Familia : Accipitridae

Texto © Dr. Gianfranco Colombo

Traducción en español por la Dra Cristina Valcuende

Polemaetus bellicosus, aquí luchando contra un sabroso varano, vive en África subsahariana © Gianfranco Colombo
El Aguila marcial (Polemaetus bellicosus Daudin, 1800) es uno de los depredadores más fuertes y poderosos del mundo alado.
Pertenece al amplio orden Accipitriformes y a la familia Accipitridae.
Ya sus nombres, científico y vernáculos, evocan la potencia y combatividad que el taxónomo quiso resaltar al designarla, subrayando rasgos que la distinguen de sus congéneres.
La etimología del binomio es clara: Polemaetus proviene del griego pólemos = “batalla” y aetós = “águila”, indicando de forma explícita un rapaz fuerte y belicoso;
A esto han añadido después el epíteto bellicosus (latín: “belicosa, agresiva, marcial”) redobla esa idea.
Basta observarla en vuelo o, mejor aún, en caza para entender por qué quien la describió eligió tales términos.
Es, sin duda, la “reina” de la sabana, si bien sus dimensiones no difieren de forma desmesurada de las de otras grandes águilas que comparten su territorio.
El Aguila negra (Aquila verreauxii) y el Aguila coronada (Stephanoaetus coronatus) pueden superarla ligeramente en talla, pero difieren en conducta de nuestra Polemaetus bellicosus.
El prestigio de la marcial nace de su comportamiento, de su superioridad en el campo y del coraje con que aborda presas que otras águilas rara vez intentan.
Comparte con esos grandes rapaces unos tarsos poderosos y garras descomunales, con dedos muy largos y uñas afiladísimas; el hallux (garra posterior) alcanza varios centímetros y actúa como un “cuchillo” con el que degüella a sus víctimas.
En un paralelismo global, podría considerarse la equivalente africana de la Arpía sudamericana (Harpia harpyja), del Aguila monera o de las águilas filipinas (Pithecophaga jefferyi) y del Aguila audaz australiana (Aquila audax): rapaces emblemáticas por fuerza y ferocidad.

Majestuoso tanto en vuelo como en tierra, con su silueta orgullosa y desafiante, no tiene rival en la sabana, donde a menudo controla un territorio de mil kilómetros cuadrados © Gianfranco Colombo
En cualquier caso, en cuanto a tamaño, el águila marcial se encuentra entre las mejores águilas del mundo.
En Europa, se la conoce como Martial eagle en inglés, Kampfadler en alemán, Aquila marcial en español, Aigle martial en francés y Aguia marcial en portugués, y en estos casos también se enfatiza claramente el concepto mencionado anteriormente.

Dedos largos, garras muy afiladas, con el talón que es casi un cuchillo para degollar a las presas © Gianfranco Colombo
Zoogeografía
Polemaetus bellicosus se distribuye por toda África al sur de la franja saheliana. A diferencia de otras águilas africanas con poblaciones extralimitales, solo vive en este continente, sin colonias fuera de su rango. Es, además limítrofe
Es también la única especie del género Polemaetus.
Aunque está extendida por toda su área de distribución, nunca se encuentra en grandes cantidades y se considera escasa localmente e incluso rara en algunas zonas.
Es más común en el sur del continente, especialmente en parques y áreas protegidas, donde, además de abundancia de alimento, disfruta de una tranquilidad que suele faltar en zonas antropizadas.
En ciertos países superpoblados o con tierras muy explotadas, la población de esta águila ha disminuido significativamente y a menudo se la erradica de sus áreas de distribución históricas.
Es un águila solitaria que ocupa y defiende un vasto territorio, que a veces alcanza los 1000 km², y esta es otra razón por la que rara vez es abundante.
Ecología-Hábitat
Habita principalmente en zonas esteparias áridas con acacias y matorrales espinosos, pero siempre con una vegetación lo suficientemente dispersa como para permitirle amplios desplazamientos de caza.
También frecuenta laderas boscosas y linderos de bosques, lo que le proporciona un punto de observación desde el que disfruta de una amplia vista de los alrededores.
La zona elegida debe presentar una buena cantidad de animales y aves, sus presas habituales, y esta disponibilidad de alimento es un indicador válido de la presencia o escasez de esta ave rapaz.
La dieta habitual de Polemaetus bellicosus es variada y de distintos tamaños. Generalmente se alimenta de grandes aves terrestres, del tamaño de una avutarda kori, conejos, serpientes y lagartos monitores, pero a menudo ataca y mata fácilmente incluso a grandes antílopes, como crías de Impala y gacelas saltarinas.

Visión excepcional. Se lanza en picado y atrapa la presa con sus garras: grandes aves, reptiles y mamíferos, incluso crías de gacelas y antílopes que devora al instante, mientras buitres e hienas mantienen distancia © G. Colombo
La caza se realiza con vuelos lentos y majestuosos desde alturas considerables, ya que esta ave es considerada una de las águilas más poderosas. Se cree que posee una visión más de tres veces superior a la de un ser humano.
Una vez que localiza a su presa, se lanza sobre ella con extrema agilidad, sujetándola contra el suelo con sus poderosas garras. A menudo, la víctima es tan pesada que debe ser consumida directamente en el lugar de la captura, y a veces, si es grande, puede ser devorada por completo en varios días.
No tiene enemigos aéreos potenciales, por lo que ninguna águila ni buitre se atreve a enfrentarse a esta ave rapaz. También se le ha visto ocasionalmente cazando chacales y otros animales que se acercan a su presa.
Vive por debajo de los 3000 m sobre el nivel del mar, con preferencia por entornos situados, en promedio, a 1500 m.
Morfofisiología
Polemaetus bellicosus es un ave rapaz poderosa y fuerte. Puede alcanzar hasta 90 cm de longitud, pesar más de 5 kg y tener una envergadura de más de 250 cm. Sin duda, un ave de este tamaño puede pasar desapercibida en las sabanas africanas.

El nido, en la cima de árboles aislados, mide hasta dos metros y se usa por años. Las parejas son fieles de por vida y la hembra pone dos huevos. Las crías no se comen entre sí, pues con estos padres siempre hay alimento disponible © Gianfranco Colombo
Su vuelo es majestuoso, aunque pesado, pero su destreza aviar se revela cuando se le ve planeando en lo alto del cielo durante horas.
Incluso posado, es imposible ignorarlo, dada su silueta regia, orgullosa y audaz, similar a la de un Aguila, su cresta apenas visible ondeando al viento y su color blanquecino, que desde lejos lo asemeja a uno de esos letreros colocados en postes o árboles para indicar la presencia de aeródromos o pequeños pueblos.
Su plumaje adulto presenta un pecho completamente blanco salpicado de pequeñas manchas oscuras perfectamente redondas, más numerosas en la hembra, cuello y cabeza negruzcos, complementados por dos ojos amarillos brillantes y una parte superior de un sólido gris azulado.
En la cabeza, tiene un atisbo de cresta que, aunque pequeña, es claramente visible.
La cola está rayada con franjas negras sobre un fondo ligeramente más claro. También tiene patas completamente emplumadas, también blancas, extremadamente fuertes con dedos muy alargados. Sus garras son impresionantes. El pico es una máquina de guerra letal. Se trata de una pinza ganchuda y puntiaguda de seis centímetros de largo, además de ser extremadamente afilada, capaz de abrir y diseccionar pieles a veces muy duras y correosas, como la de los varanos y los grandes reptiles.

Los juveniles, que dependen de su madre y de su padre durante varios meses, incluso después de emplumar, presentan un vientre blanco y una cabeza pálida, rasgos típicos de su juventud y aspecto © Gianfranco Colombo
El ejemplar joven también presenta un color claro en el pecho y, durante varios años, hasta alcanzar la madurez alrededor del sexto año, conserva el mismo color en la cabeza y el cuello.
Polemaetus bellicosus a veces se confunde con dos águilas que habitan en la misma área: el Aguila culebrera africana (Circaetus pectoralis) y el Aguila coronada (Stephanoaetus coronatus). Sin embargo, un análisis minucioso revela que la primera, si bien es idéntica en patrón y color, es significativamente más pequeña, mientras que el águila coronada presenta un color mucho más oscuro en el pecho.
Biología reproductiva
Al no tener enemigos, esta águila construye su nido en árboles aislados, generalmente espinosos e inaccesibles desde el suelo, en una posición muy visible, como si desafiara a la naturaleza y a cualquier posible enemigo con su fuerza intrépida.
A veces también utiliza grietas rocosas con vistas a los alrededores o árboles muy altos en los bordes de los bosques.
El nido es una gran plataforma que puede superar los dos metros de diámetro, y requiere soporte y una base de ramas muy robustas y consistentes para soportar el peso de la estructura, el de los padres y el de los polluelos. A menudo se reutiliza durante varios años tras reformas y, frecuentemente, ampliaciones. La anidación se produce en diferentes épocas del año, dependiendo de la disponibilidad de alimento y las condiciones climáticas.

Ampliamente distribuida, evita las zonas pobladas y no corre actualmente riesgo. Su esperanza de vida es de 25 años © Dr. Giuseppe Mazza
Pone dos huevos muy blancos, que incuba durante siete semanas, y los polluelos permanecen en el nido hasta 100 días después de la eclosión.
Tras abandonar el nido, los aguiluchos siguen dependiendo de sus padres durante varios meses, por lo que la anidación no sigue un patrón anual regular.
La posibilidad de acceder a presas grandes y, por consiguiente, de abastecer el nido con suficiente alimento, suele evitar que la nidada se mueran las patas, por lo que ambos polluelos suelen sobrevivir hasta el final del vuelo.
Esta especie es monógama y las parejas permanecen fieles de por vida. Esta águila puede vivir hasta 25 años.
Aunque poco común, Polemaetus bellicosus goza de un buen estado de conservación.
Sin embargo, por mera precaución, dado que su escasez es probablemente genética y natural, desde 2020 aparece como “EN, Endangered” en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.
Sinonimos
Falco bellicosus Daudin, 1800.
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