular. Después de unos 20 minutos, giran en direcciones opuestas y permanecen emparejados en esta posición hasta la mañana siguiente.

Migración

Para satisfacer sus diferentes necesidades, la mariposa de la ortiga debe explotar una variedad de hábitats diferentes en el transcurso de un día. Los lugares que son adecuados para descansar o tomar el sol generalmente no son adecuados para comer o depositar los huevos. Cada vez que la mariposa cambia de actividad, es probable que tenga que moverse.

Si los recursos de su entorno disminuyen significativamente, la mariposa también cambiará de lugar para continuar con sus actividades. Dichas migraciones tienen lugar varias veces al día. Pero dado que la mariposa usa una regla simple de orientación, siempre tomando la misma dirección en relación al sol, sus movimientos son generalmente hacia áreas no visitadas previamente. Por lo tanto, esta especie puede cubrir distancias considerables en una serie de migraciones cortas y no calculadas.

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Cuando alcanzan su máximo desarrollo, las orugas del último estadio se dispersan para encontrar un sitio de pupación adecuado © Vincent Baudraz

Ataques y amenazas

Aunque la especie no parece estar amenazada, las grandes fluctuaciones de sus poblaciones a lo largo de los años plantean preguntas. Parece ser que en las llanuras, la mariposa de la ortiga sufre el déficit hídrico estival, lo que explicaría al menos en parte estas variaciones en sus efectivos. Aglais urticae se ve seriamente afectada por las sequías, y entonces tiene una tasa de reproducción muy baja. Cabe señalar que la sequía afecta directamente a las hojas de ortiga y que cuanto menor sea el nivel de nitrógeno y agua en las hojas, más lento será el crecimiento de las larvas. Durante una sequía, estos dos niveles caen significativamente, dejando a las orugas de esta especie con una fuente alimenticia de baja calidad. Si no llueve lo suficiente a principios del verano, las ortigas no se desarrollarán completamente, reduciendo el recurso disponible para las orugas. Las mariposas reducirán entonces su puesta de huevos.

La planta hospedera de esta mariposa, la ortiga mayor, sigue siendo muy común en muchos hábitats, pero por sus pelos urticantes es poco apreciada por muchos habitantes de la ciudad, que la eliminan de sus jardines. También se debe tener en cuenta que el desarrollo de ciertas plantas invasoras, como la Hierba nudosa japonesa (Reynoutria japonica), compromete localmente el mantenimiento de la franja de megaforbios higrófilos con ortigas. Estas reducciones en el número de ortigas debilitan las poblaciones de nuestra mariposa.

La abundancia de Aglais urticae también muestra fuertes fluctuaciones interanuales, que pueden estar relacionadas con la actividad de los parasitoides (Sturmia bella, una mosca taquínida); las bajas densidades de adultos de Aglais urticae generalmente aparecen después de años con una alta tasa de parasitismo.

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

La crisálida de la Mariposa de la ortiga tiene un color muy variable, de gris a oliváceo o beige, a menudo con un brillo metálico rosado o dorado. Su longitud varía entre 20-22 mm. Se halla boca abajo, unida por el cremáster a tallos leñosos, postes de cercas, paredes o debajo de tallos u hojas de ortiga. Los adultos emergen al amanecer © Vincent Baudraz

Defensa contra depredadores

La coloración y el patrón alar de la mariposa de la ortiga a menudo le permiten escapar de sus depredadores. Cuando están cerradas, sus alas parecen hojas muertas. En el suelo, las aves tardan hasta 30 minutos en localizarlas. Cuando es descubierta, la mariposa de la ortiga abre sus alas bruscamente y de repente revela sus colores brillantes sorprendiendo a sus depredadores. Este comportamiento le da a la mariposa suficiente tiempo para escapar, y rápidamente se va volando en línea recta. Esta coloración (aposemática) no solo tiende a asustar a las aves, sino que también puede servir como advertencia. La coloración roja brillante indica al depredador el mal sabor de la mariposa y limita su predación.

Medidas para su manejo y conservación

Solo podemos alentar a que se abandone el uso de herbicidas y se ponga fin a la guerra sistemática contra la ortiga, particularmente en jardines privados donde esta especie puede encontrar refugio. El mantenimiento de parches de floración, incluso en jardines, fomenta la presencia de mariposas adultas. El control de plantas invasoras, aunque es complicado donde ya están bien establecidas, también es una medida conservadora que se recomienda. Una verdadera trampa ecológica, la Buddleja davidii alimenta a las mariposas, pero no a sus orugas, que envenena con sus hojas que contienen moléculas tóxicas, especialmente la aucubina. Plantar ortigas cerca de esta planta invasora, que muchos jardineros aprecian por sus flores grandes y hermosas que atraen a numerosas mariposas, proporcionará alimento y refugio a las orugas de la mariposa de la ortiga (y otras especies de mariposas). Finalmente, la ortiga sirve como alimento para muchas otras especies comunes de Nymphalidae como Aglais io (Mariposa pavo real), Vanessa atalanta (Vanesa), Vanessa cardui (Vanesa de los cardos), Araschnia levana (Levana), Polygonia c-album (C-Blanca) …

Aglais urticae, Nymphalidae, Mariposa de la ortiga, Ortiguera

Para satisfacer sus diferentes necesidades, la Mariposa de la ortiga debe explotar una variedad de hábitats diferentes en el transcurso del día. Los lugares que son adecuados para descansar o tomar el sol generalmente no son adecuados para comer o poner los huevos. Aunque sus poblaciones varían mucho de un año a otro, esta especie no está amenazada hoy en día © Vincent Baudraz

Sinónimos

Aglais adumbrata Raynor, 1909; A. alba Raynor, 1909; A. angustibalteata Raynor, 1909; A. brunneoviolacea Raynor, 1909; A. caerulapicata Raynor, 1906; A. clarirufa Raynor, 1909; A. costadivisa Groenendijk, 1966; A. costajuncta Lempke, 1956; A. cuneatiguttata Raynor, 1909; A. expansa Groenendijk, 1966; A. fasciata Reuss, 1909; A. flavotessellata Raynor, 1909; A. fulva Raynor, 1909; A. fulvomarginata Raynor, 1909; A. griseomarginata Raynor, 1909; A. ignea Raynor, 1909; A. implumis Watkins, 1942; A. infraradiata Raynor, 1909; A. infuscata Raynor, 1909; A. ioformis Reuss, 1909; A. ioprotoformis Reuss, 1909; A. latericolor Raynor, 1909; A. latibalteata Raynor, 1909; A. lutea Raynor, 1909; A. maculomissa Goodson, 1959; A. magniguttata Raynor, 1909; A. magnilunulata Raynor, 1909; A. magninotata Raynor, 1909; A. magnipuncta Raynor, 1909; A. nigra Tutt, 1896; A. nigricostata Raymopr, 1909; A. nigridorsata Raynor, 1909; A. nigrimarginata Lempke, 1956; A. nubilata Raynor, 1909; A. obscura Raynor, 1909; A. ochrea Debauche, 1933; A. parviguttata Raynor, 1909; A. parvilunulata Raynor, 1909; A. parvinotata Raynor, 1909; A. parvipuncta Raynor, 1909; A. polychloroides Raynor, 1909; A. pseudoichnusa de Sagarra, 1930; A. punctijuncta Raynor, 1909; A. radiata Raynor, 1909; A. rubrochrea Raynor, 1909; A. salmonicolor Raynor, 1906; A. strandi Verity, 1936; A. strigata Raynor, 1909; A. subtusbrunnescens Groenendijk, 1966; A. subtuslactea Raynor, 1909; A. subtusnigrescens Lempke, 1956; A. subtusochreabalteata Reuss, 1910; A. subtusrufa Raynor, 1909; A. subtusvenata Lempke, 1956; A. teruelensis Sheldon, 1913; A. tripuncta Raynor, 1909; A. unipuncta Raynor, 1909; Alglais testudinea Raynor, 1909; Nymphalis urticae Linnaeus, 1758; Vanessa albapicata Cabeau, 1925; V. albidomaculata Stach, 1922; V. amploides Reuss, 1911; V. bellieri Cabeau, 1923; V. bimaculata Bubacek, 1923; V. consentanea Jachontov, 1906; V. cruenta Fritsch, 1913; V. dannenbergi Neuburger, 1905; V. derennei Cabeau, 1922; V. elisa Stephan, 1923; V. erythrophaea Fritsch, 1913; V. extrema Schonfelder, 1925; V. falcoides Reuss, 1911; V. fasciata Maslowscy, 1923; V. fervid Fritsch, 1913; V. flavofasciata Debauche, 1929; V. grueti Corselle, 1882; V. guhni Tschauner, 1926; V. igneaformis Reuss, 1910; V. impuncta Lempke, 1931; V. kaiensis Kanda & Fujimori, 1931; V. kansuensis Kleinschmidt, 1927; V. kaschmirensis Kollar, 1848; V. leodiensis Cabeau, 1927; V. lucia Derenne, 1926; V. lucida Fritsch, 1913; V. luna Reuss, 1909; V. lydiae Dublitzky, 1925; V. mesoides Reuss, 1910; V. monographa Cabeau, 1922; V. neurodes Cabeau, 1922; V. nixa Grum-Grshimailo, 1890; V. osborni Donckier de Donceel, 1881; V. pseudoconnexa Cabeau, 1927; V. pseudoturcica Fritsch, 1913; V. repetita Jachontov, 1905; V. rosacea Hannemann, 1915; V. selysi Donckier de Donceel, 1881; V. semiichnusoides Pronin, 1928; V. sordida Fritsch, 1913; V. splendens Reuss, 1909; V. subtusornata Reuss, 1910; V. subtuspuncta Reuss, 1909; V. teloides Reuss, 1910; V. thibetana Austaut, 1898; V. transiens Ksenzhopol’sky, 1911; V. turica Staudinger, 1861; V. urticae Linnaeus, 1758; V. victori Derenne, 1926; V. xanthodes Cabeau, 1922; V. xantholeloena Westwood & Humphreys, 1840.

 

→ Para nociones generales sobre los Lepidoptera ver aquí.

→ Para apreciar la biodiversidad de las MARIPOSAS clicar aquí.